I161001a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 19970721

Título: Cada uno en su profesion sea un Cristo vivo

Original en audio: [3 min. 58 seg.]


Queridos Hermanos:

Fue costumbre en los Padres de la Iglesia comparar la salida de Egipto con el camino de la conversión del cristiano. Por ejemplo, alguno de ellos dice: "Has visto las maravillas que realizó Dios por medio de Moisés, pero primero son las maravillas que ha hecho por el poder y por la gracia de Jesucristo".

Y hace como un paralelo de los que es Faraón y Egipto, por una parte, y lo que es el pecado y la vida de pecado, por otra parte.

Salir de Egipto, en sentido alegórico y espiritual, siempre fue para estos Padres de la Iglesia, salir de la vida pasada y más de uno de ellos hizo aplicación de estos textos y de estas lecturas al caso de la vida religiosa.

Apoyándonos en estas meditaciones, pienso que podemos sacar una reflexión provechosa para nosotros en este día.

Efectivamente, el religioso que ha escogido la vida religiosa por escoger un oficio, no está haciendo nada. El odontólogo, el ingeniero, el abogado o el matemático, pueden escoger su profesión hasta cierto punto, con independencia de su propia opción de fe.

Un ingeniero puede escoger su carrera sin que eso necesariamente implique el proceso profundo de conversión y de amor a Dios que eventualmente se esté dando en él.

En cambio, es inconcebible que una persona opte por la vida religiosa si no ha sentido aquella voz que le dijo Cristo a los Apóstoles: "No fuisteis vosotros los que me elegisteis, sino yo el que os elegí a vosotros" San Juan 15,16.

Y para sentirse elegido es necesario haber sentido la gracia, porque la gracia de Dios es como la lección fundamental. Ahora bien, no puede percibirse la gracia en la propia vida si no se está en un camino de conversión.

De manera que para las demás vidas que se den en esta tierra, el camino de la conversión y el ejercicio profesional son, hasta cierto punto, cosas distintas.

Ya se puede decir con elocuencia y se puede decir con vehemencia que necesitamos que cada uno en su profesión sea un Cristo vivo; ya se trate de abogados o se trate de médicos o de cualquier otro oficio.

Pero lo cierto del caso es que en las opciones seculares hay una diferencia esencial, hay una diferencia formal, entre lo que se hace y el camino que lleva al corazón de cara a Dios.

En nuestro caso, en cambio, la conversión, el camino de la conversión y la opción, llamémosla así, el oficio o la profesión que tenemos son uno mismo.

Ahora bien, si esto es así y si se ha comparado el camino del Éxodo con una conversión, nada más natural que pensar que nosotros, religiosos, de alguna manera somos en el dominio espiritual como una especie de traducción, de continua traducción en la Iglesia de este pasaje. Es decir, nosotros también somos estos israelitas que hemos salido de algún Egipto.