Diferencia entre revisiones de «I181002a»
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Por ejemplo, cuando uno ve que el Apóstol San Pablo, antes de su conversión, fue blasfemos y furioso perseguidor, palabras que dice él, no las digo yo, las dice él; cuando uno ve que el príncipe entre los Apóstoles, llamado a confirmar en la fe a sus hermanos, fue uno que de físico miedo llegó a traicionar al Maestro; cuando uno se encuentra que una mujer, aparentemente con todas las de perder como María Magadalena, es la primera encargada por Cristo para llevar el gran mensaje de la redención; cuando uno se encuentra con estos casos, yo pienso que surge una esperanza muy hermosa en el corazón. | Por ejemplo, cuando uno ve que el Apóstol San Pablo, antes de su conversión, fue blasfemos y furioso perseguidor, palabras que dice él, no las digo yo, las dice él; cuando uno ve que el príncipe entre los Apóstoles, llamado a confirmar en la fe a sus hermanos, fue uno que de físico miedo llegó a traicionar al Maestro; cuando uno se encuentra que una mujer, aparentemente con todas las de perder como María Magadalena, es la primera encargada por Cristo para llevar el gran mensaje de la redención; cuando uno se encuentra con estos casos, yo pienso que surge una esperanza muy hermosa en el corazón. | ||
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| + | Porque si Dios pudo hacer esas obras con esas personas, también puede hacer cosas, incluso cosas grandes, maravillosas con gente tan normal como ustedes y como yo. Mira el caso de Moisés que aparece en la primera lectura de hoy, el libro de los Números, capítulo once, es un momento realmente de exasperación de este pobre hombre,y no estamos hablando de cualquiera. | ||
Revisión del 15:48 30 jul 2011
Fecha: 20110801
Título:
Original en audio: 4 min. 24 seg.
No sé ustedes pero yo tengo una especie de alegría, cuando encuentro que aquellos personajes de la Biblia, sobre todo los que más admiramos, fueron tan humanos como nosotros, y cuando digo humanos quiero decir gente que pasó por dificultades, tentaciones, incluso, y que esto no se interprete mal, las caídas de ellos terminan por darme esperanza.
Por ejemplo, cuando uno ve que el Apóstol San Pablo, antes de su conversión, fue blasfemos y furioso perseguidor, palabras que dice él, no las digo yo, las dice él; cuando uno ve que el príncipe entre los Apóstoles, llamado a confirmar en la fe a sus hermanos, fue uno que de físico miedo llegó a traicionar al Maestro; cuando uno se encuentra que una mujer, aparentemente con todas las de perder como María Magadalena, es la primera encargada por Cristo para llevar el gran mensaje de la redención; cuando uno se encuentra con estos casos, yo pienso que surge una esperanza muy hermosa en el corazón.
Porque si Dios pudo hacer esas obras con esas personas, también puede hacer cosas, incluso cosas grandes, maravillosas con gente tan normal como ustedes y como yo. Mira el caso de Moisés que aparece en la primera lectura de hoy, el libro de los Números, capítulo once, es un momento realmente de exasperación de este pobre hombre,y no estamos hablando de cualquiera.