I072001a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 19970520

Título: Señor, ¿Cuál es tu voluntad?

Original en audio: [5 min. 52 seg.]


Estamos leyendo en la Primera Lectura de esta séptima semana del Tiempo Ordinario, uno de los libros sapienciales de la Biblia. En el Antiguo Testamento nos encontramos un grupo de libros llamados sapienciales porque su tema es la sabiduría, es el aprender a vivir según Dios.


La sabiduría en la Biblia no es simplemente tener conocimientos, sino sobre todo saber cómo se vive, y por eso la invitación muy sencilla y muy cariñosa que hago en este día es esa. ¿No será que lo que nos hace falta intentar es algo a la vez tan elemental y tan sabio como volver a Dios?.


Si tomo un carro que está hecho para la ciudad, un modelo bien elegante y lo meto por una montaña, pues se acaba el carrito. Cada carro está hecho para cierta geografía, para ciertas condiciones.


¿No será que la vida se nos va acabando y estropeando por eso? Porque tómanos el carro de la vida y lo metemos por cualquier parte, y el carro es bueno, pero lo hemos lastimado porque lo hemos metido por el camino que no es.


Cuando uno se va acercando a la sabiduría y empieza a preguntarle al Señor Dios ¿Qué es lo que tu quieres? Tal vez yo toda la vida he estado buscando qué es lo que yo quiero y voy al impulso, al golpe de mis caprichos, de mis deseos. Unas veces quiero mucho dinero y creo que mi problema es de plata; otras veces quiero muchos amigos y muchos placeres, y vamos como barcos sin timón al sarandeo de las olas y de los vientos.


Nos parecemos a esos personajes que menciona el Apóstol San Pablo en el capítulo cuarto de la Carta a los Efesios: "gente que va al reportero de todo viento de doctrinas", ¡usted no conoce personas que hoy son evangélicos y la otra semana testigos de Jehová, y luego agnósticos, y luego encienden una vela perfumada, y luego se cuelgan una piedra, y luego se dedican a beber?, y luego... ¿hasta cuándo?


No será que usted tiene que dejar esas trochas y preguntarle a su corazón por qué no vuelvo a Dios? Qué tal hacerle esa pregunta al Señor: ¿Cuál es tu voluntad Señor? Yo ya no quiero dar mas tumbos en la vida de una parte para otra, siempre con desasosiego, amargura y problemas.


De pronto soy hasta un modelo muy elegante, de pronto usted es un modelo muy elegante, de pronto su vida está llena de belleza y de estilo, de pronto usted es un carro muy fino, pero ha estado en trochas, lodos y barrizales. Si cojo un carro, un carro último modelo, y lo echo a una laguna, se me vuelve una miseria, pero si cojo una lancha y la pongo en la autopista, no hace nada.


No será que hay que preguntarle a Dios: ¿cuál es tu voluntad? Y sobre todo decirle al Señor: "que se cumpla en mí tu voluntad por la inspiración del Espíritu.


Esa es la invitación de la Palabra de Dios, que tengamos la sabiduría de Dios en nosotros, que tengamos la voluntad del Señor en nuestras obras; volvamos así al Señor, volvamos de todo corazón; que con esa luz seguramente descubriremos cuánta belleza hay en nosotros mismos, y con cuánto amor nos creó Dios.


Y uno, que a veces dice bobadas de la vida, "¡esta porquería de vida que me ha tocado!" ¿Qué diría el Señor del carro fino por allá metido entre una trocha? "¡Esta porquería de carro!". No es eso, su carro es muy hermoso, su vida es muy linda, pero usted no ha tenido sabiduría, no se dado cuenta por dónde es el camino.


Deje de renegar, de maldecir, deténgase, pregúntele a su corazón y siga el consejo del Apóstol Santiago que nos dice en su Carta: "si alguno está escaso de sabiduría, que la pida a Dios" (véase Carta de Santiago 1,5)


Pidámosle sabiduría a ver si entramos por el camino que es, y con toda seguridad viviremos en paz, con gran alegría y con gran provecho de mucha gente.