O345003a
Fecha: 20021129
Título:
Original en audio:
Una pregunta difícil: ¿el diablo está suelto o está amarrado? Todo el mundo cree que está suelto, aquí todos creen que está suelto. Pero ¿al diablo le gusta que se predique el Evangelio? Y fíjese que podemos predicar el Evangelio.; ¿al diablo le gusta que la gente se arrepienta y se confiese? Pero hay gente que se arrepíente y se confiuesa de los pecados; ¿al diblo le gusta la Misa? Pero fíjese que sí la celebramos.
Entonces, al fin, ¿el diablo está suelto o está amarrado? Y emntonces, ¿si él está suelto, ¿por qué nsotros podemos predicar el Evangelio? ¿Por qué la gente se arrepiente de los pecados? ¿Y por qué se puede celebrar la Misa y los demás sacramentos, si él está suelto?
parece que estuviera amarradao. Yo pienso que es un error decir que el demonio está suelto; ese es un error. ¿Quién tiene más fuerza, el demonio o una persona humana? ¿Una persona rtiene más fuerza que el diablo? ¿O el diablo tien más fuerza que una pérsona?
Un Ángel tien más fuerza que el diablo, porque así dijo la lectura. Pero yo no hablo de un Ángel, sino hablo de una persona. ¿Quién tien más fuerza, un Ángel o una persona? Un Ángel tiene más fuerza, tiene más inteligencia, y el demonio es un Ángel, lo que pasa es que es un Ángel malo, un Ángel que se volvió malo; ése es el demonio.
Entonces, si el demonio es un Ángel malo, el demonio tiene más fuerza que nosotros; si el demoinio estuviera suelto, nosotros no podríamos predicar el Evangelio; si el demonio estuviera suelto, nosotros no podríamos celebrar la Misa, la gente nunca se arrepentiría.
El demonio está amarrado, pero entonces uno dice: "Pero si el demonio está amarrado, ¿por qué pasan cosas malas? ¿Ustedes qué piensan? Porque el demonio no está suelto, si el demonio estuviera suelto, -el demonio no quiere a los niños-, el demonio acabaría con todos los niños. El demonio no quiere la vida, el demonio intenta es matar, la Biblia dice que el demonio es homicida, es a matar.
Entonces, el demonio no está suelto, el demonio está amarrado, pero si el demonmio está amarrado, ¿por qué pasan tantas cosas? ¿Usted qué dice?
Hay una comparación que es bonita. Vamos a comparar al demonio con un perro, un perro rabioso, un perro pero rabiosos y malo, muy rabioso y muy malo, pero malísimo; pero estaba amarrado. Ahora yo le hago esta pregunta: Si el perro está amarrado con una cadena, y yo me paro lejos de la cadena, ¿el perro me puede hacer algo? ¿Qué me va a hacer el pero? Cuando me ve, ¿qué me hace el perro?
Ladra, me muestra los dientes, echa babaza, ¿pero me puede hacer daño? ¿Para que me haga daño qué tengo que hacer yo? Quitarle la cadena, ¿pero quién le quita la cadena a ese perro? Fíjese que fue un Ángel poderoso el que le puso la cadena la demonio; ése no es el ser humano el que le puede quitar la cadena la demonio, sino, ¿cómo es que ese pero rabioso nos hace daño? Si nos acercamos, si o molestamos, ahí es cuando el demonio me hace daño; peor que todos lo perros rabiososo es el demonio.
Entonces le voy a contar esto. ¿Qué nos queda como enseñanza hoy? Mire, que el diablo es poderoso, sí, no se le puede negar; que tiene poder, sí, y tiene poder, y tiene inteligencia, tiene fuerza, eso no se lo negamos; es poderoso como un perro rabiosos, ¿quién se pondría a pelear con un perro rabiosos? Yo creo que ninguno de nosotros.
Un Ángel sí puede. Por eso dice la Sagrada Escritura, la lectura de hoy fíjese lo que dijo: "Yo vi un Ángel que bajaba del cielo, llevando la llave del abismo, y una cadena grande en la mano" (véase Apocalípsis 20,1). Un Ángel mandado por Dios sí puede pelear con el demonio; pero uno no tiene que pelear con el demonio, ¿entonces qué tiene que hacere uno con el demonio? No acercarse a él, eso es lo que hay que hacer.
No vuelvan a decir que el demonio está suelto, de eso tienen que corregirse. Si el demonio estuviera suelto, ustdedes no estarían aquí, porque el demonio les tiene odio a ustedes y el demonio me tiene muchísimo odio a mí; el demonio tiene odio a la vida, tiene odio a los niños, tiene muchísimo odio a los sacerdotes.
El demonio no está suelto, si el demonio estuviera suelto entonces yo no podría predicar, si el demonio estuviera suelto yo no podría desenmeascaralo, porque esto que estoy haciendo se llama desenmascarar, denunciar al demonio; el demonio no está suelto, está amarrado.
Pero nosotrops, a veces, nos acrercamos al peligro, nos acercamos al lugar donde está la cadena, y ahí es donde nos hace daño. Hay que evitar eso.
Pues es muy importante lo que el Espíriti santo les ha mostrado a ustedes. El Espíritu santo les ha mostrado que los Ángeles de Dios son más poderosos que el demonio, y el Espíritu Santo les ha mostrado también, que si nosotros nos acercamos al peligro, podemos caer en el peligro. Por eso hay que permanecer firmes en la gracia de Dios.
Vamos a seguir la celebración de la Misa. Pues preguntémosle, a mí ya se me olvidó, ¿porque ya hace tanto tiempo! ¿Cuál es el peligro de acercarse al demonio? ¿Cómo será eso, por ejemplo?
Allí donde hay un corazón rebelde, el diablo puiede tentar. Porque el primer desobediente se llama el Diablo; el Satanás fue el gran desobediente. ¿Sabe cuál era el lema del demonio? "Yo no voy a hacer caso, yo no voy a obedecer, nunca voy a obedecer".