Don Virginal y Corazón de Jesús

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Original: 1 h 3 min 4 seg.

En el nombre de Padre y del Hijo y del Espíritu Santo Amén.

Canto: El Espíritu que envía el Señor, es amor sabiduría y fortaleza, nos libera del temor y de la ley, nos da la fuerza y la vida, ven Espíritu, ven, ilumina las sombra de nuestra oscuridad. El Espíritu que envía el Señor, es amor, sabiduría y fortaleza nos libera del temor y de la ley, nos da la fuerza y la vida, ven Espíritu, ven, ilumina las sombras de nuestra oscuridad.

Oración: Te invito a que sientas que abres tu corazón al Espíritu de Dios, siente que eres como tierra que El puede bendecir, que El puede empapar, que El puede renovar.

Canto: El Espíritu que envía el Señor, es amor sabiduría y fortaleza, nos libera del temor y de la ley, nos da la fuerza y la vida, ven Espíritu, ven, ilumina las sombra de nuestra oscuridad. El Espíritu que envía el Señor, es amor, sabiduría y fortaleza nos libera del temor y de la ley, nos da la fuerza y la vida, ven Espíritu, ven, ilumina las sombras de nuestra oscuridad, de nuestra oscuridad.

Oración: A Ti María acudimos en este instante, como verdadero Sagrario del Espíritu Santo, creatura bellísima con la gracia que dios te ha concedido, recibe nuestro amor y nuestro saludo en este momento, envuélvenos en tu oración, arrópanos en tu perfume, en tu adoración, en tu anhelo infinito de servir a Dios de cumplir su voluntad.

Digamos todos: Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre las mujeres bendito el fruto de tu vientre Jesús.

Santa María Madre de Dios ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte amén.

Oración: Uno solo es el hijo de María, uno solo y se llama Jesucristo, y nosotros somos ese Cristo, ese Hijo de María, si estamos incorporados por el bautismo al único que ha vencido a la muerte, al único que es Rey de los siglos, yo les invito a sentir que en nuestras venas palpita la misma sangre del Hijo de Dios, para sentir que en nuestra venas palpita la Sangre que María concibió al Hijo de Dios.

Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre las mujeres bendito el fruto de tu vientre Jesús.

Santa María Madre de Dios ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte amén.

Oración: En Ti queremos refugiarnos, en tu corazón inmaculado, en ti queremos refugiarnos María, para que nos enseñes a escuchar al Verbo, enséñanos a ser la casa de la Palabra, enséñanos a ser como una Betania, donde Jesús venga y se quede y nos cuente sus secretos y nos habrá su corazón.

Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre las mujeres bendito el fruto de tu vientre Jesús.

Santa María Madre de Dios ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo amén.

La vida virginal tiene entre sus tareas entre sus misiones, compartir el corazón de Cristo, queremos llevar vida de vírgenes, no porque rechacemos la familia o el matrimonio, sino porque amamos vivir para Jesús, y estos significa compartir sus secretos, entrar en su corazón, hay una relación muy profunda entre el corazón de Jesucristo y la vida virginal, y yo pienso que la divina obsesión que debe tener todo corazón consagrado, y especialmente toda virgen consagrada, es la obsesión por el corazón de Cristo, cómo está El, que le preocupa, cuáles son sus sueños, cuáles son sus dolores, qué palabras no ha podido decir, qué lagrimas están escondidas todavía en ese corazón.

Y esto quiere decir que nuestra primera tarea en la vida virginal, es ponernos en camino hacia el corazón de Jesucristo, de hecho la vida virginal es una perpetua peregrinación hacia ese corazón, es como vivir en camino hacia ese corazón, no suponer que ya lo conocemos, sino mas bien anhelar conocerlo cada vez mejor, esta es pues la primera enseñanza en este día, la relación que tenemos entre la vida virginal, en cuento vida consagrada y el Sagrado Corazón de Jesús, hay un vinculo intimo entre esas dos realidades.

Pasemos al segundo punto y cómo podemos conocer el corazón de Cristo, sabemos que la palabra corazón tiene una profundidad inmensa en la Sagrada Escritura, por supuesto, no es una referencia a un órgano simplemente, de un modo simplificado podemos decir que el corazón, es la casa de cuatro cosas y vamos a escribirlas, el corazón es como una casa, y en esa casa hay varias cosas según la Biblia.

El corazón es la casa, el lugar de residencia de los pensamientos, en nuestra cultura uno asocia los pensamientos o sea las ideas con el cerebro, pero en la Biblia los pensamientos los que uno medita, entonces vamos poner aquí entre paréntesis, lo que uno medita, no es el pensamiento como simple información, como podría estar en el disco duro de un computador, los pensamientos en la Biblia no son porciones de información, sino es aquello que tu revuelves, aquello que tu meditas, aquello que ocupa tu tiempo, es una expresión de, a qué le gastas la vida, un negociante medita en su corazón como aumentar sus ingresos, entonces los pensamientos ahí no son simplemente formulas matemáticas, o datos estadísticos o teorías filosóficas, no es la idea como muerta, no, a la Biblia no le interesan esa clase de ideas.

