Camino de Sanación Tema 2 de 5
Queridos Amigos:
Hay grandes necesidades en nuestro tiempo. La palabra "crisis" se repite por todas partes. Los escándalos de corrupción en el gobierno, en las empresas, en las Fuerzas Militares, y también en la Iglesia, se repiten con demasiada frecuencia. Hay una sensación de decepción y de terrible inseguridad, que hace que muchos jóvenes se pregunten si vale la pena mirar a un futuro, si vale la pena comprometerse con un matrimonio, si vale la pena prepararse con largos años de estudio, si al final hay tantas mentiras, hay tantas trampas, hay tanta incoherencia, ¿para qué esforzarse?
Esta crisis de sentido afecta profundamente a todos, pero especialmente a los niños y, sobre todo, a los jóvenes. Tenemos un problema, una epidemia mundial de suicidios. Ese acto desesperado de quitarse la vida lo llega a cometer una persona cuando siente que antes ya le han quitado la vida. Es decir, muchos de los que llegan al extremo del suicidio murieron tiempo atrás.
Sus esperanzas murieron, sus fuerzas murieron, sus sueños murieron, y ellos mismos se sintieron como cadáveres que deambulaban por las calles, como zombies, sacados de una película de terror. Cansados de ser muertos vivos, escogieron ser muertos muertos, y por eso, llegaron al extremo del suicidio.
La muerte, mis hermanos, no es algo que sucede únicamente al final del camino; hay personas que se están muriendo por dentro, hay personas que se sienten muertas por dentro. Por eso también el libro del Apocalipsis nos cuenta, entre aquellas iglesias, aquellas comunidades cristianas, nos cuenta: "Tienes nombre de vivo, pero estás muerto" Apocalipsis 3,1. Porque así pasa, que hay algunos que tienen nombre de vivos, pero están muertos.
¡Qué impresionante esa palabra del Señor! ¡Pero qué impresionante también oír que Él nos invita a renovarnos! "Mira que estoy a la puerta y llamo; si uno escucha mi voz y me abre, entraré en su casa y comeré con él y él conmigo" Apocalipsis 3,20.
El señor se da cuenta que nosotros experimentamos la muerte ya estando en la vida; y por eso, tenemos que hacernos esta pregunta: "¿Qué es lo primero que se muere en nosotros?" Y hay una respuesta: Lo primero que muere en nosotros es el amor, y cuando muere el amor, ese sabor de muerte, y ese aroma de muerte, y esa parálisis de muerte empieza a invadirlo todo. Y por eso lo primero que tiene que se sanado es el amor.