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La historia cuenta como muchos quisieron luchar contra esa luz y cuenta también el desenlace de sus vidas, y el desenlace, el final de sus esfuerzos, cuando estos acontecimientos de la primera lectura de hoy sucedían, todo parecía quedarse en una anécdota, por allá en un rincón del imperio romano. | La historia cuenta como muchos quisieron luchar contra esa luz y cuenta también el desenlace de sus vidas, y el desenlace, el final de sus esfuerzos, cuando estos acontecimientos de la primera lectura de hoy sucedían, todo parecía quedarse en una anécdota, por allá en un rincón del imperio romano. | ||
| − | Lo grande, lo fastuoso, lo impresionante era la vida del emperador romano con todas sus huestes y sus ejércitos, con todas sus provincias, sus riquezas, con su inmenso poder, veinte siglos después ¿Qué queda de todo eso? ¿Qué queda de todo ese pasto? ¿Qué queda de toda esa supuesta | + | Lo grande, lo fastuoso, lo impresionante era la vida del emperador romano con todas sus huestes y sus ejércitos, con todas sus provincias, sus riquezas, con su inmenso poder, veinte siglos después ¿Qué queda de todo eso? ¿Qué queda de todo ese pasto? ¿Qué queda de toda esa supuesta grandeza? A quien le importa hoy al emperador romano Si no es a alguien que quiera hacer historia y descubrir en esa historia por que se cayó ese imperio. |
| + | Veinte siglos después lo que empezó siendo una anécdota marginal en los bordes del imperio romano, es un incendio de amor que ha llegado también hasta esta ciudad y que aquí ha producido millares de conversiones y ha cambiado muchas vidas, veinte siglos después. | ||
| − | min | + | Muchos de esos emperadores quisieron pelear contra la luz, encarcelaron a los cristianos, los amenazaron, se burlaron de ellos. Mujeres hubo que fueron tristemente violadas y torturadas, niños que tuvieron que entregar su vida por no negar a Jesucristo, ancianos cruelmente vejados hasta la muerte, con toda suerte de tormentos se quiso acallar el testimonio de estos cristianos, como prolongando la historia que cuenta la primera lectura de hoy, ya estos Apóstoles fueron encarcelados. |
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| + | La lucha contra la luz es tan antigua como el primer despuntar de esa luz que aconteció el día de la pascua ¿Y cual ha sido el resultado de todos esos esfuerzos? simplemente que todos esos imperios y todos esos necios luchadores contra la luz, van pasando y van quedando atrás, como hojas muertas de un árbol que jamás podrá dar fruto. | ||
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| + | Y entre tanto, generación tras generación, reverdece el olivo maravilloso, reverdece el árbol de la vida, y mas y mas corazones se abren al amor, porque como dijo Agustín: “fuimos creados para ese amor y no hay otro lugar donde tengamos descanso”. | ||
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| + | Cuantos han luchado contra Cristo, cuantos se han opuesto a la luz. Una de las historias mas impresionantes es lo que sucedió durante todo el siglo XX, especialmente con el comunismo en la Unión Soviética, otra vez las cárceles, otra vez las torturas, otra vez los sacerdotes a las mazmorras, otra vez las burlas desde las cátedras universitarias, desde los libros y las enciclopedias, desde los medios de comunicación se dijo y se gritó por todas partes, que era una mentira la fe y que Dios no existía y que Cristo era un engaño. | ||
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| + | Se trató de sepultar la luz, y por un momento pareció que Rusia quedaba para siempre eclipsada en su fe; pero aun bajo esa bofa militar espantosa, queriendo hundir la semilla de la luz, venció esa luz y hoy por hoy la generación mas joven, los niños y adolescentes que están aquí, ya solo conocerán ese comunismo ateo como una historia triste, como una hoja mas en el árbol muerto que jamás dará fruto. | ||
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| + | Hoy te invito hermano, hoy te invito a que sigas el camino de la vida, no pierdas tu tiempo luchando contra la luz que nadie podrá vencer, Cristo una vez resucitado de entre los muertos ya no muere mas, la muerte no tiene poder sobre El y la semilla de los mártires, la sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos, como ya predicó San Cipriano. | ||
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| + | Por eso nosotros tomamos el camino de la luz y por eso nosotros podemos repetir y cantar como lo hemos hecho, cantar con gozo en el día de hoy, como dijo el apóstol Pedro, “sepan, sepan ustedes y todo el pueblo de Israel, este hombre está aquí sano delante de ustedes por el nombre de nuestro Señor Jesucristo de Nazaret a quien ustedes crucificaron y que Dios resucitó de entre los muertos. El es la piedra que ustedes desecharon y que se ha convertido en la piedra angular” (véase Hechos 4, 10-11). | ||
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| + | Y sobre todo esa frase que hace temblar al infierno, que hace retroceder al demonio y que trae una esperanza sin limites al corazón humano, no desde el cielo, no existe otro nombre dado a los hombres por el cual podamos alcanzar la salvación, Jesús es el Señor, Jesús es el rey. | ||