A la Biblia en cambio le interesa, a qué le gastas tu tiempo, que meditas, acostado medita el crimen se obstina en el mal camino, dice un salmo denunciando el pecado del malvado, la persona que tiene ahí en su mente, diríamos nosotros o tiene en su corazón, como hago yo para estafa a éste o como hago yo para asesinar a éste, o cómo hago yo para dañar a este otro, pensamientos.

El corazón es la casa también de lo que nosotros solemos llamar las emociones, las emociones corresponden, pues el termino obviamente no es de la Biblia, corresponden a aquello que a uno lo hace saltar, o sobresaltar, ahí entran emociones positivas, como la alegría, el jubilo, la alabanza, peor también emociones negativas como la tristeza, como el miedo o como la ira, esas son emociones, o lo que santo Tomas de Aquino llamaría pasiones, el corazón es la casa de las emociones y hay algo muy diríamos muy real en esto, y es cierto porque cuando uno se asusta siente como si el corazón diera un brinco, son las emociones, lo que te hace cambiar, lo que cambia tu estado, lo que te mueve en una determinada dirección.

Observa que la palabra emoción se divide en dos, e moción, moción es un movimiento, entonces las emociones son los movimientos, los movimientos que vienen de fuera, entonces vamos a escribir aquí, movimientos externos, si me dicen de repente te has ganado la lotería, es un movimiento externo es una emoción, algo que me mueve desde fuera y que seguramente produce, si es una lotería produce una gran alegría.

El corazón es también la casa de otra cosa, que son las motivaciones, las motivaciones son los movimientos internos, por ejemplo una persona se siente llamada a la oración, o una persona se siente llamada al servicio, hay motivaciones bellísimas, nobles y santas, hay motivaciones en cambio que son torpes, o que son sucias o que son oscuras, hay personas que toman motivación de su vida únicamente la belleza externa, es lo único que le mueve, y ponen eso por encima de muchas otras cosas.

Entrevistaban a una actriz colombiana y le preguntaba el periodista, alguna vez consideraste tener hijos? , y ella dijo jamás, jamás, yo tenía muy claro que no quería perder mi figura y dañarla nunca, para ella eso es su motivación una motivación es un movimiento interno.

Estos tres son los principales ingredientes del corazón, lo que uno medita, es decir las cosas que uno esta dando vueltas, a veces son pensamientos nobles, otras veces son vulgares, a veces son extraordinarios a veces son burdos, lo que a uno le ocupa el tiempo, para conocer le propio corazón, pero también para conocer el corazón de Cristo, hay que hacer esta pregunta, Jesús en que meditaba, qué ocupaba su mente, cuando caminaba por ejemplo por los sembrados, cuando iba de un pueblo a otro, El no estaba grabando homilías entre un caserío y otro guardaba silencio, qué ocupaba su pensamiento, ese es contenido del corazón.

Luego tenemos los movimientos, movimientos que tienen un origen más bien exterior, que es lo que llamamos, emociones, movimientos externos, como la alegría, la tristeza, como esa clase de movimientos.

Y tenemos las motivaciones, las motivaciones son las que determinan las intensiones nuestras, cuál es la diferencia, entre las motivaciones y las emociones, que en las motivaciones uno esta dispuesto a crear las circunstancias, mientras que en las emociones, son las circunstancias las que lo determinan a uno; únicamente cuando me han contado que me he ganando la lotería, puedo sentir esa alegría, yo no puedo empezar a concentrarme, a concentrarme, a decir me gane, me gane, me gane la lotería, y haber si eso me alegra, eso no sirve.

Yo no puedo crear propiamente una emoción, aunque la fantasía puede tener algún poder en algún casos, las emociones no las crea uno, y este es el gran problema cuando las personas sufren por ejemplo de una tristeza profunda, la tristeza es una emoción, entonces la gente que le suele decir al que está triste, anímate, y el triste lo que le dice es si yo no puedo animarme, no puedo animarme a mi mismo porque la tristeza viene desde fuera.

Santo Tomas explica preciosamente esto, como las emociones tiene siempre un origen exterior, uno no puede crear la alegría solamente desde dentro, voy a ser de cuenta que me gane una lotería, o voy a ser de cuenta que conseguí la mejor esposa del mundo, voy a ser de cuenta que tengo siete hijos, siete hijos, todos bellos, buenos conmigo, eso no funciona.

En cambio las emociones son motivaciones, son movimientos internos, en le juego entre motivaciones y emociones, se define cómo una persona se adapta o no se adapta, a su realidad como cambia o no logra cambian su vida.

