I102001a
Fecha: 199706010
título: "Sal de la tierra y luz del mundo"
Original en audio:6 min. 22 seg.
Sal de la tierra y luz del mundo, llama Jesucristo a estos sus discípulos. Y se pone a darles explicaciones de por qué esa comparación. La sal porque da el sabor, la sal porque impide que se corrompá el alimento. Allí donde no se conocen, como no se conocían en tiempo de Cristo, los métodos de la refrigeración y de la congelación.
Luz del mundo porque muestra el camino, porque denuncia las tinieblas. Estas palabras las dice el Sreñor, como sabemos, después de haber proclamado las bienaventuranzas. Por lo menos en la redacción actual del Evangelio, despúes de esa proclamación de "quiénes son los felices", que les dice que, con esa felicidad, que con ese modo de vida son la sal de la tierra y son la sal del mundo.
Dirán los exégetas que se trata de la última redacción del Evangelio o algo parecido; pero dirá también la Iglesia que en ese camino redaccional estuvo también el Espíritu Santo, y por eso podemos decir que es el mismo Espíritu el que ha querido que los textos finalmente lleguen a nosotros como están y el orden en el que están.
Para darle entonces sabor a la tierra se necesita estar un poco en contravía de la felicidad de este mundo; y para dar la luz al mundo se necesita ir un poco en contravía, pero sólo un poco de lo que el mundo espera de sus seguidores, de sus adeptos.
El cristiano, mezclado con elmundo, como la sal con el alimento, en cierto modo desaparece, pero también conserva su identidad. Es lo mismo que nos dirá el evangelio de San Juan y que se aplica especialmente al religioso: "Nosotros estamos en el mundo, pero no somos del mundo" (véase San Juan )