I142001a

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Título: La vida cerca de la oración, lejos del miedo

Original en audio:


1. LA VIDA CERCA DE LA ORACION, LEJOS DEL MIEDO


La primera lectura, suena un poco extraña, es el famoso pasaje de la lucha de Jacob con un ser misterioso, que tiene forma humana, parece un Ángel y sin embargo, después de haber luchado contra Jacob, lo bendice. Los predicadores a los largo de los siglos, han buscado distintas comparaciones para que saquemos un provecho de la lectura del capitulo 32, del libro de Génesis.

Por ejemplo, el Papa Juan Pablo II, cita este pasaje cuando habla del combate espiritual, que es la oración, muchas veces la oración toma las características de un cierto combate, combate a veces por las dificultades que entraña orar.

En medio de la oración nos asechan distracciones o pensamientos de incredibilidad, o pensamientos hacia Dios; combate, porque nuestras malas inclinaciones tratan de frenarnos y que pospongamos a hagamos mal nuestra oración.

La oración se convierte en un combate, por que allí más que en otros momentos de la vida, sentimos la diferencia entre nuestra voluntad y la voluntad de Dios; fíjense que Jesús mismo, en la oración del Huerto, experimento esto.

Jesús experimentó que su voluntad iba en una dirección y la voluntad del Padre tal vez iba en otra, y fue la oración el lazo que pudo unirse con la voluntad de Dios; de manera que a veces nos sentimos casi peleando con Dios en la oración.

Quiero comentarles dos anécdotas sobre esto del combate con Dios: a mi mamá le costo mucho trabajo, cuando yo salí de la casa para la comunidad religiosa, y entonces me impactó mucho (ella no es una persona de echar largos discurso, pero sí de dar grandes confidencias).

Años después ella me contaba como había vivido esa experiencia, se ponía a orar y le decía a Dios: ‘’Si se hubiera tratado de otra opción, de una novia, de una mujer, yo discutiría, pero cómo discutir contigo”.

Es sentir que ella no podía discutir con Dios y sin embargo si quería pelear con Dios por lo que le estaba haciendo, es decir, ella experimentaba combate, para confrontar su voluntad con la voluntad de Dios.

Otro ejemplo es de Santa Catalina de Siena. En una ocasión ella estaba orando por un condenado a muerte y Dios le mostraba de muchas maneras cómo ese hombre había merecido no un infierno, sino muchos infiernos.

Y Catalina, en la intercesión, entra en combate, en contra de Dios, y entra en una intercesión que tiene las características de una batalla, y de decirle a Dios: “Todo puede ser, pero por Él se derramó la Sangre de tu Hijo”.

De manera que esta idea del combate espiritual, que se inspira en el pasaje de la Primera Lectura, tiene su fecundidad, nos ayuda a entender aspectos de lo difícil que es orar y también nos ayuda a entender qué vivimos cuando queremos obedecer y qué vivimos cuando queremos interceder.

Esa es sólo una línea de interpretación, que es tomar este pasaje y aplicarlo a la vida de la oración, pero hay otra interpretación y quiero compartirla en esta ocasión.

2. VENCER EL MIEDO PARA LLEGAR A LA FE

Muchas veces la superstición y la idolatría se apoyan en el miedo, y por eso hay una audacia que podríamos llamar audacia santa, que nos lleva a vencer todo miedo y a enfrentarnos a nuestros miedos para llegar a una fe verdadera, a una fe adulta.

Esa es otra manera de leer el pasaje de hoy. Jacob esta enfrentándose a lo que podría ser lo más miedoso en ese momento, en la cultura de ese tiempo, me explico, fíjense que se trata de un combate en la noche en las tinieblas, todo sucede en la noche, sólo cuando va llegando la aurora, se suspende la lucha; de manera que un personaje misterioso muy fuerte, venido de quién sabe dónde, que lucha contra Jacob en la noche.

