Sino011a

De Wiki de FrayNelson
Revisión del 01:42 28 dic 2011 de Ayxa (Discusión | contribuciones) (Página creada con «'''Fecha: 20111228''' '''Título:''' '''Original en audio: 4 51 seg.''' Mis Hermanos: Es un episodio de terrible crueldad el que recordamos este veintiocho de diciem...»)

(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)
Saltar a: navegación, buscar

Fecha: 20111228

Título:

Original en audio: 4 51 seg.


Mis Hermanos:

Es un episodio de terrible crueldad el que recordamos este veintiocho de diciembre.

Es la fiesta de los Santos Inocentes, así los llama la Iglesia porque ellos, al apaciguar la cólera del impío rey Herodes, formaron como una cortina de protección que hizo posible la huida del Mesías.

Creo que los acontecimientos fundamentales los recordamos todos. Llegaron unos Magos de Oriente, nos dice el evangelio según San Mateo, en el capítulo segundo. Y estos Magos de Oriente, estos Sabios, que seguramente eran también astrólogos, y buscaban a su manera la luz de Dios, se dirigieron a Herodes y le hicieron la pregunta que podría realmente desestabilizar su corazón. Esa pregunta era: "¿Dónde está el rey de los judíos? Venimos a adorarle" Mateo 2,2.

Una pregunta que tenía que despertar los peores fantasmas en la cabeza de Herodes. Porque Herodes mismo, aunque se llamaba rey, había usurpado ese título; a ver, lo había recibido en herencia, pero no todo lo que se recibe en herencia se recibe legítimamente. Y en el caso de Herodes eso es claro: la promesa de Dios no tenía nada que ver con Herodes, la promesa de Dios, promesa que hizo a través del profeta Natán, cerca de mil años antes de Cristo, es la promesa de estar con la casa de David, con la descendencia de David.

Y sucede que ni Herodes el Grande, ni Herodes el que estuvo después en tiempos de la muerte de Jesús, ni ese padre ni ese hijo tenían nada que reclamar en la casa de David.

Es decir que ellos se habían adueñado del poder; su poder era mentiroso, era espúreo, y por consiguiente, tenían que temer que apareciera el verdadero Mesías, porque sabían que en cuanto la gente reconociera al verdadero Mesías, lo único que podía concluir es: "Este tal Herodes es un impostor",y ya sabemos qué le puede esperar a un impostor, sobre todo después de que ha llevado una vida de privilegio, de arrogancia, de crueldad.