I282002a
Fecha: 20111011
Título: Jesus nos pide dar limosna desde dentro para que asi se sane nuestro egoismo mas radical
Original en audio: [4 min. 28 seg.]
En este capítulo once de San Lucas que vamos meditando poco a poco, al ritmo de las lecturas de cada día, hoy encontramos una pequeña joya. Piensa, querido hermano, querida hermana, piensa el privilegio que tenemos al mirar con tanta atención, con tanto detalle, estas palabras, palabras del Evangelio, palabras de vida eterna.
Una de las ventajas de darnos este tiempo es que podemos mirar, por ejemplo, las riquezas propias de cada Evangelista. Cuando una persona simplemente entra y sale del templo, cuando su corazón no llega a conectar con la palabra que escucha, muchas veces tiene la sensación equivocada de que esas lecturas ya las conoce y de que ese mensaje ya no tiene nada que decirle.
Mi experiencia, por el contrario, es totalmente diversa: lo que yo veo es que a medida que aumentamos el detalle encontramos nuevas riquezas. Esto se parece a lo que llaman en matemáticas y en física "los fractales"; aumentas el detalle, encuentras nuevas riquezas.
Pues bien, hoy hay una de esas perlas que aparece solamente en el detalle. Sabemos de las confrontaciones entre Jesús y los fariseos; seguramente, es ya historia conocida que los fariseos apoyaban su virtuosidad únicamente en las cosas exteriores, así que no es demasiado nuevo que Jesús insista en el aspecto interior de la fe y de la religión, porque precisamente adentro, en lo que suele llamarse en espiritualidad "en el corazón", ahí reside la verdad, la que tiene que expresarse luego en el comportamiento, en las obras, en las palabras.
Por lo visto, los fariseos tomaban un enfoque completamente distinto, ellos querían mejorar el edificio empezando por cambiar la pintura; cuando las fallas son estructurales, cambiar los arreglos, la decoración, la pintura y las cortinas, poco puede hacer para salvar del peligro a los que allí habitan.
Jesús, en cambio, propone ir al cimiento, ir a las columnas y las estructuras; pero no se trata únicamente de una denuncia, y aquí es donde está la perla de la lectura de hoy. Jesús invita a dar limosna, y utiliza una expresión griega que es un poco difícil de traducir, una de las posibles traducciones es: "Dad limosna de lo de dentro, y lo tendréis limpio todo" San Lucas 11,41.
Es evidente que a los fariseos interesaba demasiado esa imagen de limpieza, de perfección, ese parecer impecables; pero Jesús tiene algo distinto, Jesús quiere, por supuesto, también esa pureza y esa limpieza, pero no la quiere como algo simplemente en la decoración o en la fachada, quiere que el proceso empiece dentro. Y es interesante que esa pureza desde el principio está ligada al acto de dar, porque siempre existe el peligro, en aquella persona que busca perfección espiritual, siempre existe el peligro de un egoísmo y de un sre puro "porque me veo bonito así".
Jesús, en cambio, nos dice: "Dad limosna de lo de dentro" San Lucas 11,41, "que desde dentro se sane tu egoísmo más radical, que desde dentro empieces a dar", "y entonces todo lo tendrás puro" San Lucas 11,41.