Pero dijimos que el corazón es casa de cuatro cosas y solo hemos mencionado tres, el corazón es la casa, de esto habla preciosamente Juna Pablo Segundo, el corazón es la casa de la gran soledad, la soledad con s mayúscula, acontece en el corazón, tengamos en cuenta una cosa esta soledad, no es sinónimo aquí de abandono, no es sinónimo de privación de compañía, no, esta soledad, es lo que en filosofía llamamos un hecho antropológico, como un hecho antropológico es la muerte, uno puede desear la muerte o detestar la muerte, pero la muerte esta ahí, hay un numero finito de años, la muerte llega, así como llega la muerte, así en el corazón humano existe esta soledad.

El descubrimiento de esta soledad determina lo que una persona piensa sobre su propia vida, el descubrimiento de esta soledad determina, marca para siempre, qué motivaciones voy a tener, qué tanto me afectan las emociones, y qué quiero que ocupen mis pensamientos.

El gran descubrimiento de la vida, el descubrimiento fundamental de la vida es la soledad, peor uno piensa, bueno y los que se casan?, o los que tienen amigos?, mira los que se casan o tiene amigos, pueden escapar de algunas cosas, pero no pueden escapar de la soledad, es difícil entender lo que es esta soledad, es difícil, porque uno tiene la idea de la soledad sociológica, es decir la soledad, en cuanto relación con otras personas, aquí es lago más profundo que eso.

La soledad de la que aquí hablamos, equivale ala irrevocable responsabilidad sobre mi existencia, cada vez que descubro que hay cosas de mi vida que nadie las puede hacer por mi, descubro que en esas cosas estoy radicalmente solo, descubrir ésta soledad, y descubrirla de una manera positiva, determinan cuáles van a ser mis motivaciones, cuál va a ser la respuesta a las emociones y qué clase de pensamientos van a ocupar mi vida.

Lo interesante de esto es, que Jesús, nosotros lo proclamamos como Dios verdadero, y como hombre verdadero, si Jesús en hombre verdadero, este sagrado corazón de Jesús, es un corazón humano y en cuanto corazón humano, podemos preguntarnos ya lo dijimos, en qué medita Jesús, peor también cuáles son las emociones de Jesús, o sea que lo afecta a El, cuales son las motivaciones de Jesús, es decir cuales son sus intenciones mas profundas, y también cuál es su soledad.

Descubrir la soledad de Jesucristo, la manera de sanar y perfeccionar nuestra propia soledad, es descubrir la soledad de Cristo, pero es que esto no es únicamente para vírgenes, ni para sacerdotes, ni para ermitaños, es para todo ser humano, digamos que nuestra vocación precisamente porque no tenemos pareja, es propicia, propicia para esto.

Pero ese mismo descubrimiento lo tiene que hacer todo el mundo, algunas personas hacen el descubrimiento de su soledad, de un modo dramático, por ejemplo cuando quedan viudas, la viudez para muchísimas personas, no para todas, porque algunas ya lo han descubierto antes, pero la viudez es el descubrimiento de una soledad, que tiene que ver con el hecho de que ya no hay por ejemplo un esposo en la casa, pero es mas que eso, repito esta soledad tiene que ver con esta pregunta, qué pensamientos son míos y de nadie más.

Cuando uno descubre ese espacio de los propios pensamientos, descubre lo que los místicos llaman la recamara escondida, algunos hablan también de la centella del alma, porque las cosas más grandes de la vida espiritual acontecen ahí, ahí, fíjate que el corazón no toma sus grandes decisiones ni tiene sus grandes cambios, por la motivaciones.

Si yo por ejemplo digo, me voy a proponer a ser santo, es que tengo que ser santo, debo ser santo, quiero ser santo, bellísimo, noble, pero esa decisión o motivación mía no tiene el impacto que tiene el descubrimiento en mi soledad, de que Dios quiero que yo sea santo, porque lo maravilloso de ésta soledad es que equivale como al último fondo del corazón.

Si tu ves en este esquema, aquí voy subrayar cada palabra con otro color, en este esquema nos hemos ido cada vez más profundamente, esta es como una flecha que va hacia la profundidad del corazón, lo primero que uno descubre del corazón, es que uno tiene ahí como pensamientos, como sentimientos, una cosa que uno no sabe que es, en lo que a uno se le va el tiempo, eso es lo primero que uno descubre, vamos a llamarlo aquí pensamientos.

Pero si uno profundiza más, uno descubre que tiene emociones, por ejemplo uno descubre, soy una persona que vive con miedo, yo vivo con miedo de todo porque soy así, ve, es un nivel más profundo, pero ahí yo estoy definiendo mi vida por lo que viene de fuera y eso no es cierto hay un nivel más profundo, y porqué no quieres tener miedo, parece una pregunta tonta, porqué no quieres tener miedo, hay porque yo quiero ser feliz, apareció un nivel más profundo, es tu motivación.

Y debajo de esa motivación hay un fondo mas profundo, en el que tu descubres, mas allá de las ideas, más allá de lo que otras personas digan, más allá de lo que tú has decido sobre tu vida, descubres como una morada, como una recamara, la expresión morada viene desde luego de santa Teresa que habla del castillo del alma, tu descubre una recamara y que estas a solas, esto en teología moral se llama la consciencia, y en la teología espiritual se llama la centella del alma, para que sepamos relacionar espiritualidad y teología moral.