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| + | Y adonde nos lleva esta meditación hermanos sino es a la adoración y a la alabanza, por eso esa segunda lectura es para mi como un Oasis delicioso, refrescante de amor, de alabanza y de adoración, miren que amor nos ha tenido el Padre. | ||
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| + | Cada vez que el Señor me ha permitido visitar este santo lugar, esta casa de predicación y de oración en Santa Cruz, que Dios siga bendiciendo por muchos, muchos años. Cada vez que he venido aquí, parte de mi alegría es ver los ojos y los rostros de ustedes cuando bendicen al Señor, porque en esos rostros, sin que ustedes se den cuenta, el Espíritu Santo dibuja con trazos delicados el rostro de un amor que no viene de esta tierra, sus rostros son embellecidos y sus sonrisas son adornadas con esplendores de cielo, porque ustedes, cuando bendicen al Señor, están mirando el amor que nos ha tenido el Padre, ese amor por el que quiso que nosotros nos llamáramos y fuéramos hijos suyos y camináramos en la luz. | ||
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| + | Como ustedes se dan cuenta hermanos, hay una opción que tomar, o le voy a permitir al demonio que haga de mi cara un tablero de sus blasfemias o le voy a permitir al Espíritu Santo que haga de mi cara un retablo de la gracia divina. | ||
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| + | Hoy le tienes que entregar tu cara a alguien o entregas tu cara al poder de la amargura o entregas tu cara al poder y a la belleza del Espíritu, hoy le tienes que entregarle tu cara a alguien. | ||
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| + | Y eso es amados hermanos, eso es precisamente recibir a Cristo como pastor de nuestras vidas. nosotros vamos detrás de El vamos siguiendo sus pasos. vamos escuchando su voz nos ha convencido su amor; porque hemos descubierto que Cristo es el primero y maestro, es el verdadero y Santísimo Pastor que amó mas a las ovejas que al salario. Este es el significado del amor. | ||
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| + | Cristo tiene poder en el corazón humano, porque Cristo le da al corazón humano el alimento, la luz y la salud que estaba esperando, pero aquí hay algo mas profundo que podemos decir, hay una clave secreta, hay un código secreto de acceso al corazón humano. | ||
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| + | Últimamente suelo utilizar para la evangelización Internet, entre otros muchos métodos que hay hoy, me imagino que se puede hacer propaganda a la página a través la cual presto un servicio, como lo prestan muchas otras personas. | ||
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| + | Mi página se llama precisamente fraynelson.com, y a través de Internet he tenido unas sorpresas maravillosas sobre el poder del amor de Dios, porque así como Dios está haciendo esto en este lugar, Dios está haciendo maravillas en otros sitios y es hermoso ver como los puntos se van conectando, haciendo una red, que es capaz de rescatar a los peces y rescatarlos para la vida. | ||
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| + | Pero mi historia de Internet va a que casi todo lo que uno tiene que hacer en Internet requiere entrar un código, una contraseña, un password para entrar a una cuenta de correo o para accesar a una base de datos o para subir unos archivos al servidor de Internet. Siempre hay que meter una contraseña y si no tienes la contraseña no puedes entrar. | ||
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| + | Han venido muchos falsos pastores a este mundo y nos han engañado de muchas maneras; pero la contraseña secreta, la contraseña última del corazón humano, esa que da acceso a lo íntimo de la vida, esa que te conecta desde el centro de tu alma, esa contraseña no la conocen esos falsos pastores. | ||
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| + | Nosotros somos hechura del Dios creador, el Dios poderoso, el Dios santo y voy a describir las cosas de esta manera; papá Dios dejó en el centro mismo de tu alma, un código que no lo sabe nadie sino El. | ||
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| + | Pero como enseña la Teología, que todo lo que tiene el Padre lo tiene el Hijo, menos el ser Padre por supuesto, como hay una absoluta y perfecta comunicación de todo bien y todo don entre el Padre y el Hijo, entonces el Padre nos creó y dejó esa contraseña allá en lo íntimo, en el centro del alma. | ||
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| + | Dejó una contraseña y esa contraseña es la que conoce el Hijo, entonces, cuando llega el Hijo, cuando se hace presente el Cristo vivo, cuando llega el Señor de la gloria a la vida, El sí sabe cual es el código de acceso y ese código de acceso es muy sencillo, tiene cuatro letras en español: se llama “amor” o se llama “cruz”. | ||
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Revisión del 01:23 2 may 2009
Fecha: 20060507
Título:
Original en audio: 39 min. 9 seg.
