I245003a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 20110916

Título: La mujer puede aprovechar su poder de transmitir la vida a favor del Evangelio

Original en audio: [4 min. 44 seg.]


Tenemos hoy en el evangelio uno de aquellos pasajes que son específicos de San Lucas. Porque hay que decir que los evangelios llamados sinópticos, o sea: Mateo, Marcos y Lucas, tienen muchísimo material en común, pero también es verdad que cada uno de ellos tiene textos que le son propios.

Hoy, por ejemplo, en el comienzo mismo del capítulo octavo de San Lucas está este pasaje que nos habla de las mujeres que acompañaban a Jesús en su ministerio, es algo que sólo lo trae Lucas; pero por otra parte no es extraño que lo traiga Lucas, porque este Evangelista varias veces destaca el papel, podríamos decir, casi el protagonismo de las mujeres.

Así encontramos por ejemplo, que en los dos primeros capítulos de su evangelio, lo que se suele llamar "evangelio de la infancia", hay dos mujeres: la Santísima Virgen María y su parienta Isabel, que tiene el papel de acoger, de servir de modelo de lo que es acoger la Buena Noticia y entregarla, difundirla, gozarse en ella. Esta es una peculiaridad de Lucas.

Encontramos también, en este evangelio, y luego en los Hechos de los Apóstoles, que las mujeres están relacionadas con la transmisión de la Buena Noticia; así por ejemplo, en los Hechos de los Apóstoles se cuenta cómo cuando el Apóstol Pablo va a entrar por primera vez con el mensaje del Evangelio a Europa, es una mujer, una mujer llamada Lidia la que en primer lugar abre las puertas de su corazón y de su casa, y esa casa, la casa de Lidia, en la ciudad de Filipos, se convierte en el primer lugar, podríamos decir, el primer asiento del Evangelio entierras europeas. Es algo peculiar que tiene Lucas.

Además, nos destaca cómo son diferentes o son de distinta extracción estas mujeres, hay una variedad en ese grupo; así como los Apóstoles también tiene muy distinta procedencia geográfica, ideológica, en su pasado, lo mismo sucede con estas mujeres. Así encontramos a una, que evidentemente tenía que venir de una alta clase social, ella era esposa de un intendente del rey, o sea que debía tener cierto rango; pero junto a ella, otra mujer, que sabemos que tenía un pasado más bien complicado y oscuro: María Magdalena.

Esto también nos anuncia algo muy importante: el mensaje de misericordia de Cristo lo necesitamos todos, y una vez que acogemos esa gracia y bendición del Señor, las diferencias, diferencias de sexo, diferencias de riqueza, diferencias de posición social, importan más bien poco.

Lucas nos muestra, sin embargo, que no todo es positivo con respecto a lo que pueden hacer las mujeres; así como algunas ayudaron, señaladísimamente la Virgen María, hubo también lugar donde la predicación del Evangelio fue obstaculizada fundamentalmente por mujeres que presionaron a sus esposos para que los predicadores se fueran de aquella ciudad. Así se cuenta también, en los Hechos de los Apóstoles, la otra obra que tiene Lucas.

Pidamos entonces dos cosas: primero, que todos nos abramos a este mensaje de gracia del Evangelio, dejando atrás cualquier otra diferencia; y segundo, que ese poder singular que tiene la mujer para dar vida o para quitar vida, sea utilizado siempre en favor del Evangelio.

Amén.