La consciencia no esta en este nivel, en el nivel de los pensamientos, los pensamientos es lo que decía mi abuelita, ha, es que mi mamá me dijo que no dijera mentiras, es esta muy en la superficie, eso todavía no es la consciencia, y hay mucha gente que cree que la consciencia es solamente eso, lo que me han dicho o el ultimo libro que leí, el último libro que leí decía que abortar era bueno, así funciona la gente, con el último libro que leyó, con la ultima película que salió, con la ultima canción que oyó ahí en sus audífonos, esa es la moral que tienen, es una moral que esta aquí en la pura superficie.

Pero si la persona puede profundizar un poco más, entonces descubre cosas, por ejemplo, descubre con horror lo que es el aborto, siente asco y siente dolor y siente terror de que el mundo sea así, eso es ya más profundo en la consciencia.

Y si profundiza mas, de pronto descubre algo más intenso, yo quiero que haya vida, yo quiero dar vida, ya no es porque haya abortos o no haya abortos, es que yo mismo quiero dar vida, es que siento ganas de dar vida, eso ya es bastante profundo.

Pero todavía hay otro nivel más profundo, que es de la gran soledad que habla Juan Pablo Segundo, que es la consciencia moral que es la centella del alma , allí donde uno descubre, que se descubre ahí, vamos a hablar de qué se descubre en esa soledad, eso es lo que sigue.

En esa soledad descubrimos varias cosas, esto tiene varios nombres, como hemos dicho, es consciencia, pero es consciencia profunda, es la consciencia en la que no hay discusión, porque en este nivel de la consciencia moral uno discute, aquí hay una cantidad de discusiones, que si es bueno, que si es malo el matrimonio homoxesual, y discuta y unos dicen que si, y otros que no, pero si nació así, no pero y si los genes, discusión.

A medida que se va bajando en esto, cuando se llega a ese nivel de esa soledad profunda, las cosas que uno descubre no tienen discusión, porque son los grandes principios, ahí es donde un descubre por ejemplo, amo al bien, yo quiero ser bueno, los enunciados y las frases que aparecen aquí son frases muy elementales, no son los pensamientos elaborados de todo lo que yo he leído, o todo lo que me han contado, son frases muy elementales, pero son las frases, las frases que determina una vida, ahí es donde aparecen frases como por ejemplo, Dios quiere que yo sea sacerdote, Dios me quiere de misionero.

Porqué menciono ahí a Dios, porque en esa gran soledad, por lo menos lo que nos atañe a nuestra fe, aquí no vamos a entrar en discusiones de cómo es la situación en quienes no creen, no entremos en ese detalle por ahora, hablemos solamente de creyentes, en esta soledad profunda la persona experimenta de modo casi inmediato el poder de Dios.

La grandeza que tiene este espacio, es que éste es el espacio donde Dios, se impone, no porque aplaste, sino por lo que la biblia llama el poder de la gloria, qué es el poder de la gloria, el poder de la gloria es la presentación majestuosa de una verdad y de una fuerza que no admite discusión, por la sencilla razón que uno puede ni quiere ni puede discutir, la presentación majestuosa de la fuerza y de la verdad de Dios.

En esta gran soledad es donde se puede tocar el plan de Dios, y por eso nosotros hacemos retiros, para buscar esta gran soledad, hay retiros espirituales buenos donde a uno le enseñan unas cuantas cosas, hay retiros espirituales mejores, donde uno descubre o le ayudan a descubrir, cuantas cosas le están afectando a uno, hay retiro todavía mejores en donde uno aprende a descubrir sus intenciones profundas, que son como niñitas o niñitos tímidos, porque es aquí donde a uno le salen esas coas, como, pues yo si quisiera ser bueno, yo si quiera perdonar a todo el mundo, yo quisiera que no hubiera mas injusticia en el mundo, cosas así.

Pero los retiros decisivos, los retiros que cambian la vida son estos, los retiros donde se toca esa soledad profunda, es decir donde la persona siente que entra a esa recamara, que tiene dos puertas, por una puerta entro yo y por la otra entra Dios, es el santuario, es el santuario del alma, ese es otro nombre que tiene ese lugar, yo siento que me encuentro con el Señor, yo siento que es el templo, ese esa soledad, en ese gran espacio que llamamos soledad, ahí percibo que verdaderamente soy un templo.

Pero lo hermoso de esto es que este diseño no lo hicimos nosotros, este diseño lo hizo Dios, Dios nos hizo así y esto quiere decir que en ti y en ti y en ti, este mapa ya existe, este diseño ya existe, porque Dios te hizo así, así como me hizo a mí así, y esto quiere decir que en realidad todo ser humano esta llamado a esa intimidad, a ese encuentro, decisivo, transformante, con el poder de la gloria de Dios.

