I251001a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 19970922

Título: La verdad que sale a la luz

Original en audio: [3 min. 53 seg.]


Cuando yo escuchaba estas palabras de Jesús, hace muchos años, diría yo en mi infancia: "Nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse" San Lucas 8,17, yo pensaba especialmente en tantas cosas que yo, y pienso que muchas otras personas, creemos que son pecado o nos acusan.

Casi siempre para cometer el pecado se busca lo secreto, lo que quede oculto; y como lamentablemente uno ha sido un gran pecador, entonces uno piensa en que llegará el día en que se van a saber hasta los pensamientos más recónditos de uno, y uno va a quedar avergonzado por todos esos males que van a aparecer.

Sólo hace poco, el Señor Dios, pienso yo que me iluminó en un sentido distinto, o por lo menos complementario, de esta interpretación como tan pesimista y tan acusadora.

Y Dios dice que va a salir a luz lo que estaba oculto, no es propiamente como una amenaza de que todos vamos a quedar apenados por los males que hemos cometido a escondidas, o tratando de que nadie se entere, o con hipocresía.

El sentido no es solamente ese. Quizá me atrevo yo a decir que el sentido principal de las palabras del Señor no es ese, sino más bien es como una palabra de esperanza que dice que algún día se sabrá toda la bondad, toda la riqueza que parece oculta; porque si uno mira los periódicos y uno mira las noticias, el mal es el que sí aparece, la violencia que desborda por todas partes, el estupro, la calumnia, la envidia, el engaño, eso es lo que parece campear, mientras que el bien parece oculto, parece escondido.

Pero llegará algún día en que todo ese bien que había en el corazón de uno, y todo ese bien que Dios hizo en muchas vidas escondidas, y todos esos santos que Dios tiene por ahí como ocultos, van a aparecer y ese va a ser el día de la cosecha y en ese día va a suceder algo semejante a lo que los decía el Libro de Esdras en el texto que escuchábamos hoy.

Es decir, todos esos judíos que estaban ya humillados en el destierro por un decreto que viene de Ciro, peor que antes de Ciro, vienen de Dios, salen a la libertad y vuelven a su tierra no sólo recuperando la libertad, sino vienen cargados de bienes, cargados de prendas, cargados de oro y plata, vienen felices, radiantes y pueden decir: "El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres” Salmo 125,3.

Sí, es verdad que un día va a quedar a la luz todo lo que estaba oculto y ahí va a aparecer el verdadero valor de la fe, de la esperanza y del amor; ahí va a aparecer cuánto mérito podía resistir en medio de las pruebas; ahí va a aparecer cuánto trabajo le costó a cada quien llevar una vida honrada, una vida de penitencia; cuánto tuvo que luchar uno con su propio temperamento, con su propia naturaleza, pero sobre todo con cuanto amor Dios estaba preparando un futuro mejor para nosotros.

De manera que yo ya no le tengo miedo a ese texto del evangelio, sino ahora más bien me parece una palabra muy hermosa con la que Jesús nos anuncia la esperanza, como una manera de decirnos: "Mira, lo que tú te esfuerzas, lo que tú haces, tú oración secreta, tal vez, las virtudes que nadie te alaba, todo eso que parece que está ahí como perdido, no está perdido, Dios lo ha visto y algún día va a aparecer ante los Ángeles del cielo."