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Pero ese amor no se queda sólo en su Fuente, que es Jesucristo, sino que derramándose desde esa Fuente, colma con abundancia a los discípulos del Señor.
 
Pero ese amor no se queda sólo en su Fuente, que es Jesucristo, sino que derramándose desde esa Fuente, colma con abundancia a los discípulos del Señor.
  
El Evangeliofue predicado en Asia Menosr soportando diluvio de insultos y alud de piedras. Castigado como culpable siendo inocente; tratado como condenado siendo el que anunciaba la salvación, Pablo reorrió estas cuidades de Licaonia en la actual Turquía, reaprtiendo con abundancia la Palabra de Dios a precio de su propia paz y de su propia-------
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El Evangeliofue predicado en Asia Menosr soportando diluvio de insultos y alud de piedras. Castigado como culpable siendo inocente; tratado como condenado siendo el que anunciaba la salvación, Pablo reorrió estas cuidades de Licaonia en la actual Turquía, repartiendo con abundancia la Palabra de Dios a precio de su propia paz y de su propia-------.
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También Pablo estácumpliendo la obediencia, también él está lleno de amor y también, por amor y por obediencia, esparce con abundancia la Palabra, para que crezca el Evangelio.
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Es duro para nosotros hoy, recorrer esa regiones que le costaron sudor y sangre al Apóstol San Pablo. Estas regiones de las que nos hablan los Hechos de los Apóstoles parecen alejarse casi por completo de la fe cristiana.
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En Corinto, poco queda; en Tesalónica, no hay gran cosa; en-----, en Listra, en derbe, en Iconio, prácticamnete sólo están las ruinas. Duro saber que lo que fue visitado con tanto amor, al parecer, quedó destruído; pero es que Pablo no estaba construyendo solamente para esas cuidades y para esos lugares.
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Aunque fuera destruída hasta la raíz, aunque fuera dispersada completamente aquella comunidad, la palabra que allí fue predicada y el testimoniio de lo que sucedió, fue recogido en estos escritos que luego han alimentado la fe de todos los cristianos.
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Pablo estaba trabajando por Litra, por Iconio, por Derbe, pero estaba trabajando también, quizá sin saberlo él mismo, quizá sin tener completa conciencia, por nosotros. Porque cuando llega la noticia de este amor y de esta obediencia hasta nosotros, también nosotros nos sentimos movidos a ser amorosamente obedientes al designio del Padre.
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Que venga a nosotros ese mismo Espíritu que dio fortaleza, que dio la humildad, que dio la generosidad, que dio la constancia a estos gigantes de la fe.
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Y con ese mismo Espíritu, nosotros, sumergidos en la voluntad de Dios Padre, hagamos también nuestra propia parte en el camino del Evangelio... CONTINÚA..........

Revisión del 04:14 30 abr 2007

Fecha: 2000523

Título: Jesucristo obedecio al Padre por nosotros y por nuestra salvacion

Original en audio: 5 min. 22 seg.


Se ha dicho que Juan es el Evangelista teólogo, porque nos ayuda a penetrar en la revelación que él mismo nos ofrece. Por ejemplo, en este día, con las palabras de Jesucristo, podemos asomarnos un poco a los motivos de su Pasión.

Consideremos esa última frase del Señor " Es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que lo que el Padre me manda, yo lo hago" (véase San Juan 14,31).

El amor y la obediencia al Padre son la razón última, la razón que tiene poder en el corazón de Jesucristo para soportar la dura Pasión.

Todo ese sufrimiento tiene una causa última; la causa no está en la maldad de los hombres, la causa no está en el poder de Satanás, la causa hay que buscarla arriba, hay que buscarla en lo último del corazón del Padre, en ese amor y en esa obediencia que surge en el Hijo Jesucristo con respecto a su Padre.

Y si ahora preguntamos cuál es la razón de ese mandato tan duro de obedecer, el único motivo que encontraremos es el amor a nosotros, como lo hemos recordado en otras ocasiones y como lo dice el Credo: "Por nosotros y por nuestra salvación. Es cosa que lo hace estremecer a uno de agradecimiento y de alabanza a Dios.

Como dice el pregón de la Pascua: "Para ganar al esclavo, entregaste al Hijo". Este género de amor, desconocido para el mundo; incomprensible, pero necesario para nosotros, es el que nos da la salvación.

Pero ese amor no se queda sólo en su Fuente, que es Jesucristo, sino que derramándose desde esa Fuente, colma con abundancia a los discípulos del Señor.

El Evangeliofue predicado en Asia Menosr soportando diluvio de insultos y alud de piedras. Castigado como culpable siendo inocente; tratado como condenado siendo el que anunciaba la salvación, Pablo reorrió estas cuidades de Licaonia en la actual Turquía, repartiendo con abundancia la Palabra de Dios a precio de su propia paz y de su propia-------.

También Pablo estácumpliendo la obediencia, también él está lleno de amor y también, por amor y por obediencia, esparce con abundancia la Palabra, para que crezca el Evangelio.

Es duro para nosotros hoy, recorrer esa regiones que le costaron sudor y sangre al Apóstol San Pablo. Estas regiones de las que nos hablan los Hechos de los Apóstoles parecen alejarse casi por completo de la fe cristiana.

En Corinto, poco queda; en Tesalónica, no hay gran cosa; en-----, en Listra, en derbe, en Iconio, prácticamnete sólo están las ruinas. Duro saber que lo que fue visitado con tanto amor, al parecer, quedó destruído; pero es que Pablo no estaba construyendo solamente para esas cuidades y para esos lugares.

Aunque fuera destruída hasta la raíz, aunque fuera dispersada completamente aquella comunidad, la palabra que allí fue predicada y el testimoniio de lo que sucedió, fue recogido en estos escritos que luego han alimentado la fe de todos los cristianos.

Pablo estaba trabajando por Litra, por Iconio, por Derbe, pero estaba trabajando también, quizá sin saberlo él mismo, quizá sin tener completa conciencia, por nosotros. Porque cuando llega la noticia de este amor y de esta obediencia hasta nosotros, también nosotros nos sentimos movidos a ser amorosamente obedientes al designio del Padre.

Que venga a nosotros ese mismo Espíritu que dio fortaleza, que dio la humildad, que dio la generosidad, que dio la constancia a estos gigantes de la fe.

Y con ese mismo Espíritu, nosotros, sumergidos en la voluntad de Dios Padre, hagamos también nuestra propia parte en el camino del Evangelio... CONTINÚA..........