I342003a
Fecha: 20111122
Título:
Original en audio: 4 min. 22 seg.
El final del Año Litúrgico nos mueve a preguntarnos por el final de nuestra propia vida y también a preguntar por el final de la historia.
El mundo entero, ¿vamos a estar en este planeta para siempre? ¿Vamos a vivir siglos y siglos? Cuando se mira el egoísmo humano, cuando se mira nuestra capacidad de violencia, cuando se mira el poder que las armas tienen y la dureza con que somos capaces de responder a las necesidades de millones de personas, yo creo que uno se vuelve un poco pesimista, yo creo que uno llega a decir: "Esta raza humana tal vez no va a durar demasiado". Hay gente incluso que cree que ese final esta demasiado cerca.
Jesús nos habla en el texto del evangelio de hoy, capítulo veintiuno de San Lucas, Jesús nos habla de guerras y revoluciones. Y yo creo que esa es un poco la sensación que uno tiene en todas partes. No son únicamente ni principalmente los países más pobres, sino países de los que se llaman desarrollados, es en esos lugares donde se están presentando mayor número de protestas, una oleada de indignación, un deseo de venganza, de desquitarse frente a las grandes empresas, las grandes corporaciones, esos poderes sin rostro que terminan gobernando hasta los detalles más pequeños de nuestra vida.