En proceso de transcripción
Amadisimos hermanos, durante todo el tiempo de la pascua, y en realidad durante toda nuestra vida cristiana, estamos celebrando una sola realidad, la gran noticia, Jesús está vivo, el Señor está vivo y está dando vida.
No sólo está vivo sino que está vivificando, no sólo ha recuperado la vida sino que es la fuente de la vida nueva, a través del derramamiento del Espíritu Santo, a través del don de Pentecostés, los discípulos de Cristo quedaron impregnados con la vida misma del Resucitado.
Por eso no es extraño que ellos, ya desde los primeros tiempos, empezaron a realizar prodigios admirables, porque no eran ellos, era el espíritu de Dios, el espíritu de Cristo, el Cristo vivo obrando en ellos, realizando maravillas, comunicando nueva vida.
Y la primera lectura de hoy nos recuerda uno de los milagros que fue decisivo en los comienzos de la predicación evangélica, el milagro mismo no está contado ahí, pero podemos recordarlo aquí fácilmente, entraban Pedro y Juan al templo y un mendigo paralítico de nacimiento pedía limosna, Pedro se le quedó mirando fijamente y le dijo oro y plata no lo tengo pero lo que tengo..." (véase Hechos 3, 1-5) y lo que tenía era la vida de Jesús, el poder de Jesús, el espíritu de Jesús.
"Lo que tengo eso te doy, en el nombre de Jesús levantate y anda y este hombre que nunca había caminado se pone en pie, se pone en pie de un salto y empieza a brincar y empieza a caminar a correr manifestando con su misma alegría y con esos saltos de gozo, lo que significa la vida cristiana" (véase Hechos 3, 8-9).
Nosotros que estuvimos postrados por el pecado y condenados a una triste mendicidad suplicándole gozos al mundo, suplicándole un poquito de alegría a una botella, suplicándole un poquito de amor al dinero de la prostitución, nosotros que estuvimos suplicándole un poquito de amistad construida a base de chismes, mentiras y calumnias.
Nosotros que hemos pedido sentirnos un poquito importantes a base de soberbia, hemos sido mendigos de los ídolos y de las mentiras de este mundo, postrados y condenados a la mendicidad, hasta que llegó un Apóstol, hasta que llegó la predicación vigorosa de Jesucristo a través de algún ministro, a través de algún Pedro, a través de algún Juan, a través de alguien.
Esa buena noticia nos alcanzó como una oleada, como una inundación de amor, y entonces nosotros lo mismo que este mendigo, hemos saltado de gozo y hemos entrado en la casa de Dios, porque lo mas admirable de este milagro es que ese pobre mendigo estaba siempre a la puerta y nunca entraba, y esos son muchos católicos que están siempre a la puerta, están siempre ahí en el borde, saben que algo extraño sucede en el altar, saben que algo extraño sucede con el pan y el vino, saben que se cuentan historias sobre el perdón y sobre la sanación; pero todo lo miran de lejos como extranjeros.
