I261001a
Fecha: 20050926
Título:
Original en audio:4 min. 22 seg.
Queridos Hermanos:
Volver del destierro fue como resucitar. Para el pueblo de Judá, después de tantos años de esclavitud, en la ignominia, en el desprecio, en el olvido; después de tantos años lejos de su tierra, tenía que parecerles imposible volver a su lugar y ver florecer la vida.
Pero la frase central de la lectura de hoy, la frase que nos habre, tal vez, la puerta más grande de la esperanza es esa que dice Zacarías:"Aunque esto les parezca imposible a los sobrevivientes de este pueblo,¿acaso va a ser imposible para mí?" (véase Zacarías 8,6).
Este es un yema que aparece varias veces en la Escritura; para Dios todo es posible. Dios,nuestro Dios, es Aquel que abre camino donde no los hay; Dios, nuestro Dios, es Aquel que no se detiene, que no puede ser detenido. Pero la omnipotencia de Dios no es como los caprichos de los hombres, y la omnipotencia de Dios no es como el capricho de los dioses, por ejemplo griegos.
Rs muy importante descubrir que la omnipotencia de Dios no es un juguete para sus manos,tampoco es una curiosidad para nuestra inteligencia, como aquella famosa pregunta, "si Dios puede hacer una piedra tan grande, que después no pueda moverla".
La omnipotencia no es un juguete intelectual; la omnipotencia es la expresión del señorío del único que es sabio, compasivo y santo. Dios tiene tanto poder como tiene de sabiduría, nos enseña Santo Tomás; y Dios tiene tanto poder como tiene de compasión y de amor; y Dios tien tanto poder como tiene de luz, como tienne de santidad, como tiene de eternidad