I224003a
Fecha: 20110901
Título: Jesus nos envia a "remar mar adentro" en nuestra labor evangelizadora porque El esta con nosotros
Original en audio: [4 min. 24 seg.]
¡Hay tanto que meditar y tanto que agradecer en el evangelio de hoy! Está tomado del capítulo quinto de San Lucas, la escena es sencilla: Cristo predica, esta vez no en el espacio de la sinagoga, espacio hasta cierto punto ya santificado por la proclamación de la Palabra de Dios, esta vez Cristo predica, en cambio, a la orilla del lago de Galilea. Podemos decir que ahora tiene un nuevo y más amplio templo, y también, un auditorio mucho más amplio.
Jesús predica, su palabra indudablemente impacta a la multitud, y hace también su obra en aquellos pescadores que le han prestado su barca para que le sirva a manera de púlpito, uno de ellos se llama Simón, es jefe de pescadores, un hombre que ha tenido una noche desastrosa.
Bien se sabe que la noche es el tiempo ideal para esa clase de pesca porque, lanzando las redes con habilidad y con paciencia, es posible agarrar a muchos de esos peces distraídos y sin mayor noticia. En cambio, durante el día los reflejos de la luz en las aguas mantienen sumamente alerta a los peces y es mucho más difícil la obra de pescar.
Pero Cristo le dice a esta jefe de pescadores que salga a pescar a esa hora, la hora que parece más inapropiada, y en esto hay un simbolismo. Todos sabemos que a este hombre Cristo lo va a llamar finalmente a que sea pescador de hombres. Y muchas veces este Pedro tendría que pensar que así como aquel día Cristo lo envió a recoger peces en la hora más difícil, así también la evangelización muchas veces sucede cuando parece que la gente está menos dispuesta.
A veces nosotros quisiéramos que el Señor nos enviara a tareas o trabajos sumamente sencillos, algo así como una obra que ya estuviera hecha; pero, aunque el que hace la obra es Él, muchas veces nos envía en horas difíciles, en tiempos de incredulidad, en lugares donde no se reconoce su nombre.
Y esto tiene su importancia, porque cuando las circunstancias parecen sonreírnos, tal vez ponemos nuestra confianza en esas circunstancias o en nuestras capacidades. En cambio fíjate lo que tuvo que decir Pedro: "Nosotros ya hemos hecho lo que nosotros podemos y sabemos hacer; hemos estado bregando toda la noche, -es decir, ya nosotros hicimos lo nuestro, pero porque tú lo mandas en tu palabra voy a a arrojar las redes" San Mateo 5,5.
Así que cuando te veas en una circunstancia difícil, en un ambiente pesado, en un lugar donde todo parece adverso al Evangelio, no te desanimes, esa es la hora en que va a brillar más la gloria de Dios, porque esa es la hora en que tú no vas a poner tu confianza en tus fuerzas, en tu experiencia, en tus capacidades, sino únicamente en el amor de Cristo y en el poder de Cristo.
Y así se recogió una inmensa redada, así hubo un fruto extraordinario, porque el verdadero pescador era Cristo, era Él el que estaba haciendo la obra. Acojamos entonces también nosotros la lección que nos da Cristo: remar mar a dentro.
El Papa Juan Pablo II nos recordaba, con esa expresión bellísima en latín, esta misma frase: "Duc in altum", mar adentro. ¡Jesús está contigo!