Kjce006a
Fecha: 20120223
Título:
Original en audio: 4 min. 50 seg.
Los pasajes bíblicos del Evangelio durante este santo tiempo de Cuaresma no llevan un orden particular, especialmente en estos días iniciales, después del Miércoles de Ceniza, nos damos cuenta que cada pasaje es como una voz de Dios llamándonos a conversión, llamándonos a arrepentimiento, llamándonos a la sinceridad de Dios.
Hoy por ejemplo, tenemos un pasaje del evangelio de Lucas, capítulo nueve; ayer era San Mateo, capítulo seis. Miremos esta variedad de pasajes sobre todo como una especie de pluralidad de voces; son muchas las voces, son muchos los tonos, son muchas las maneras como Dios quiere llegar a nosotros para que aceptemos su llamado.
Miremos estas lecturas como cuando miramos a un padre que quiere educar a su hijo: cuántos tonos distintos utiliza el papá, a veces, con el rostro severo; a veces, con la voz casi suplicante; a veces, con una actitud de comprensión y de mansedumbre; otras veces, con la rigidez e incluso con el castigo.
Eso que es propio de la educación que los papás dan a sus hijos, eso también hace el Señor con nosotros, y eso también hace nuestra Madre la Iglesia con nosotros. Y por eso preparémonos en la Cuaresma para escuchar distintas voces, algunas muy suaves, otras muy fuertes, algunas rudas, otras en tono de súplica.
Oigamos todas esas voces