I164002a

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar

Fecha: 20110721

Título: ¿Que quiere decir Dios con nosotros?

Original en audio: [4 min. 17 seg.]


La primera lectura de hoy está tomada del capítulo diecinueve del libro del Éxodo. Y este capítulo es muy interesante porque viene a ser como una respuesta a un anhelo que tenía el pueblo de Israel de tiempo atrás: ellos querían ver a Dios.

De hecho, cuando la rebelión aquella del becerro de oro, ese becerro lo hizo Aarón, hermano de Moisés, presionado por la gente, porque la gente decía: "De ese Moisés no sabemos qué le haya sucedido; haz un Dios que vaya con nosotros".

Es decir, ellos sentían la necesidad de ver a Dios, y ese ver tiene que ser como una respuesta a la necesidad de saberse acompañados: "¿Estoy solo en el desierto de la vida, o mi vida le interesa a alguien?" ¿Estoy solo en mi dolor, o mi dolor tiene algún significado?" "¿Estoy solo en mi búsqueda, o soy simplemente un ciego en medio de la noche?" "¿Estoy solo en el universo, o hay una mirada que acompaña mis pasos y unos brazos que me aguardan para abrazarme?"

Esta clase de pregunta es profundamente humana y los israelitas sentían esa pregunta, y por esa pregunta habían caído incluso en idolatría. Entonces Dios se va a manifestar a los israelitas, esto es lo que aparece en el capítulo diecinueve, hay toda una preparación, una preparación que hace el pueblo, porque Dios e va a manifestar.

Pero luego esa manifestación espectacular, esa manifestación que los desborda también los confunde, porque esa manifestación sobreabundante de poder, de soberanía, de majestad, es mucho más de lo que ellos pueden recibir, y aunque se trata de una epifanía de Dios, aunque se trata de Dios mostrándose, la comunicación no se completa, ¿por qué no se completa? Porque la presencia de este Dios majestuoso de algún modo lo que hace es resaltar lo ínfimo, lo diminuto que es el ser humano frente a tanta grandeza.

La manifestación del Dios santísimo lo que hace es dejar en humo de confusión nuestra conciencia de tantos pecados que hemos cometido. La presencia de este Dios altísimo y fortísimo, pues nos hace sentir como enanos, nos hace sentir supremamente frágiles; al aparecer Dios, aparece también la verdad del hombre.

Y cuando este Dios aparece así vestido de majestad, lo que engendra es sencillamente terror. Y esto es interesante saberlo para apreciar lo que significa el Dios con nosotros: la mansedumbre, la dulzura, la humildad, la perfección de Jesucristo. Es Él, Él es el lenguaje de Dios, el lenguaje que sí podemos abrazar.

Jesús en su mansedumbre, Jesús en su humildad es el Dios que nosotros podemos acoger, que podemos entender, es el Dios que ha llegado a nosotros no con la coraza deslumbrante de un poder que nos aplasta, sino con el ornamento humildísimo de la sangre derramada por nosotros.

¡Bendito sea Jesucristo, bendito se el Emmanuel, bendito sea el Dios con nosotros!