Diferencia entre revisiones de «O095001a»

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar
Línea 12: Línea 12:
 
Lo que sucede es que durante toda esta semana le han estado haciendo preguntas a Jesús otras personas. Entonces, llega el viernes, y ahora es Jesús el que pregunta. ¿Quiénes se han acercado a preguntarle? Los fariseos y los herodianos. Se acercaron y le dijeron: "Bueno, ¿pagamos impuestos o no?" (''véase'' San Marcos 12,14). Era una pregunta para ponerlo en aprietos.
 
Lo que sucede es que durante toda esta semana le han estado haciendo preguntas a Jesús otras personas. Entonces, llega el viernes, y ahora es Jesús el que pregunta. ¿Quiénes se han acercado a preguntarle? Los fariseos y los herodianos. Se acercaron y le dijeron: "Bueno, ¿pagamos impuestos o no?" (''véase'' San Marcos 12,14). Era una pregunta para ponerlo en aprietos.
  
Luego se acercaron los saduceos y le preguntaron: "Bueno, al fin hay resurrección de los muertos o no?"  Y le echaron la historia de una mujer que estuvo casada con varios hombres, porque iba muriendo el esposo y entonces al fin, si hay resurrección, ¿con quién va a quedar casada? Y luego vinieron los escribas y le preguntaron: "Bueno, si hay tantos mandamientos, ¿cuál es el primero de los mandamientos?" (''véase'' San Marcos 12,28)
+
Luego se acercaron los saduceos y le preguntaron: "Bueno, al fin hay resurrección de los muertos o no?"  Y le echaron la historia de una mujer que estuvo casada con varios hombres, porque iba muriendo el esposo y entonces al fin, si hay resurrección, ¿con quién va a quedar casada? Y luego vinieron los escribas y le preguntaron: "Bueno, si hay tantos mandamientos, ¿cuál es el primero de los mandamientos?" (''véase'' San Marcos 12,28).
  
 
Esas han sido las lecturas de la Misa durante esta semana, y Jesús les ha ido respondiendo a cada uno de ellos.
 
Esas han sido las lecturas de la Misa durante esta semana, y Jesús les ha ido respondiendo a cada uno de ellos.
  
 
Ahora es Jesús el que pregunta, y dice la lectura que acabamos de escuchar: "La gente disfrutaba escuchándolo" (''véase'' San Marcos  12,37), se ve que tenía facilidad y gracia para hablar. Pero no la simple gracia del que es elocuente sino de aquel que sabe comunicar gracia cuando está hablando, ese el Jesús Nuestro Señor.
 
Ahora es Jesús el que pregunta, y dice la lectura que acabamos de escuchar: "La gente disfrutaba escuchándolo" (''véase'' San Marcos  12,37), se ve que tenía facilidad y gracia para hablar. Pero no la simple gracia del que es elocuente sino de aquel que sabe comunicar gracia cuando está hablando, ese el Jesús Nuestro Señor.
 +
 +
Y en verdad, con esa pregunta, Jesús muestra que el verdadero misterio sobre su propia persona no o habían logrado entender ni los fariseos, ni los herodianos, ni los saduceos,, ni los escribas.  Todos estos escribas y todos los demás no disfrutaban oyendo a Cristo, pero dice el Evangelista: "La gente, la gente gente, esa sí disfrutaba" (''véase'' San Marcos 12,37).
 +
 +
¿Qué se necesita para disfrutar oyendo a Jesús? ¿Qué era lo que tenía esta gente que ha aparecido hoy viernes en las lecturas de la Misa y qué era lo que no tenían los otros? Pues los fariseos se sentían muy seguros de sí mismos porque cumplían la Ley; los herodianos se sentían muy felices de sí mismos y muy seguros porque eran amigos del rey; los saduceos estaban convencidos de que nada les podría pasar porque eran de familias sacerdotales; los escribas eran muy seguros y muy presuntuosos porque habían estudiado mucho.

Revisión del 15:07 16 may 2008

Fecha: 19960607

Título:

Original en audio: 5 min. 51 seg


Esta breve lectura del evangelio según San Marcos nos puede tomar un poco por sorpresa.

Es una intervención casi humorística de Jesucristo,una pregunta capciosa que Él hace sobre la relación entre David y el Mesías: ¿Cómo así que es al mismo tiempo el hijo de David pero David lo llama Señor suyo? Esta pregunta de Jesús tiene sentido especialmente si lo relacionamos con las lecturas que la Iglesia ha presentado en los días anteriores durante la Misa.

Lo que sucede es que durante toda esta semana le han estado haciendo preguntas a Jesús otras personas. Entonces, llega el viernes, y ahora es Jesús el que pregunta. ¿Quiénes se han acercado a preguntarle? Los fariseos y los herodianos. Se acercaron y le dijeron: "Bueno, ¿pagamos impuestos o no?" (véase San Marcos 12,14). Era una pregunta para ponerlo en aprietos.

Luego se acercaron los saduceos y le preguntaron: "Bueno, al fin hay resurrección de los muertos o no?" Y le echaron la historia de una mujer que estuvo casada con varios hombres, porque iba muriendo el esposo y entonces al fin, si hay resurrección, ¿con quién va a quedar casada? Y luego vinieron los escribas y le preguntaron: "Bueno, si hay tantos mandamientos, ¿cuál es el primero de los mandamientos?" (véase San Marcos 12,28).

Esas han sido las lecturas de la Misa durante esta semana, y Jesús les ha ido respondiendo a cada uno de ellos.

Ahora es Jesús el que pregunta, y dice la lectura que acabamos de escuchar: "La gente disfrutaba escuchándolo" (véase San Marcos 12,37), se ve que tenía facilidad y gracia para hablar. Pero no la simple gracia del que es elocuente sino de aquel que sabe comunicar gracia cuando está hablando, ese el Jesús Nuestro Señor.

Y en verdad, con esa pregunta, Jesús muestra que el verdadero misterio sobre su propia persona no o habían logrado entender ni los fariseos, ni los herodianos, ni los saduceos,, ni los escribas. Todos estos escribas y todos los demás no disfrutaban oyendo a Cristo, pero dice el Evangelista: "La gente, la gente gente, esa sí disfrutaba" (véase San Marcos 12,37).

¿Qué se necesita para disfrutar oyendo a Jesús? ¿Qué era lo que tenía esta gente que ha aparecido hoy viernes en las lecturas de la Misa y qué era lo que no tenían los otros? Pues los fariseos se sentían muy seguros de sí mismos porque cumplían la Ley; los herodianos se sentían muy felices de sí mismos y muy seguros porque eran amigos del rey; los saduceos estaban convencidos de que nada les podría pasar porque eran de familias sacerdotales; los escribas eran muy seguros y muy presuntuosos porque habían estudiado mucho.