Diferencia entre revisiones de «K056004a»

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar
Línea 12: Línea 12:
 
Se puede decir también que Jesús es el nuevo Moisés: nos permitió cruzar las aguas, nos ha dado entrada a una tierra mejor que aquella Tierra Prometida del Antiguo Testamento.
 
Se puede decir también que Jesús es el nuevo Moisés: nos permitió cruzar las aguas, nos ha dado entrada a una tierra mejor que aquella Tierra Prometida del Antiguo Testamento.
  
Hay muchas maneras de describir lo que hizo jesús. Las lecturas de hoy sugieren una descripción de la obra de Jesús, una manera de mirar laobra de Jesús, una manera que no es muy frecuente y que por eso quiero destacar.
+
Hay muchas maneras de describir lo que hizo jesús. Las lecturas de hoy sugieren una descripción de la obra de Jesús, una manera de mirar la obra de Jesús, una manera que no es muy frecuente y que por eso quiero destacar.
  
 
Observemos lo que hemos escuchado en el profeta Ezequiel: "Voy  a sacar la los israelitas de entre las naciones, los reuniré de todas partes, los reuniré de todas partes" [[:Category:Ezequiel 037_021|Ezequiel 37,21]].
 
Observemos lo que hemos escuchado en el profeta Ezequiel: "Voy  a sacar la los israelitas de entre las naciones, los reuniré de todas partes, los reuniré de todas partes" [[:Category:Ezequiel 037_021|Ezequiel 37,21]].
Línea 18: Línea 18:
 
Y en el evangelio según San Juan hemos oído una palabra semejante, dice aquí; el Evangelista San Juan dice, después del comentario de Caifás "Jesús iba a morir por la nación judía, y no solamente por esta nación, sino también para reunir a todos los hijos de Dios que estaban dispersos" [[:Category:Juan 011_051-052|San Juan 11,51-52]].
 
Y en el evangelio según San Juan hemos oído una palabra semejante, dice aquí; el Evangelista San Juan dice, después del comentario de Caifás "Jesús iba a morir por la nación judía, y no solamente por esta nación, sino también para reunir a todos los hijos de Dios que estaban dispersos" [[:Category:Juan 011_051-052|San Juan 11,51-52]].
  
Es un modo de hablar de la obra de Jesús. Ezequiel dice: "Es como reunir a las ovejas de un rebaño que fue dispersado en días de tormenta" [[:Category:Ezequiel 037    ]], y el evangelista dice que "Cristo murió para reunir a los hijos de Dios que estaban dispersos" [[:Category:Juan 011_052|San Juan 11,52]].
+
Es un modo de hablar de la obra de Jesús. Ezequiel dice: "Es como reunir a las ovejas de un rebaño que fue dispersado en días de tormenta" [[:Category:Ezequiel 037    ]], y el Evangelista dice que "Cristo murió para reunir a los hijos de Dios que estaban dispersos" [[:Category:Juan 011_052|San Juan 11,52]].
  
 
Podemos describir entonces la obra de la redención como una obra de reunir el rebaño de Dios. El rebaño le pertenece a Dios, y el trabajo del evangelizador no es crearle un rebaño a Dios, sino reunirle a Dios el rebaño que Él tiene, que son dos cosas totalmente distintas.
 
Podemos describir entonces la obra de la redención como una obra de reunir el rebaño de Dios. El rebaño le pertenece a Dios, y el trabajo del evangelizador no es crearle un rebaño a Dios, sino reunirle a Dios el rebaño que Él tiene, que son dos cosas totalmente distintas.
Línea 24: Línea 24:
 
Vamos a ver, con la ayuda del Espíritu Santo, vamos a ver la diferencia entre estas dos maneras de hablar.
 
Vamos a ver, con la ayuda del Espíritu Santo, vamos a ver la diferencia entre estas dos maneras de hablar.
  
Repito, una cosa es crearle un rebaño a Dios, hacerle un rebañoa Dios, y otra cosa es reunirle a Dios el rebaño que Él tiene, son dos cosas distintas.
+
Repito, una cosa es crearle un rebaño a Dios, hacerle un rebaño a Dios, y otra cosa es reunirle a Dios el rebaño que Él tiene, son dos cosas distintas.
  
