I143003a
Fecha:20110707
Título: Dios ha querido contar con nosotros, a pesar de nuestras deficiencias, para la difusion del Evangelio
Original en audio: [4 min. 38 seg.]
Algo que siempre me ha llamado la atención en la misión de Jesucristo es cómo Él, siendo tan poderoso en sus palabras, en sus exorcismos, en sus milagros, sin embargo, parece que buscara ayuda cuando elige a sus Apóstoles. Estos Apóstoles serán la continuación, serán la prolongación, serán la expresión del amor de Cristo.
¿Pero no es verdad que nos maravilla ver a Dios pidiendo ayuda? ¡Qué hermoso pensar que Él también cuenta con cada uno de nosotros! Hay un mensaje muy hermoso que ha circulado varias veces en Internet y que dice algo parecido a: "Dios no tiene más manos que tus manos, no tiene más ojos que tus ojos", indicando, quizás de una manera un poco literaria, que tú y yo tenemos parte en la extensión del Evangelio. Dios ha querido contar con nosotros.
¿Qué más podemos aprender de este grupo de Apóstoles que están enumerados en el evangelio del día de hoy? Pues miremos la diversidad. Si se quiere hablar de izquierda y de derecha, pues hay mucho que comentar en este grupo.
Tenemos a uno que colaboraba totalmente, de modo irrestricto con el Imperio Romano, y tenemos enemigos del Imperio Romano, se llaman Simón el Zelota o Zelotes y Judas Iscariote, por lo menos ellos dos, eran de los que creían en un cambio drástico de la relación con el Imperio a través de la guerra de guerrillas; y sin embargo, en el mismo grupo tienes a Mateo, que tiene un pasado de colaboración con el Imperio, y tienes a Simón el Zelotes, y tienes a Judas Iscariote, que piensan acabar con el Imperio.
Te encuentras en el mismo grupo distintos temperamentos. Hay gente escéptica también. Este Natanael, que tiene por otro nombre Bartolomé, es uno que dice: "¿Y acaso de Nazaret podrá salir algo bueno?" San Juan 1,46, y está también otro escéptico, Tomás, que fue el que después dijo: "Si no meto los dedos en el agujero de los clavos y la mano en la herida del costado, no creo" San Juan 20,25.
Entonces tienes a estos escépticos por ese lado, pero tienes también gente de una vida religiosa, de una vida interior muy intensa. Juan, por ejemplo, era discípulo de Juan Bautista, lo cual nos hace suponer que había en él todo un camino recorrido, un camino cerca de la Palabra de Dios, un camino de expectativa y un camino de acogida del Mesías.
Lo que parecen tener en común todos, es que definitivamente no había en ellos una gran cultura; encontramos más bien gente humilde, gente sin mayor instrucción, y esto llama la atención. Nos dice Santo Tomás de Aquino que Dios quiso escogerlos así, humildes y faltos de instrucción, para que desde el principio de la predicación evangélica quedara claro quién es el que les da ese poder.
Y así encontramos, en el libro de los Hechos de los Apóstoles, que las autoridades judías se extrañaban y se maravillaban cómo estos galileos sin instrucción podían hablar con tanta propiedad y con tanta autoridad.
Diversos, escépticos, ignorantes, indudablemente pecadores como nosotros, así los quiso elegir Jesús para que en ellos brillara el poder de la gracia divina. También va a brillar en ti y en mí si nos abrimos a esa gracia y si escuchamos para qué nos ha llamado el Señor.