Dice San Pablo la Carta a los Efesios, "todo lo miran de lejos pero nunca entran". Una vez que el espíritu de Dios se apodera de ti, ya no eres extranjero ni forastero, dice Pablo en la carta a los Efesios, cuando llega el espíritu de Dios hacia ti, ya sientes que eres de la familia y eso fue lo que sintió el mendigo, que no solo pudo caminar, no sólo pudo saltar, sino que por fin, por fin pudo entrar en el misterio.
Ese es el significado de la entrada al templo, pudo entrar en la casa de Dios, pudo sentirse de la familia de Dios.
Eso es también lo que nos dice la segunda lectura. Miremos hermanos que amor tan grande nos ha tenido Dios para llamarnos sus hijos y es verdad, porque lo somos, el día que uno se convence que uno es hijo, que es verdad que uno es hijo, entonces uno salta de gozo y uno, como este mendigo, no puede parar de cantar y de celebrar el amor de Dios, porque soy de la casa de Dios, porque pertenezco a su familia.
¿Ustedes han sentido esa alegría? ¿Ustedes han sentido ese gozo? Levanten la mano el que haya sentido ese gozo de ser de la familia de Dios, muchos han sentido ese gozo.
Este hombre entró alabando a Dios no solo con los gritos de júbilo, sino con su cuerpo curado. Los cuerpos curados, los cuerpos sanados, las vidas reconstruidas son la gran alabanza, la alabanza no es en primer lugar asunto de palabras.
Jesús nos advirtió que la oración no era la multiplicación de palabras, es tu vida sanada, es tu familia reconstruida, es tu mirada que ya no tiene que bajarse avergonzada, ahora ya puedes mirar a los ojos, ahora ya no tienes que esconderte de Dios, ya no eres Adán escondiéndose entre las hojas del Paraíso, ahora eres de la familia, ahora miras a los ojos, ahora sientes paz en tu corazón y ese corazón tuyo que palpita con ritmos de alabanza, esa es la gratitud, ese es el gozo que también experimentó ese mendigo.
Por supuesto un milagro de este tamaño no podía quedar inadvertido, la gente que tal vez entraba solo por costumbre, solo por rutina a aquel templo de Jerusalén, se encontró un día con algo absolutamente inusitado, un hombre que cantaba y gritaba y lloraba de alegría y no dejaba de dar saltos, y algunos pensarían "este está loco" y otros pensarían, como pensaron de los Apóstoles en Pentecostés, "este debe de estar muy borracho" (véase Hechos 2, 13)y no estaban equivocados, hay una ebriedad santa, hay una santa ebriedad que trae el Espíritu, un sentimiento de gozo desbordante que no cabe en palabras y por eso, porque no cabe en palabras.
El capítulo 16, 17 del evangelio de San Marcos dice: “que los que crean en Jesucristo hablarán lenguas nuevas" simplemente porque no existen en los idiomas del mundo, una palabra que pueda expresar lo que se siente cuando uno por fin, por fin puede abrazar el amor de Dios, cuando uno por fin puede sentir el beso y la acaricia de Dios, cuando uno por fin puede decir "entonces si soy de los tuyos" "entonces sí soy de tu familia".
La gente extrañada vió que este hombre daba brincos y gritaba como un loco y también es verdad que estaba loco, porque es una locura, pero una locura santa el encontrarse con Dios y muchos de los que han venido a esta casa de oración, que se llama "la Mansión", saben muy bien lo que estoy diciendo con esta locura, porque para el mundo, para los valores de este mundo, siempre será una locura, que tu gastes una noche en vigilia o que tu gastes una mañana recibiendo instrucción y aprendiendo a bendecir a Dios.
Para el mundo siempre será una locura que tu cultives la honradez, que ames la pureza. Para el mundo siempre será una locura que tu renuncies a vengarte y que en cambio prefieras orar por tus enemigos.
Para el mundo todas esas cosas son locas y son extrañas y nosotros siempre seremos extraños y locos para este mundo, hasta que la figura de este mundo pase, hasta que los cielos se deshagan, con gran estrépito aparezcan los cimientos de la tierra y el Señor Jesús vuelva en gloria, en ese momento quedará claro que lo que era realmente loco era darle la espalda a El y lo que era realmente tonto era evitar su Palabra.
