Diferencia entre revisiones de «I214002a»
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¿Qué nos dice Cristo sobre ser un buen amo? Pues nos dice que estemos en vela, que estemos preparados, que sepamos que no somos dueños para siempre de las cosas de las cuales disponemos, que sepamos que nuestra cuota de energía, nuestra cuota de ideas, nuestra cuota de proyectos, nuestra cuota de días es limitada; saberlo, recordarlo, estar preparados para la llegada del Señor. | ¿Qué nos dice Cristo sobre ser un buen amo? Pues nos dice que estemos en vela, que estemos preparados, que sepamos que no somos dueños para siempre de las cosas de las cuales disponemos, que sepamos que nuestra cuota de energía, nuestra cuota de ideas, nuestra cuota de proyectos, nuestra cuota de días es limitada; saberlo, recordarlo, estar preparados para la llegada del Señor. | ||
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| + | Puede resultar un poco inusual esa manera de robar, nos dice aquí: "Abrir un boquete en su casa". Resulta que muchas casas en el tiempo de Cristo estaban hechas de piedra sedimentosa, piedra que sirve para hacer construcciones de no muy alta estatura pero que es realmente blanda, se parece como a piedra caliza, y sabemos que esa clase de material si uno lo raspa con otro tipo de piedra, y a veces incluso casi solo con la mano, puede irele sacando material y se puede abrir un boquete, se puede abrir un hueco. | ||
Revisión del 15:13 27 jul 2011
Fecha: 20090827
Título:
Original en audio:17 min. 34 seg.
Este evangelio de hoy nos invita a mirarnos, es decir, a que cada uno se mire a sí mismo, tanto en la situación de dueño de casa como en la situación de criado.
Cada uno de nosotros en cierto sentido es amo y señor, y en otro sentido es criado y administrador. Estas son dos miradas que podemos tener sobre nuestra propia vida. Uno se siente amo en el sentido de que tiene un margen de libertad, puede tomar algunas decisiones sobre sí mismo, sobre su tiempo, sobre sus amistades, sobre su salud, sobre su cuerpo, sobre algunos bienes materiales también.
En la medida en que podemos tomar decisiones y nuestra voluntad se cumple, en esa medida somos amos. Pero resulta que también somos criados, porque hay decisiones que no tomamos, empezando por la decisión de vivir: ninguno de nosotros empezó a vivir por una decisión propia. Tampoco decidimos la cultura o la familia, ni siquiera decidimos el lenguaje, ni tampoco decidimos el cociente intelectual o ciertas inclinaciones de temperamento.
Hay toda una serie de cosas que no hemos decidido: vivimos en un determinado país y eso tiene ya unas consecuencias; vivimos en un determinado tiempo y eso tiene unas consecuencias, todos esos factores que no dependen de nosotros, pero que influyen sobre nosotros son un recordatorio de que no tenemos el control completo de la situación, sobre todo no tenemos control del final de la historia. Nos dice Jesús: "No sabemos el día en que vendrá el Señor".
Y esa falta de control sobre nuestra propia existencia, pues nos está recordando que somos criados. Así que en cierta medida somos amos y en otra medida somos criados. Y como somos ambas cosas, entonces hay que aprender a ser un buen amo y hay que aprender a ser un buen criado.
¿Qué nos dice Cristo sobre ser un buen amo? Pues nos dice que estemos en vela, que estemos preparados, que sepamos que no somos dueños para siempre de las cosas de las cuales disponemos, que sepamos que nuestra cuota de energía, nuestra cuota de ideas, nuestra cuota de proyectos, nuestra cuota de días es limitada; saberlo, recordarlo, estar preparados para la llegada del Señor.
Puede resultar un poco inusual esa manera de robar, nos dice aquí: "Abrir un boquete en su casa". Resulta que muchas casas en el tiempo de Cristo estaban hechas de piedra sedimentosa, piedra que sirve para hacer construcciones de no muy alta estatura pero que es realmente blanda, se parece como a piedra caliza, y sabemos que esa clase de material si uno lo raspa con otro tipo de piedra, y a veces incluso casi solo con la mano, puede irele sacando material y se puede abrir un boquete, se puede abrir un hueco.