Repito que es la gran soledad, es el santuario de mi alma es el lugar den encuentro decisivo y transformante, con el poder de la gloria de Dios, ya dijimos lo que era el poder de la gloria, es la presentación majestuosa de la fuerza y de la verdad del Señor, aquello que cambia mi vida, es aquí donde uno siente que es cambiado. El corazón es una casa y contiene todas estas maravillas, la mayor parte de la gente no sabe esto, y la mayor parte de la gente no está interesada en esto.

San Agustín describe ese extraño fenómeno diciendo: vivimos afuera de nosotros mismos, cuando san Agustín se convirtió le dijo a Dios, Tú estabas adentro de mí, la recamara, Tú estabas adentro de mí, pero yo estaba afuera, si acaso rozaba el nivel de los pensamientos, teorías van, teorías vienen, opiniones van, opiniones vienen, unos dicen esto, otros dicen lo otro, y así vive la gente, la mayor parte de la gente vive así, en el nivel más superficial de los pensamientos, que son las opiniones y las modas ahí vive la gente.

Entonces las personas viven afuera de si mismas, sueno como raro pero viven afuera de si mismos, porque si entraran en ellos mismos, si entraran en si mismos, empezarían a descubrir este camino, empezarían descubrir esta riqueza, y de pronto llegarían a esta gran soledad, y en esa gran soledad que es un cuarto, solo hay dos puertas por una entro yo, y por la otra entra Dios, es el lugar del gran encuentro, el encuentro decisivo y transformante con el poder de la gloria, eso es lo que hay ahí, eso es lo que hay ahí en esa gran soledad.

Esta estructura encaja en cada uno de nosotros, esta estructura está también en el corazón de nuestro señor Jesucristo, entonces que le corresponde a una vocación virginal, que le corresponde a una persona que quiere vivir su vocación con Jesús, para Jesús, en Jesús.

Cuando nosotros conocemos a una persona de algún modo seguimos también esta secuencia, lo primero que uno conoce de las personas son sus pensamientos, las opiniones que tiene, entonces la persona tiene opiniones políticas, tiene opiniones religiosas, tiene opiniones morales, al gente tiene muchas opiniones, después les conocemos un poco mas las emociones, que los altera, huy el doctor se deliquio decía una secretaria, el doctor se deliquio, se puso delicado, huy eso lo afecto, ahí miramos las emociones.

Pero después entramos mas y empezamos a conocer las motivaciones de las personas, muy pocas veces un ser humano puede asomarse a la soledad de otro ser humano, muy pocas veces, casi siempre lo que sucede, es mas bien como una especie de fusión de horizontes, es decir la experiencia que yo vivo, la puedo poner en comunión o como en comunicación con los de la otra persona.

De todas maneras a nosotros nos interesa aquí no tanto hacer sicología, así se llame sicología profunda, sino que nos interesa caminar con Cristo y encontrarnos con Cristo, entonces el ideal virginal en buena parte es hacer este camino, el ideal virginal es conocer cada vez mejor cuáles son los pensamientos de Cristo y conocer cada vez mejor que le afecta a El, y es conocer cada vez mejor que es lo que El quería, con la esperanza de poder asomarnos a su gran soledad.

Parece por lo que leemos en la Escritura, parece que algo de la participación en la gran soledad, tuvo María cuando esta a los pies de la cruz del Señor, parece, lo que si podemos decir con seguridad, que los amigos más íntimos de El no dieron la talla, Pedro, Santiago y Juan fueron invitados a compartir la gran soledad.

Qué es la oración del huerto de Jesús, es el momento en que El entra en su recama más intima a explorar la voluntad de Papá Dios, Jesús entra en su soledad más profunda, entra ahí, pero precisamente, el designio del Padre le resulta tan duro, hermoso, amoroso, pero duro, prendió sufriendo a obedecer, dice la carta a los Hebreos, resulta tan duro de algún modo es como si El pidiera ayuda, entonces les dice a los apóstoles venga y oren conmigo, y escogió a los tres que ya había escogido otras veces, los tres de la transfiguración, los tres que ya habían estado con El cuando resucito a la hija de Jairo, los tres que habían estado con El cuando Lázaro, esos tres eran como de su circulo mas intimo, eran su gente.

Entonces Jesús llamó a esos apóstoles y le dijo vengan acompáñenme, y Jesús empieza orar y en esa oración, Jesús baja hasta lo más profundo de sus motivaciones, y allí descubre que lo único que quiere es, Padre que no se haga mi voluntad sino la tuya, ahí Jesús estaba aquí, pro baja un poco más a descubrir eso que quiere el Padre, es esa intimidad que al mismo tiempo es perfectísima unión del alma de Cristo con la divinidad, y comunión misma intratrinitaria, entre el Padre y el Hijo..