Esta interpretación de mirar en el pasaje de la Primera Lectura una superación del miedo, esa interpretación tiene su apoyo, especialmente en la frase rara que le dice ese personaje que toda la tradición dice que era un Ángel: “Has luchado con dioses y con hombres y has podido” (véase

¿Por qué dice dioses? ¿Por qué no dice Ángeles, Por ejemplo? Es porque para la cultura de ese tiempo todo lo que superaba las fuerzas humanas eran dioses y de esto se han valido los demonios para mantener su autoridad sobre los seres humanos.

San Pablo dice algo muy interesante en sus Cartas: "los ídolos no son nada",(véase ); un ídolo en si mismo no significa nada, pero por decirlo de alguna manera, detrás del ídolo hay un demonio que mantiene con la fuerza de un miedo a una persona atada a la idolatría; entonces, cuando nosotros enfrentamos ciertos miedos, alcanzamos la fe.

3. LA FE TAMBIEN ES UNA VICTORIA DE LA ORACION

La fe es una victoria sobre el miedo: aquí también hay ejemplos, este misionero tan valiente, santo y penitente y que le da nombre a nuestra provincia en Colombia, San Luis Beltrán, se encontró con que en muchas tribus tenían objetos sagrados, ídolos, por ejemplo o esas figuras que llaman tótems, esos arboles o troncos sagrados, que se suponen que son intocables por que ahí vive la divinidad.

Y en más de una oportunidad San Luis Bertrán tomaba esas figuras y las destruía delante de los indígenas, y ellos creían que les iba a suceder una cosa terrible al que había destruido el ídolo, y cuando veían que no le pasaba nada al misionero, se les acababa el miedo al demonio, y se entraban en la fe.

Entonces, este pasaje tiene algo que ver con esto. Jacob es grande, es el hombre que movido por Dios, porque primero esta Dios, se levanta sobre el miedo, y que realmente busca a Dios cara a cara; es el que no quiere quedarse con nada menos que Dios. Esa es la fe: no quedarse con nada menos, no conformarse con nada menos que Dios, y esa actitud valiente, esa actitud audaz, lleva a superar muchas cosas.

Yo he tenido ocasión de tratar a personas que han estado vinculadas con satanismo, y una historia que he comentado tiene que ver con esto. A una pobre muchachita la habían tenido muy esclavizada en una de esas sectas satánicas, a base de miedo, porque el miedo es el principal recurso o herramienta de Satanás para tener a una persona alejada de Dios, y atada a una idolatría, o atada a lo falso.

Esa muchacha había hecho un pacto de sangre, para jurar fidelidad al demonio, que se supone que era el dueño de ella, después de varias entrevistas, ella se convenció que había que dejar a un lado esa locura y tenia que dejar también todas las cosas que le habían dado en ese grupo.

Le habían dado una cantidad de cosas raras: tierras de cementerio, fetiches, telas untadas de sangre y figuras burlándose de Cristo, como crucifijos al revés y cosas así. Ella fue sacando todas esas cosas, yo le ayudé en ese proceso y había algo que ella no quería soltar, era una especie de Cristo, algo burlándose de él, hecha de pasta barata y pintada de un color brillante.

Como esas figuras no se pueden botar simplemente, sino que toca destruirlas. Yo estaba con ella e iba a destruir ese falso Cristo, y ella se asustó mucho, entró en pánico y empezó a sudar porque recordaba los pactos y juramentos que le había hecho a ese demonio.

Movido por una fe que es un regalo de Dios, yo partí ese pedazo de pasta, que para mi no significaba más que eso, y cuando lo partí, entró en pánico la muchacha, pues un pedazo de la pasta me rompió un dedo y me salió sangre. Yo me acordaba de uno de esos pasajes de la biblia como el de San pablo, cuando en la isla de Malta fue mordido por una serpiente, o como San Luis Bertrán cuando destruía los ídolos de los indígenas.

Ella se quedó esperando que a mí me iba a suceder algo trágico; la parte más bonita fue, que cuando ella vio que a mi no me pasaba nada particular y que tampoco estaba asustado, entonces ella pensó que la sangre que me había salido, podía servir para limpiar el pacto de sangre que ella había hecho.