Lo que nos dice Ezequiel es: "Los reuniré de todas partes, lo haré volver a su tierra, haré de ellos una sola nación" [[:Category:Ezequiel 037_021-022|Ezequiel 37,21-22]]. "Será una alianza eterna" [[:Category:Ezequiel 037_026|Ezequiel 37,26]]. "Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios" [[:Category:Ezequiel 037_027|Ezequiel 37,27]].
+
Lo que nos dice Ezequiel es: "Los reuniré de todas partes, los haré volver a su tierra, haré de ellos una sola nación" [[:Category:Ezequiel 037_021-022|Ezequiel 37,21-22]]. "Será una alianza eterna" [[:Category:Ezequiel 037_026|Ezequiel 37,26]]. "Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios" [[:Category:Ezequiel 037_027|Ezequiel 37,27]].
  
 
"Los voy a reunir" [[:Category:Ezequiel 037_021|Ezequiel 37,21]], y el Evangelista Juan dice: "Jesús murió por la nación judía, y no solamente por esta nación, sino también para reunir a todos los hijos de Dios que estaban dispersos" [[:Category:Juan 011_052|San Juan 11,52]].
 
"Los voy a reunir" [[:Category:Ezequiel 037_021|Ezequiel 37,21]], y el Evangelista Juan dice: "Jesús murió por la nación judía, y no solamente por esta nación, sino también para reunir a todos los hijos de Dios que estaban dispersos" [[:Category:Juan 011_052|San Juan 11,52]].
Línea 105: Línea 105:
  
 
Porque ¿saben lo que he hecho yo en este día? Ustedes dirán: "Usted ha estado predicando", pues más o menos, no es exactamente la respuesta. ¿Saben qué he hecho yo durante este día? Yo he estado meditando la Palabra de Dios en voz alta, eso es lo que yo he hecho.
 
Porque ¿saben lo que he hecho yo en este día? Ustedes dirán: "Usted ha estado predicando", pues más o menos, no es exactamente la respuesta. ¿Saben qué he hecho yo durante este día? Yo he estado meditando la Palabra de Dios en voz alta, eso es lo que yo he hecho.
 +
 +
Yo he pasado este día en un retiro espiritual con los textos bíblicos que les he expuesto, ¿cómo puedo yo fallar, cómo puede ser un día perido si el primero que lo ha predicado es mi corazón que necesitaba un retiro espiritual? ¿Cómo puedo fallar? ¿Y cómo puedo fallar si existe la promesa del Señor de la eficacia de su Palabra? ¿Cómo piedo fallar?

Revisión del 15:15 12 mar 2010

Fecha: 20020323

Título:

Original en audio: 26 min. 31 seg.


Hay muchas maneras de describir la obra de la redención, la obra que hizo Jesús.

Se puede decir, por ejemplo, que Jesús es como un médico que curó nuestra gran enfermedad, el pecado. Se puede decir que Jesús es nuestro liberador, nuestro libertador, Él rompió la cadena que nos ataba y nos dio libertad.

Se puede decir también que Jesús es el nuevo Moisés: nos permitió cruzar las aguas, nos ha dado entrada a una tierra mejor que aquella Tierra Prometida del Antiguo Testamento.

Hay muchas maneras de describir lo que hizo jesús. Las lecturas de hoy sugieren una descripción de la obra de Jesús, una manera de mirar la obra de Jesús, una manera que no es muy frecuente y que por eso quiero destacar.

Observemos lo que hemos escuchado en el profeta Ezequiel: "Voy a sacar la los israelitas de entre las naciones, los reuniré de todas partes, los reuniré de todas partes" Ezequiel 37,21.

Y en el evangelio según San Juan hemos oído una palabra semejante, dice aquí; el Evangelista San Juan dice, después del comentario de Caifás "Jesús iba a morir por la nación judía, y no solamente por esta nación, sino también para reunir a todos los hijos de Dios que estaban dispersos" San Juan 11,51-52.