Pero mientras llega ese momento glorioso, mientras llega ese momento grande y santo, mientras llega ese momento en el que todos los ojos tendrán que contemplar la gloria del que regresa a tomar posesión y gloria del universo, mientras llega ese momento, nosotros estamos saludablemente condenados a ser unos locos.
No esta mal ese título, porque loco consideraron a Jesucristo y loco consideraron a San Pablo, "de tanto estudiar ya se te revolvió el seso" le decían a San Pablo y loco consideraron a San Francisco y loco consideraron a Maximiliano María Kolbe cuando escogió dar su muerte en un martirio horroroso, intercambiando su destino con un preso condenado a muerte, o sea que si somos de esos locos, feliz nuestra locura, y si somos de esos locos, bendito sea el Señor porque pertenecemos a la asamblea de sus elegidos.
El impacto maravilloso de esa locura causó revuelo, la noticia se divulgó inmediatamente por todo Jerusalén, un gran milagro ha acontecido, algo está sucediendo y tenía que ser así, porque el Señor Jesús está vivo y el que está vivo da vida.
Jesús, óiganme bien hermanos, Jesús está vivo; pero no está ocioso, Jesús no está ocioso, está vivo y se pasea en medio de su pueblo, está vivo y está ocupado curando gente, está vivo y está ocupado alejando el imperio de satanás, está vivo y está instruyendo a los suyos, está vivo y está reuniendo a su pueblo, está vivo y está llamando a muchos y a muchas para que se gasten, para que se consuman dando luz.
Como la imagen preciosa de este cirio que tenemos aquí, como me gusta el cirio de la pascua, como me gusta esa imagen preciosa de una luz que se gasta en frente del pueblo, muchos sienten ese llamado, muchos sienten esa vocación, entiendan bien eso, no viene de ustedes, eso viene del Señor Jesús que está vivo y que hace cosquillas y caricias en tu corazón para que te sientas convocado y te sientas llamado a quemarte como ese cirio dando luz a otros, Jesús está vivo pero no está ocioso y una prueba impresionante de que el está vivo y dando vida, fue el milagro de este paralitico curado.
Entonces la gente se reunió, se reunió porque querían entender lo que había sucedido, algunos decían que no era en verdad el mendigo, otros decían que si era y el dio testimonio y dijo que sí, que el Señor lo había curado; pero fue sobre todo la predicación de los Apóstoles la que mostró quien era el verdadero autor de ese maravilloso milagro.
La historia debería tener un final perfecto y feliz; pero lamentablemente las autoridades de ese tiempo, en vez de postrarse con gratitud ante el rey de la gloria, sintieron que el poder del Cristo vivo era como una amenaza al poder que ellos tenían.
Ellos sintieron que su poder estaba siendo cuestionado por esa oleada maravillosa de amor, en realidad tenían razones para temer, porque allí donde reina Jesucristo, allí donde de veras aparece el esplendor de Cristo, cualquier otro reinado, cualquier otro imperio, cualquier otro aparato que queramos presentar y cualquier otro pasto se queda chico,
Todo palidece frente a la luz de Jesús, todo se ve tan pequeño y casi ridículo frente a la luz de Jesús, en realidad estos judíos, estas autoridades judías tenían razones para tener miedo, porque efectivamente, ahí donde brilla Jesucristo, todo lo que antes parecía luz, ahora es casi sombra y ellos sentían que iban a ser eclipsados por Jesús, por eso empezaron a perseguir a los Apóstoles y los sometieron a juicio.
Y la respuesta que dio el príncipe de los Apóstoles, San Pedro, es lo que hemos escuchado en la primera lectura de hoy.
De esto que sucedió con las autoridades judías tenemos que aprender algo, si es verdad que el Señor Jesús brilla con la luz inmortal de la Pascua, si eso es verdad solo tienes dos opciones, dos: o te pones a luchar contra esa luz o te dejas invadir de esa luz.
Ese es el juicio de la historia humana, una vez que el crucificado y sepultado ha resucitado, ante la luz de su resurrección sólo hay dos opciones: o intentas tapar esa luz o intentas luchar contra ella o te dejas llenar de esa luz para volverte luz también tú.
Y hoy tenemos que tomar esa opción hermanos, si queremos recibir de Dios esta invasión saludable, esta deliciosa inundación de la luz, Cristo para convertirnos también nosotros en luz o si queremos neciamente y estérilmente luchar contra esa luz.
