I155003a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 20110715

Título: Necesitamos un vocabulario basico para acercarnos con provecho a Jesucristo y a su mensaje

Original en audio: [4 min. 19 seg.]


La historia del Éxodo ha permanecido no solamente como una referencia continua para los israelitas, sino como una fuente de revelación, de conocimiento del Dios poderoso y justo para todos los creyentes.

Nosotros cristianos que estamos en alianza con Dios a través de la Sangre de Cristo, tenemos, sin embargo, mucho que aprender de la sangre del cordero pascual. Yo me atrevo a decir esto: sabemos que Jesús es nuestro Cordero, pero para comprender qué quiere decir que Cristo es el Cordero de Dios, hay que ver de dónde viene eso de un cordero de alianza, de un cordero en el que se sella el pacto entre Dios y su pueblo.

Y yo creo que esto tiene que ver con la relación entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Podemos decir que el Antiguo Testamento nos da el alfabeto, nos da el vocabulario; y el Nuevo Testamento nos da el mensaje.

¿Por qué podemos entendernos, por ejemplo en este momento, a través de nuestra lengua castellana? Para poder comprender el mensaje primero hay que tener noticia y conocimiento suficiente de las palabras. Si tú no supieras lo que quiere decir la palabra "cordero", si tú no supieras a qué hace referencia el término "Dios", si tú no supieras de qué estoy hablando cuando pronuncio la palabra "Israel", entonces no solamente perderías esas palabras, sino que perderías el mensaje que trato de comunicarte.

Pues de la misma forma, para nosotros asomarnos con provecho al mensaje de Jesucristo y a la persona misma de Cristo, tenemos que tener un alfabeto y tener un vocabulario básico, y ese vocabulario es el que Dios fue construyendo con enorme paciencia, con infinita ternura, mientras iba educando a su pueblo a través de los profetas, como dice bellamente la cuarta plegaria eucarística de la Santa Misa.

Dios iba educando a su pueblo, de modo que aquellas realidades que para ellos fueron buena noticia, pero que luego con el tiempo mostraron sus propias limitaciones, esas realidades vienen a ser de alguna manera como un esbozo, como una figura que anuncia una plenitud mayor.

Por ejemplo, el sacrificio del cordero pascual como lo mandó Moisés y como aparece en la primera lectura de hoy, en el capítulo once del libro del Éxodo, ese sacrificio, una vez comprendido, fue para ellos una realidad, vale decir, liberación de Egipto; pero para nosotros es sobre todo figura, es decir, es lenguaje, es símbolo que nos permite asomarnos con mayor provecho al sacrificio del verdadero Cordero, es decir, al sacrificio de Jesucristo.

Y así nosotros, en la sangre de esos animalitos y en el sacrificio de esos animalitos, tenemos un primer barrunto, un primer esbozo de lo que será una muerte infinitamente más costosa, una muerte que nos habla al corazón de cuánto valemos para Dios, y esa es la muerte de Cristo, y eso es exactamente lo que celebramos con gratitud y con amor en cada Eucaristía.