Es un modo de hablar de la obra de Jesús. Ezequiel dice: "Es como reunir a las ovejas de un rebaño que fue dispersado en días de tormenta" Category:Ezequiel 037 , y el Evangelista dice que "Cristo murió para reunir a los hijos de Dios que estaban dispersos" San Juan 11,52.

Podemos describir entonces la obra de la redención como una obra de reunir el rebaño de Dios. El rebaño le pertenece a Dios, y el trabajo del evangelizador no es crearle un rebaño a Dios, sino reunirle a Dios el rebaño que Él tiene, que son dos cosas totalmente distintas.

Vamos a ver, con la ayuda del Espíritu Santo, vamos a ver la diferencia entre estas dos maneras de hablar.

Repito, una cosa es crearle un rebaño a Dios, hacerle un rebaño a Dios, y otra cosa es reunirle a Dios el rebaño que Él tiene, son dos cosas distintas.

Lo que nos dice Ezequiel es: "Los reuniré de todas partes, los haré volver a su tierra, haré de ellos una sola nación" Ezequiel 37,21-22. "Será una alianza eterna" Ezequiel 37,26. "Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios" Ezequiel 37,27.

"Los voy a reunir" Ezequiel 37,21, y el Evangelista Juan dice: "Jesús murió por la nación judía, y no solamente por esta nación, sino también para reunir a todos los hijos de Dios que estaban dispersos" San Juan 11,52.

Son dos cosas diferentes, repito, y es ya la tercera vez: una cosa es hacerle un rebaño a Dios, y otra cosa es reunirle el rebaño a Dios.

¿Dónde está la diferencia entre esas dos expresiones? A ver, estoy hablándole a una asamblea de evangelizadores, ustedes son servidores, ustedes son colaboradores estrechos con la misión que tiene la Iglesia de llevar el Evangelio a todas partes.

Ustedes están comprometidos con el corazón de Jesucristo y aman a jesús, lo veo en sus ojos, lo veo en su corazón y en su alabanza. Bien, cuando uno va a evangelizar, a veces uno va con la actitud de: "Yo tengo que hacerle un rebaño a Dios", y otras veces uno va con la actitud de: "Yo voy a reunirle el rebaño a Dios". Pero casi siempre uno toma es la primera actitud.

A ver si recordamos este otro pasaje. Estando el Apóstol San Pablo en alguna ciudad, no sé ahora si fue Corinto, o Filipos; estando en alguna ciudad Pablo, estaba desilusionado, estaba frustrado, estaba triste, le había ido regular, por no decir mal.

Y desde esa tristeza, desde ese decaimiento, pue se pone en manos de Dios y Dios le responde, por medio de un sueño, Dios le dice: "Sigue predicando, porque muchos en esta ciudad son pueblo mío" Hechos de los Apóstoles 18,9, "muchos en esta ciudad son pueblo mío" Hechos de los Apóstoles 18,9.

Y entonces San Pablo cambia de actitud, y empieza una evangelización nueva, que produce frutos en la construcción de la comunidad. O sea que hay algo muy profundo aquí, y Dios nos va a ayudar para que lo entendamos.

¿Cómo obraba Pablo antes y cómo empezó a obrar después? ¿Pablo de dónde venía? Venía de Atenas, de acuerdo con el libro de los Hechos de los Apóstoles.

¿Qué hace Pablo en Atenas? Pablo se puso, en la plaza principal de Atenas, que se llamaba el Areópago, plaza principal en cuanto a las conversaciones, discusiones, allá llegaban todos los de alguna religión o filosofía, y allá llegó también Pablo a empezar a hablar de su fe en Jesucristo.

Ustedes recuerdan ese pasaje, hizo un discurso bellísimo: "Atenienses, veo que sois casi exagerados en vuestra religiosidad, porque caminando por vuestras calles me he encontrado una estatua al dios deconocido. Pues bien, a ese que veneráis sin conocer vengo ahora a presentaros. Se trata del eterno Padre de Nuestro Señor Jesucristo Hechos de los Apóstoles 17,22-23.