La historia cuenta como muchos quisieron luchar contra esa luz y cuenta también el desenlace de sus vidas, y el desenlace, el final de sus esfuerzos, cuando estos acontecimientos de la primera lectura de hoy sucedían, todo parecía quedarse en una anécdota, por allá en un rincón del imperio romano.
Lo grande, lo fastuoso, lo impresionante era la vida del emperador romano con todas sus huestes y sus ejércitos, con todas sus provincias, sus riquezas, con su inmenso poder, veinte siglos después ¿Qué queda de todo eso? ¿Qué queda de todo ese pasto? ¿Qué queda de toda esa supuesta grandeza? A quien le importa hoy al emperador romano Si no es a alguien que quiera hacer historia y descubrir en esa historia por que se cayó ese imperio. Veinte siglos después lo que empezó siendo una anécdota marginal en los bordes del imperio romano, es un incendio de amor que ha llegado también hasta esta ciudad y que aquí ha producido millares de conversiones y ha cambiado muchas vidas, veinte siglos después.
Muchos de esos emperadores quisieron pelear contra la luz, encarcelaron a los cristianos, los amenazaron, se burlaron de ellos. Mujeres hubo que fueron tristemente violadas y torturadas, niños que tuvieron que entregar su vida por no negar a Jesucristo, ancianos cruelmente vejados hasta la muerte, con toda suerte de tormentos se quiso acallar el testimonio de estos cristianos, como prolongando la historia que cuenta la primera lectura de hoy, ya estos Apóstoles fueron encarcelados.
La lucha contra la luz es tan antigua como el primer despuntar de esa luz que aconteció el día de la pascua ¿Y cual ha sido el resultado de todos esos esfuerzos? simplemente que todos esos imperios y todos esos necios luchadores contra la luz, van pasando y van quedando atrás, como hojas muertas de un árbol que jamás podrá dar fruto.
Y entre tanto, generación tras generación, reverdece el olivo maravilloso, reverdece el árbol de la vida, y mas y mas corazones se abren al amor, porque como dijo Agustín: “fuimos creados para ese amor y no hay otro lugar donde tengamos descanso”.
Cuantos han luchado contra Cristo, cuantos se han opuesto a la luz. Una de las historias mas impresionantes es lo que sucedió durante todo el siglo XX, especialmente con el comunismo en la Unión Soviética, otra vez las cárceles, otra vez las torturas, otra vez los sacerdotes a las mazmorras, otra vez las burlas desde las cátedras universitarias, desde los libros y las enciclopedias, desde los medios de comunicación se dijo y se gritó por todas partes, que era una mentira la fe y que Dios no existía y que Cristo era un engaño.
Se trató de sepultar la luz, y por un momento pareció que Rusia quedaba para siempre eclipsada en su fe; pero aun bajo esa bofa militar espantosa, queriendo hundir la semilla de la luz, venció esa luz y hoy por hoy la generación mas joven, los niños y adolescentes que están aquí, ya solo conocerán ese comunismo ateo como una historia triste, como una hoja mas en el árbol muerto que jamás dará fruto.
Hoy te invito hermano, hoy te invito a que sigas el camino de la vida, no pierdas tu tiempo luchando contra la luz que nadie podrá vencer, Cristo una vez resucitado de entre los muertos ya no muere mas, la muerte no tiene poder sobre El y la semilla de los mártires, la sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos, como ya predicó San Cipriano.
Por eso nosotros tomamos el camino de la luz y por eso nosotros podemos repetir y cantar como lo hemos hecho, cantar con gozo en el día de hoy, como dijo el apóstol Pedro, “sepan, sepan ustedes y todo el pueblo de Israel, este hombre está aquí sano delante de ustedes por el nombre de nuestro Señor Jesucristo de Nazaret a quien ustedes crucificaron y que Dios resucitó de entre los muertos. El es la piedra que ustedes desecharon y que se ha convertido en la piedra angular” (véase Hechos 4, 10-11).
Y sobre todo esa frase que hace temblar al infierno, que hace retroceder al demonio y que trae una esperanza sin limites al corazón humano, no desde el cielo, no existe otro nombre dado a los hombres por el cual podamos alcanzar la salvación, Jesús es el Señor, Jesús es el rey.