Esa es la soledad de Cristo, ahí entra el Señor y se ahí de esa soledad nace la cruz, en esta soledad Jesús abraza la cruz, en esta soledad dice entonces voy a morir, entonces muero por ello, entonces derramo mi sangre por ellos, la sangre de Jesús nace de aquí, de ésta soledad, de ésta soledad nacen los mártires, de esta soledad nacen las vírgenes, de esa soledad nacen los misioneros, porque la Iglesia entera ha acido de esa oración, la Iglesia antera ha nacido de ese encuentro, entre Cristo el Hijo del Dios vivo, y el designio del Padre Celestial que impone sobre el Hijo una obediencia de amor, la muerta para la redención de todos nosotros, Jesús llega hasta aquí hasta su motivación y en su motivación descubre que no quiere nada distinto que la voluntad del Padre, nada distinto, entonces se sumerge en el silencio, y en ese silencio empieza a derramar sangre, empieza a llorar, se encuentra con el designio del padre, y ahí el Padre le dice, vas a morir, lo que Abraham le había dicho a Isaac, solo que Isaac fue remplazado, mientras que Jesús es el Cordero que llego hasta el extremo, y fue degollado pro nosotros.

Eso es lo que hay en el Sagrado Corazón de Jesús, este es le mapa, palabras presuntuosas, Dios me las perdone, este es el mapa del corazón de Cristo, esto es lo que hay ahí.

Como podemos nosotros participar entonces del corazón de Cristo, necesitamos seguir lo que dijo san Jerónimo, desconocer las Escrituras es desconocer a Cristo, más que cualquier otro libro sobre esta tierra, son sobre todo los santos evangelios y el conjunto de la escritura quien puede ayudarnos a hacer este recorrido, para descubrir qué ocupaba el corazón de Cristo, por ejemplo ustedes habrán notado que Jesús cuando está en la cruz, está orando, Padre a tus manos encomiendo mi espíritu, ese es un salmo, Tú el Dios leal me libraras, esas fueron las ultimas palabras de Cristo, Tú el Dios leal me libraras, eso ya no se lo alcanzaron a oír pero eso era lo que seguía en el salmo, así que seguramente el lo oró, seguramente.

Leyendo la Escritura y sobre todo meditando en la pasión de Cristo, yo puedo conocer mucho de que era lo a El le ocupaba el corazón, el corazón de Cristo no es de imaginarlo, bueno las pinturas a veces ayudan y a veces no ayudan tanto, hay pinturas muy buena y a veces ayudan, otras no ayudan mucho, más pinturas con pigmentos, lo que necesitamos es estas pinturas que hizo el Espíritu Santo con palabras, por ejemplo eso que era lo que estaba diciendo El, qué era lo que decía , qué era lo que oraba.

El Padre nuestro por ejemplo, nos muestra que ocupaba las noches de Cristo, el Padre Nuestro fue compuesto por Jesús, el padre Ignacio Larrañaga, dice que el padre nuestro nació de las oraciones de Jesús adolescente, que es una hipótesis muy lógica.

En el pueblo, los niños más o menos hasta los doce años estaban con la mamá, eran muy pequeños y la mama tenia que cuidarlos, partir de los doce años el niño era aprendiz del oficio del papá, o sea que en la cultura de Jesús no había propiamente juventud, niño grande adulto chiquito, esa era la transición y la transición era mas o menos a los doce años, por eso San Lucas nos dice en el capitulo segundo la historia del niño que se pierde cuanto tiene doce años, que nos enseña ese pasaje que Jesús no es aprendiz simplemente de carpintero, Jesús es aprendiz del Padre, el oficio que quiere aprender es el oficio de Papa Dios, eso es bellísimo, mi Padre es que tengo que ocuparme de las cosas de mi Padre, ya habla como un adulto, es un adulto, un adulto chiquito pero es un adulto, ese es Jesús de Nazaret.

Entonces el Padre Larrañaga, haciendo un poco de poesía que para eso están los franciscanos no, los franciscanos pues tienen derecho a existir, y tienen derecho a ser poetas, entonces haciendo un poco de poesía el padre Larrañaga describe a Jesús, nosotros lo llamaríamos adolescente, pero El no se miraba como adolescente, El se miraba como un adulto que estaba aprendiendo el oficio del Papá, y mi Papá es el dueño del universo, es el que cuida de todos, el que viste las flores, es el que sana los enfermos, es el que libera a su pueblo, pues ese es mi oficio, ese es mi oficio, así aprendió Jesús, entonces Jesús, postula el padre Ignacio Larrañaga, ir a un adolescente que tenia algo de solitario, y en la soledad de sus tardes y quizás de sus noches, Jesús empezó a componer el Padre Nuestro, hasta que se volvió como el alma de su alma.

Y esa oración que acompaño toda su formación, esa oración que acompañó su camino, su propio camino, era como su joya, esa oración era como su clave de conexión con el cielo, era su joya preciosa, era como manera de hablarle a su Papá, era como lo más íntimo, tu te imaginas cuando una persona empieza a recibir cartas de amor, suelen ser mas sensibles las mujeres que los hombres, pero yo me cuerdo mi mejor amigo del colegio, sacaba por allá la billetera y mostraba unas etiquetas de chocolatinas jet, unos sobre de chocolatina jet y se enmantecaba porque esa era la primera chocolatina que la novia le había dado, eso él no se lo mostraba a cualquiera, sino que como yo era su mejor amigo, entonces a mi mostraba, entonces él le mostraba a su amigo, las envolturas de chocolate, y la gente conserva las carticas de amor y las cositas.

