Diferencia entre revisiones de «Jsan003a»
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Está a punto de abrirse el Sagrario de los secretos más íntimos del Señor, está a punto de exponerse a nuestra fe o a nuestro desprecio el misterio sublime, la unción preciosa que hizo de la humanidad de Jesucristo el instrumento de nuestra redención y de la participación en su misma herencia en los cielos. | Está a punto de abrirse el Sagrario de los secretos más íntimos del Señor, está a punto de exponerse a nuestra fe o a nuestro desprecio el misterio sublime, la unción preciosa que hizo de la humanidad de Jesucristo el instrumento de nuestra redención y de la participación en su misma herencia en los cielos. | ||
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| + | Y por eso Jesús, con la sencillez de siempre, pero con la majestad que sólo en estos momentos podía tener, dice a sus discípulos: "Con ansia he querido comer esta Pascua con vosotros" [[:Category:Lucas 022_015|San Lucas 22,15]]. | ||
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| + | Y por eso el pueblo cristiano, todos nosotros, estamos llamados a tener un sentimiento correspondiente. Si Jesús va a abrir los secretos de su alma y va a revelar las ternuras de su Corazón, que también nuestro corazón esté dispuesto para recibir esas ternuras y esos secretos. | ||
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| + | Si Jesús nos va a llamar "amigos", y está dispuesto a lavarnos los pies, que también nosotros le reconozcamos como nuestro Amigo, nuestro bendito Salvador, el Pan que da verdadera vida, nuestro Sacerdote, nuestro Médico, en fin, todo aquello que Él a cada uno de nosotros le ha ido mostrando en su propia vida. | ||
Revisión del 17:47 22 mar 2010
Fecha: 19980409
Título:
Original en audio: 29 min. 13 seg.
Muy Queridos Hermanos:
Dijo Jesús a sus discípulos: "Con ansia he querido comer esta Pascua con vosotros antes de padecer" San Lucas 22,15.
Ha llegado el momento de la verdad, ha llegado el momento de las revelaciones definitivas, y en ese momento culminante, el Corazón de Jesucristo se dipone para abrirse como un Sagrario, y para dejar ver los tesoros de amor y de sabiduría que Dios nuestro Padre nos dio en jesucristo.
Está a punto de abrirse el Sagrario de los secretos más íntimos del Señor, está a punto de exponerse a nuestra fe o a nuestro desprecio el misterio sublime, la unción preciosa que hizo de la humanidad de Jesucristo el instrumento de nuestra redención y de la participación en su misma herencia en los cielos.
Y por eso Jesús, con la sencillez de siempre, pero con la majestad que sólo en estos momentos podía tener, dice a sus discípulos: "Con ansia he querido comer esta Pascua con vosotros" San Lucas 22,15.
Y por eso el pueblo cristiano, todos nosotros, estamos llamados a tener un sentimiento correspondiente. Si Jesús va a abrir los secretos de su alma y va a revelar las ternuras de su Corazón, que también nuestro corazón esté dispuesto para recibir esas ternuras y esos secretos.
Si Jesús nos va a llamar "amigos", y está dispuesto a lavarnos los pies, que también nosotros le reconozcamos como nuestro Amigo, nuestro bendito Salvador, el Pan que da verdadera vida, nuestro Sacerdote, nuestro Médico, en fin, todo aquello que Él a cada uno de nosotros le ha ido mostrando en su propia vida.