Y adonde nos lleva esta meditación hermanos sino es a la adoración y a la alabanza, por eso esa segunda lectura es para mi como un Oasis delicioso, refrescante de amor, de alabanza y de adoración, miren que amor nos ha tenido el Padre.
Cada vez que el Señor me ha permitido visitar este santo lugar, esta casa de predicación y de oración en Santa Cruz, que Dios siga bendiciendo por muchos, muchos años. Cada vez que he venido aquí, parte de mi alegría es ver los ojos y los rostros de ustedes cuando bendicen al Señor, porque en esos rostros, sin que ustedes se den cuenta, el Espíritu Santo dibuja con trazos delicados el rostro de un amor que no viene de esta tierra, sus rostros son embellecidos y sus sonrisas son adornadas con esplendores de cielo, porque ustedes, cuando bendicen al Señor, están mirando el amor que nos ha tenido el Padre, ese amor por el que quiso que nosotros nos llamáramos y fuéramos hijos suyos y camináramos en la luz.
Como ustedes se dan cuenta hermanos, hay una opción que tomar, o le voy a permitir al demonio que haga de mi cara un tablero de sus blasfemias o le voy a permitir al Espíritu Santo que haga de mi cara un retablo de la gracia divina.
Hoy le tienes que entregar tu cara a alguien o entregas tu cara al poder de la amargura o entregas tu cara al poder y a la belleza del Espíritu, hoy le tienes que entregarle tu cara a alguien.
Y eso es amados hermanos, eso es precisamente recibir a Cristo como pastor de nuestras vidas. nosotros vamos detrás de El vamos siguiendo sus pasos. vamos escuchando su voz nos ha convencido su amor; porque hemos descubierto que Cristo es el primero y maestro, es el verdadero y Santísimo Pastor que amó mas a las ovejas que al salario. Este es el significado del amor.
Cristo tiene poder en el corazón humano, porque Cristo le da al corazón humano el alimento, la luz y la salud que estaba esperando, pero aquí hay algo mas profundo que podemos decir, hay una clave secreta, hay un código secreto de acceso al corazón humano.
Últimamente suelo utilizar para la evangelización Internet, entre otros muchos métodos que hay hoy, me imagino que se puede hacer propaganda a la página a través la cual presto un servicio, como lo prestan muchas otras personas.
Mi página se llama precisamente fraynelson.com, y a través de Internet he tenido unas sorpresas maravillosas sobre el poder del amor de Dios, porque así como Dios está haciendo esto en este lugar, Dios está haciendo maravillas en otros sitios y es hermoso ver como los puntos se van conectando, haciendo una red, que es capaz de rescatar a los peces y rescatarlos para la vida.
Pero mi historia de Internet va a que casi todo lo que uno tiene que hacer en Internet requiere entrar un código, una contraseña, un password para entrar a una cuenta de correo o para accesar a una base de datos o para subir unos archivos al servidor de Internet. Siempre hay que meter una contraseña y si no tienes la contraseña no puedes entrar.
Han venido muchos falsos pastores a este mundo y nos han engañado de muchas maneras; pero la contraseña secreta, la contraseña última del corazón humano, esa que da acceso a lo íntimo de la vida, esa que te conecta desde el centro de tu alma, esa contraseña no la conocen esos falsos pastores.
Nosotros somos hechura del Dios creador, el Dios poderoso, el Dios santo y voy a describir las cosas de esta manera; papá Dios dejó en el centro mismo de tu alma, un código que no lo sabe nadie sino El.
Pero como enseña la Teología, que todo lo que tiene el Padre lo tiene el Hijo, menos el ser Padre por supuesto, como hay una absoluta y perfecta comunicación de todo bien y todo don entre el Padre y el Hijo, entonces el Padre nos creó y dejó esa contraseña allá en lo íntimo, en el centro del alma.
Dejó una contraseña y esa contraseña es la que conoce el Hijo, entonces, cuando llega el Hijo, cuando se hace presente el Cristo vivo, cuando llega el Señor de la gloria a la vida, El sí sabe cual es el código de acceso y ese código de acceso es muy sencillo, tiene cuatro letras en español: se llama “amor” o se llama “cruz”.
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