Pues el amor que llenó l a niñez y sobre todo, lo que nosotros llamamos la juventud, lo que lleno la vida de Jesús, fue el amor del Padre, entonces, lo que en un adolescente, lo que en un joven, o en una joven, pueden ser las cartas de amor, o el recuerdo del primer beso, para Jesús era como compuse el Padre Nuestro, esa era su joya, esa era su joya preciosa, yo quiero que comprendamos que cuando Jesús nos dio el Padre Nuestro, fue como si nos abriera el cajoncito de sus recuerdos más íntimos, ahí está El, ahí está El cuando aprendió a orar, sobre la base de lo que le habían dado María y José, pero ahí esta El, esa es la oración de El, ese es su modo de conectarse, ese es su modo de entrar en comunión con el cielo, es la intimidad que está aquí, y ahí esta todo lo que Jesús vivía.

Podemos imaginar a este jovencito, a este chico deseando que brille la gloria del Padre, que brille tu gloria, que todos glorifiquen tu nombre Papá, Jesús con esos ojos limpios, limpios, despejados, podía descubrir todas las llagas, toda la miseria del mundo, y podía descubrir el amor incontenible de Papá Dios, y el veía las dos cosas, El veía toda la miseria del mundo y al mismo tiempo veía, todo ese torrente incontenible de piedad de amor que es el Padre.

Y entonces mirando esa tensión el jovencito el Niño Jesús, yo no se como llamarlo, vamos a decir el joven Jesús, empieza a desear que brille esa gloria, porque la gente no te ve, si para mi es tan claro porqué no te ven, porqué no te sirven, porqué no te aman, porqué no te alaban, qué pasa, Papá, qué pasa.

Su primera arma no es empezar a sanar enfermos, su primera arma es abrir más y más y más toda su vida, al poder de la majestad del Padre, su primera arma es la oración y su ultima arma es la oración, lo primero que hace Jesús cuando empieza este caminar, ya enseñado por María y José, pero ya El como adulto, adulto pequeño, pero adulto, lo primero que hace Jesús es orar, empezar a descubrir esa relación intima con el Padre, a través de lo que ya había sido revelado en la Escritura y a través de su propia experiencia, y Jesús mira ese desbalance espantoso y ahí empeiza a orar y empieza a orar a nombre de ellos.

Es decir Jesús no empezó a amarnos en el huerto de los olivos, Jesús no empezó a sufrir en el huerto de los olivos, Jesús no empezó a agonizar en el huerto de los olivos, Jesús no estuvo crucificado cuando le pusieron los clavos, ya de mucho antes su vida era una tortura, porque ya de mucho antes el que tiene esta estructura y el que conoce la voluntad del Padre Celestial, siente el corazón desgarrado.

En Hechos de los apóstoles capítulo 17, el apóstol san Pablo está recorriendo Atenas y se muere de dolor de ver cómo hay tanto ídolos, tanto engaño, tanto poder, en el fondo tanto poder de las tinieblas, sobre el corazón humano, san Pablo se da cuenta del poder de las tinieblas y nos dice la Escritura, que el corazón se le desgarraba de ver eso, es lo mismo que nos pasa a nosotros, aunque sea en pequeño, es lo mismo que a uno le pasa, uno ve tantas cosas y uno dice pero cómo hacen eso, pero que está pasando aquí, multiplica eso al grado infinito eso era lo que vivía Jesús, esa era la vida de Jesús, entonces la vida de Jesús fe un tortura, la vida de Jesús fue una crucifixión, Jesús sentía que desde el momento mismo de su encarnación, ahí esta El crucificado, lo que lo crucificó a El no fueron las clavos de esos malechores, sino El ya estaba crucificado, en el momento en que asumió ésta naturaleza humana; es decir el que lo somete a la humillación y al dolor en realidad es su propio Padre, es un misterio muy profundo.

Esto también explica, porqué Jesús tiene tantísima misericordia, en el momento de la pasión, todo el mundo se espanta, de ver a Jesús tan paciente, lo están crucificando, Jesús llevaba muchos años crucificado, podemos decir que eso que sucedió al final que por supuesto fue lo más doloroso de todo, era también el resultado esperado, era lo que se veía venir, era la lógica consecuencia y era algo que ya había sido empezado por Papá Dios, entonces Jesús ve en ese momento decisivo, lo que el llama su hora, la hora de Jesús, es el momento de la revelación de la gloria, cuando Yo sea levantado atraeré a todos hacia mí.

