I176006a

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El Evangelio del de hoy está tomado de (Mt 14,1-12) es el relato del martirio de San Juan Bautista, la manera como sucede este hecho, en sí mismo lamentable aunque glorioso por la virtud del precursor del Mesías, la manera como sucede este crimen horrendo, es una gran enseñanza para nosotros.

Efectivamente lo que sucedió fue que Juan estaba en la cárcel, y el evangelista nos expresa muy claramente porque estaba en la cárcel, sucede que Juan, que le había predicado la conversión a todo el pueblo de Dios, no tenía un discurso distinto para el rey, es decir si tiene que convertirse todo el mundo, también tiene que convertirse el rey, no porque es el rey, o porque nos creamos gran cosa van a ser distintas nuestras condiciones, es verdad que los poderes de este mundo, suelen doblegarse y arrodillarse frente a los grandes, frente a las celebridades, frente a los importantes; la lógica del mundo quisiera que todos nos arrojemos a los pies de los poderes de esta tierra, pero gracias a Dios ha habido gente coherente y valiente como Juan Bautista que no toma ese camino.

El camino de Juan, el camino del precursor fue : Predico lo que yo tengo que predicar, no importa lo que sucede conmigo, la palabra de Dios tiene que decirse con claridad y tiene que decirse completa, y por supuesto decir la palabra de Dios completa, es algo que incomoda demasiado. Juan le dice a Herodes: “Tú no puedes vivir con la mujer de tu hermano no puedes tratar como esposa a tu cuñada, tu no puedes convivir con la que es tu legítima esposa de tu hermano, eso no se debe hacer” (Mt 14 4-5). Herodes sabía que Juan tenía la razón, de hecho Herodes apreciaba a Juan, nos dice el evangelista, Herodes sabía que Juan estaba en lo correcto, pero Herodes estaba prisionero del placer que encontraba y seguramente prisionero de la manipulación emocional y sentimental de esta mujer que se llamaba Herodías.

Entonces encontramos a Herodes dividido entre una conciencia que le dice claramente las cosas y que está bien expresada con las palabras de Juan y luego unas conveniencias, ventajas y placeres, miedos y dependencias afectivas que es lo que él tiene con esa mujer que se llama Herodías. Por un lado Juan y por otro lado Herodías, dos voces diferentes y durante bastante rato, Herodes trató de mantener esas dos voces al mismo tiempo, como esos malabaristas que tienen distintas pelotitas y las van moviendo y jugando con ellas en sus manos, así Herodes creyó que podía jugar con estas voces, podía conservarlas todas y como se dice popularmente podía estar bien con Dios y con el diablo. Pero finalmente, el diablo o la diabla Herodías se canso incluso de tener en el palacio prisionero a Juan, porque sabía que siempre habría el peligro de que ese falso esposo que ella tenía, es decir Herodes, se arrepintiera de la crueldad que estaba utilizando, del castigo injusto que estaba infringiendo en Juan y entonces quizás todo se echaría a perder, como mujer ambiciosa y sin escrúpulos decide dar un paso más y aprovecha las circunstancias que fueron descritas en el pasaje de hoy para que Juan fuera decapitado.

Creo que tenemos que tomar muchas lecciones de éste texto, sobre todo en nuestra época donde la palabra matrimonio está siendo maltratada por todas partes, se habla de matrimonio entre dos personas del mismo sexo, se habla de que los divorciados vueltos a casar pueden comulgar y se dicen barbaridades como que todo eso son expresiones de amor y misericordia, pues yo tengo que decir claramente, que los que en medio de nuestras limitaciones queremos seguir los pasos de Juan el Bautista, ya debemos prepararnos para lo que nos van a hacer, pero que se preparen también los que quieren seguir a Herodías, que se preparen también los que pretenden desobedecer a Dios, que asuman delante del Altísimo, delante del Dios eterno su responsabilidad, por la muchas traiciones, por las muchas complicidades, por las muchas componendas con el mundo, que Juan el Bautista con su santidad prístina, con su valor indoblegable, interceda por nosotros y nos de muchos y santos pastores, especialmente con ocasión del Sínodo de la Familia edición 2.015.