A mí me pareció tan tierno, porque siendo uno tan pecador como es, yo veía la sangre de Cristo que lava nuestros pecados y nuestros crímenes (claro que me siento lejos de Jesús), Jesús lo utiliza a uno, eso también es cierto. A ella le trajo mucha paz pensar que una sangre se podía limpiar con otra sangre, se le acabó el miedo y ese día pudo estar bien.

De manera que este pasaje también se puede enfrentar de esa manera, enfrentarse con el miedo, enfrentarse la superstición; hay historias muy lindas sobre esto: En una habitación de la casa donde vivió Santa Rosa de Lima, había un temor muy grande, porque se suponía que ahí, a ciertas horas, el demonio actuaba y ella misma empezó a sentir miedo, y ya no podía entrar a esa habitación por que eso, como que le pertenecía a Satanás, hasta que dijo: "Eso no puede ser, tan poca fe, porque uno le va entregando pedazos de la casa y de la vida a Satanás de esa manera".

Entonces un día que sentía ese temor, movida por el Espíritu Santo y guiada por sus directores espirituales, pues entro ahí y dijo: "yo voy a orar y voy a orar aquí". Yo no digo que cualquier persona haga eso, pero fue muy bonito porque se le acabó este temor.

4. SUPERAR LA SUPERSTICION ES CUESTION DE FE

Yo comprendo que algunas personas dicen que no se deben utilizar tales o cuales cosas, porque pueden venir contaminadas, doy ejemplos: no utilizar ropa de tal marca porque en esa fabrica se han hecho cosas satánicas, o no utilizar cosas del mar porque las cosas que hay en el mar han recibido mucha inmundicia, mucha brujería y mucho desperdicio, como corales u otros objetos marinos.

Yo creo que cada persona es respetable, entonces si alguien me dice: "No quiero utilizar nada del mar, por ejemplo, por esa razón", pues yo la respeto, pero personalmente pienso que esa actitud es peligrosa porque puede abrir la puerta a los miedos.

Bueno, y qué tal si el que utilizó el metal de mis gafas sea una persona que se condenó y cuánto tiempo lo tuvo en las manos y yo con esto pegado en la cabeza, y qué tal esta camisa, hecha en una empresa donde quizá se ha prostituido tanta niña, entonces yo debo estar muy contaminado, y los zapatos, que los hace otra fabrica, y además un coral que tengo en la pieza.

Entonces, se va llenando uno de temores y miedos, y parece que cada persona debe seguir su conciencia y en esto no hay que violentar a nadie, pero yo personalmente creo que ese camino de los tantos miedos y de pensar que hay tantos miedos y de pensar que hay tantas contaminaciones, a veces puede llevar a alguien a un callejón sin salida, no le estoy diciendo a nadie que haga locuras.

Me parece que cada caso hay que estudiarlo, pero es interesante ver la actitud de Rosa de Lima, San Luis Bertrán y tantos otros, que con su valor y una audacia serena y humilde, realmente le han quitado terreno a Satanás.

Cómo no mencionar el caso de un padre, amigo en Villavicencio, el Padre Sardi, él lo dice abiertamente, una casa que él está utilizando para el servicio de su comunidad fue durante muchos años un prostíbulo, cualquiera diría ese lugar esta super contaminado, pero él piensa que es más poderoso lo que se celebra en una Misa, que todas las contaminaciones que se puedan suponer.

Con esa fe grande ha educado a los muchachos de su comunidad, y es muy lindo ver a esta gente en una paz muy grande, y podríamos decir redimiendo el sitio, porque de lo contrario, empezaríamos a entregarle sitios al demonio, porque ya ahí se hizo tal cosa y se practicó tal o cual cosa.

De manera que es bonita la actitud de Jacob, una actitud de valor, una actitud de sobreponerse, una actitud de ir más allá del miedo para encontrar la fe.