Jesús frente a la cruz nos dice santa Catalina de Siena, siente a la vez tristeza y alegría, tristeza es clarísimo porqué, tantas humillaciones y dolores y todo aquello, pero siente alegría porque va a brillar la gloria del Padre y porque por fin se va a acabar la crucifixión, es decir con la cruz termina la crucifixión de Cristo, ahí termino su crucifixión, entonces cuando ya eso se realiza qué dice Jesús: misión cumplida, todo esta consumado y ahí entrega el Espíritu, ese es el corazón de Cristo, esa es la vida de Cristo.

Nosotros como vocaciones virginales, no podemos tener otro ejercicio sino la Pasión de Cristo, no hay otro, claro la vida entera de Cristo y si vamos a ampliar más todos los evangelios y la Escritura misma y la vida de la Iglesia, pero todo esto tiene un centro y el centro es la divina y bienaventurada Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, es ahí, es ahí donde se revela quien es El, es ahí donde aparece.

Bueno esta es la introducción para nuestro tema para estos días, es el comienzo, como ustedes ven esto tiene una doble aplicación, primero que cada uno haga este ejerció, lo haga, cada uno lo haga, buscando ese encuentro único, recuerda cuales son las señales de la gran soledad, lo que nadie puede hacer por mi, lo que yo soy más allá de todas las opiniones, incluyendo las opiniones malas, porque hay gente, esto es chistoso, hay gente que dice lo que yo soy y quitando todas las opiniones y quitan solo las opiniones malas, y se quedan solo con las opiniones buenas, yo soy tan bueno, pero hay otros que hacen todo lo contrario, quitan todas las opiniones buenas y entonces dicen es que yo soy una basura, es que yo soy una cucaracha, no, es quitando las buenas y quitando las malas, es quitando mi propio juicio.

Acuérdate de esa palabra tan densa que aparece en la primera carta de Juan: Dios es más grande que nuestra consciencia, cuando uno únicamente ha llegado hasta aquí, uno todavía cree que la consciencia de uno es lo máximo, no yo me doy cuenta de que yo soy un miserable, un beyaco, un pecador, pero ha llegado dolo hasta aquí, hay que llegar más hondo, más hondo, Dios es más grande que nuestra consciencia por eso porque el ultimo escalón, el escalón de la soledad, ahí no es lo que yo opine sobre mí mismo, ni bueno ni malo, es difícil, es difícil, si yo les confieso, yo creo que yo pocas veces, me he asomado aquí y yo no creo que yo sea un gran ejemplo de esto, yo si creo que yo he conocido esto, y si creo que me he asomado a esto, deseo, deseo, que ustedes lo vivan muchísimo mejor que yo, aunque yo tengo mi propia responsabilidad también, pero la idea es esa, lo que yo soy mas allá de todas las opiniones, quitando también las opiniones mías, buenas y malas, quitando las opiniones de las personas que me quieren, que me quieren bien o que me quieren mal, y quitando las opiniones de mis enemigos, y quitando las opiniones de mis amigos.

Es como quedarse en la desnudez infinita de la cruz y decir esto soy, y no se que soy pero esto soy, esta es la soledad, llegar a esa soledad, y en esa soledad decirle un sí infinito y profundo al poder de la gloria, al poder de la gloria del Padre, decirle ese sí infinito al Señor en la desnudez total, porque todo esta desnudo y patente, ante la palabra, llega hasta donde se separan alma y espíritu, dice la carta a los Hebreos, entonces llegar hasta ahí mis hermanos y abrir así el corazón y estar así desnudos, esa es una aplicación y es muy buena, esa es una vertiente.

La otra vertiente es, hagamos ese ejercicio pero buscando el corazón de Jesús, aunque vamos a combinar ambas cosas en las siguientes predicaciones, vamos a combinar de una cosa y de la otra, en este retiro en particular, yo voy a hacer más énfasis en la parte de Jesucristo, no se trata tanto de un retiro de autoconocimiento, aunque eso sea tan maravilloso y necesario, esa vertiente no la vamos a trabajar tanto, vamos a trabajar un poquito más como ya se dieron cuenta, vamos a asomarnos un poquito más al corazón de Cristo y la razón detrás de todo eso cuál es, que Jesús es verdadero hombre, que El es el que nos muestra cómo son las cosas, y que en el corazón de El este mapa se distingue mejor que en cualquier otro lugar.

Pidamos al Señor que nos bendiga, pidamos al Señor que nos ayude a conocer su propio corazón y que nos ayude a conocer nuestro corazón, San Agustín terminemos con esa frase en latín, san Agustín que es maestro en estos temas decía esta frase: no verin me, no verin te domine, domine es Señor, no verin me, significa que yo me conozca, no verin te, significa que yo te conozca Señor, no verin me, no verin te, esta frase es la que inspira las predicaciones de este retiro, entonces que esa gracia llegue a cada uno de nosotros, con la intercesión de la Santísima Virgen María.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo..

Como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo..

Como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo..

Como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos amén.

El Señor esté con vosotros. Y con tu espíritu.

Con la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu santo, podemos ir en paz.

Demos gracias a Dios.