I136004a

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar

El Evangelio del día de hoy está tomado del capítulo noveno de San Mateo; la expresión que quizá resuena más en nuestros oídos es cuando Cristo dice: “a vino nuevo, odres nuevos” (cf. Mt 9,17). Entre las varias interpretaciones que tiene esa frase sabia de Nuestro Señor es la siguiente: la relación que hay entre la novedad del Espíritu y la novedad de las estructuras dentro de la comunidad creyente, o si se quiere plantear de otro modo: la renovación de los corazones y la renovación de las estructuras.

Es necesario renovar ambas cosas, pero hay un orden y ese orden lo podemos tomar de la comparación de la frase que dice Cristo: “vino nuevo, odres nuevos”; lo anterior está indicando que se hacen odres nuevos cuando se espera vino nuevo, es decir los odres son para recibir ese vino nuevo, no se hace vino para llenar unos odres, se hacen odres para llenarlos de vino; es decir que sí hay un orden, y este orden va de lo interior que es el vino hacia lo exterior que es el odre; de lo interior que es el corazón humano a lo exterior que son las distintas estructuras.

Es bueno recordar esto porque en muchos ámbitos de la Iglesia parece que nos fiamos demasiado de lo exterior y se nos olvidara lo interior; por ejemplo hemos conocido el caso de algunos sacerdotes que se vuelven famosos en países enteros por obras visibles de misericordia corporal; repartiendo alimentos a los pobres o dando facilidades de vivienda a aquellos que no la tienen, eso es muy bueno y visible también, pertenece a las estructuras de caridad de la Iglesia; pero hay un caso en concreto que me parece muy triste; en la Iglesia parroquial de uno de estos sacerdotes, esto es en un país distinto de Colombia, se hace una especie de homenaje a personaje famoso por su ateísmo, burla y ataque a las enseñanzas de la Iglesia; este mismo sacerdote se presta para ofender la enseñanza de la Iglesia, para ofender la fe de la Iglesia, ofreciendo un homenaje a un famoso personaje que estuvo luchando durante toda su vida en contra de la Iglesia, favoreciendo el aborto, el divorcio, el matrimonio gay y otro tipo de barbaridades; entonces a qué estamos jugando, es acaso lo exterior, lo que se puede poner en un libro de contabilidad, lo que se puede fotografiar, es que eso exterior llega a tener tanta importancia que la fe y la doctrina de la Iglesia que son propias del corazón humano ya no pesan tanto, eso no es del Evangelio.

El Evangelio nos muestra que el orden es precisamente el contrario, lo que hay que hacer en primer lugar es trabajar por la predicación y la evangelización para que esa clase de ataques horrendos a la Iglesia no sucedan o no se repitan y que ningún caso se festeje ni se celebre, eso es lo esencial de esos corazones convertidos al Evangelio vendrán después las obras de piedad, no cambiemos el orden querido por Dios, lo que Él ha dispuesto con sabiduría y lo que el Evangelio nos muestra con claridad está para enseñanza nuestra, no para que nosotros pretendamos cambiarlo.