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Compartamos alguna palabra de reflexión sobre la segunda lectura, que en esta solemnidad de Todos los Santos, suele recibir muy poca atención.
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Es una lectura preciosa de la primera Carta de Juan. En ella se nos declara nuestra filiación divina. Pero, hay una frase que es un poco misteriosa y que tiene bastante enjundia, bastante sustancia: "Cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es" ( ''véase'' 1 Juan 3,2).
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Ese "Él" es Dios. "Ahora somos hijos de Dios. No se ha manifestado lo que seremos. Cuando se manifieste, cuando Dios se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es"  ( ''véase'' 1 Juan 3,2).
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Esto es muy interesante: éso de volverse semejantes a Dios porque podemos ver a Dios. La explicación que da la teología clásica, es que cuando nosotros vemos o entendemos, entendemos a través de lo que se llaman las especies, es decir, la impresión que nos formamos de las cosas inteligibles en nuestra mente.
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Tenemos una idea de las cosas, y eso nos sirve de mediación para trabajar con ellas, para gustarlas, para comprenderlas, para utilizarlas. Esa es la especie inteligible que tenemos en nuestra mente.
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Pero, sucede que cuando Dios se manifieste, cuando llegue el final de la historia, cuando seamos invitados a esa revelación definitiva, cuando no haya más que preguntar, en ese momento, entonces, ya no va a haber una especie inteligible que sirve de mediación entre la mente que conoce y la realidad conocida.

Revisión del 14:12 14 nov 2009

Fecha: 20091101

Título: "El que tiene esperanza en Dios, se purifica a si mismo"

Original en audio: 6 min. 46 seg.


Compartamos alguna palabra de reflexión sobre la segunda lectura, que en esta solemnidad de Todos los Santos, suele recibir muy poca atención.

Es una lectura preciosa de la primera Carta de Juan. En ella se nos declara nuestra filiación divina. Pero, hay una frase que es un poco misteriosa y que tiene bastante enjundia, bastante sustancia: "Cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es" ( véase 1 Juan 3,2).

Ese "Él" es Dios. "Ahora somos hijos de Dios. No se ha manifestado lo que seremos. Cuando se manifieste, cuando Dios se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es" ( véase 1 Juan 3,2).

Esto es muy interesante: éso de volverse semejantes a Dios porque podemos ver a Dios. La explicación que da la teología clásica, es que cuando nosotros vemos o entendemos, entendemos a través de lo que se llaman las especies, es decir, la impresión que nos formamos de las cosas inteligibles en nuestra mente.

Tenemos una idea de las cosas, y eso nos sirve de mediación para trabajar con ellas, para gustarlas, para comprenderlas, para utilizarlas. Esa es la especie inteligible que tenemos en nuestra mente.

Pero, sucede que cuando Dios se manifieste, cuando llegue el final de la historia, cuando seamos invitados a esa revelación definitiva, cuando no haya más que preguntar, en ese momento, entonces, ya no va a haber una especie inteligible que sirve de mediación entre la mente que conoce y la realidad conocida.