Oiga, hizo una pieza oratoria, hizo un discurso maravilloso, y empezó a tratar de convencerlos, a luchar por convencerlos, -Pablo era un hombre inteligentísismo-, y con su inteligencia empezó a tratar de convencerlos, y presentó una argumentación impecable, y seguía tratando de convencerlos, es decir, Pablo estaba tratando de hacerle un rebaño a Dios.

Estaba luchando por convencerlos y luchando por convencerlos, y más o menos la cosa le estaba funcionando, pero, dijo Pablo en medio de su discurso muy elegante: "Y la prueba de que Jesús es el enviado de Dios es que lo resucitó de entre los muertos para que Él sea el Juez de las naciones en el último día", más o menos esas palabras dijo.

"Y lo resucitó de entre los muertos, y esa es la prueba de que ese es el Juez para el último día". Y los griegos que estaban ahí, acostumbrados a oír cuanta teoría y cuanta cosa, apenas oyeron, "Qué, qué? ¿Que murió y que resucito?"

Y empiezan a reírse y dicen: "-Que resucitó dices tú? O sea que se murió y que resucitó? Eso es lo que estás diciendo", "-que sí", "-ah, bien, bien, perfecto, maravilloso, está muy bien, quédate tú con tu historia, y otro día te oímos, sigue, sigue, tranquilo. Ahora oíremos al de otra religión aquí en esta plaza."

¡Y no se le convirtió prácticamente nadie! Pablo salió de Atenas con muy poquito fruto, y llegó a Corinto, y en Corinto la cosa pintaba peor, porque en Corinto como era un puerto, circulaba todo tipo de ideas, todo tipo de gentes, todo tipo de prostitutas, todo tipo de religiones, todo tipo de filosofías...

Corinto era un hervidero de ideas, y de gente, y de creencias, y de religiones, y Pablo estaba en un momento muy crítico de su vida, y en ese momento fue cuando Dios le dio esa palabrita, que tiene que ver con el tema de hoy: "Sigue predicando que muchos aquí son pueblo mío" Hechos de los Apóstoles 18,9.

Entonces Pablo cambió de actitud, porque entonces ya Pablo no empezó a ir a la multitud a decir: "Bueno, la voy a emprender con usted, hasta que lo tengo que convencer, hasta que la voy a convencer de que usted tiene que aceptar lo que yo estoy diciendo, y después sigo con usted, y prepáreseme allá el señor que después voy con usted, y tengo que convencerlo"

Cunado uno dice: "Tengo que convencerlo", uno está tratando de hacerle un rebaño a Cristo. Uno se pone una meta: "Es que tengo que lograr con fulano de tal, o con fulana de tal, tengo que lograr eso".

Y cuando tú dices: "Tengo que", la otra persona dice: "Pues usted cree que me va a convencer, pero yo ya le vi la intención de convertirme a mí, y yo no me voy a dejar"." -Inténtelo ya", "-no me voy a dejar".

Cuando uno quiere hacerle un rebaño a Cristo, cuando uno quiere tomar a las personas por su cuenta, y convencerlas uno, "y usted tiene que convertirse", normalmente le va como le fue a Pablo, en algún momento la gente se pone agresiva, o se pone burlona, o se pone indiferente. Eso no funciona.

Pablo, después de ese sueño que tuvo, cambió de actitud, entonces ya empezó a predicar de otra manera, entonces ya empezó a trabajar de otra manera. La actitud de Pablo se parece a esto: él veia la multitud de gente y decía: "Yo no sé quiénes son, pero aquí hay gente que le pertence a Cristo".

¿Entonces qué hacía Pablo? Lanzar la semilla, lanzar la red, ofrecer la gracia, eso era lo que hacía Pablo, lanzaba con generosidad, lanzaba la Palabra, con una convicción: "Aquí hay algunos, ¿quiénes son? No sé, pero aquí hay algunos, y esos son pueblo que le pertenece a Cristo.

O sea que fíjate que no es un tema sin importancia. Cuando una va con la idea de que "tengo que lograr este resultado con estas personas", lo más probable es que esas personas se den cuenta de lo que uno quiere y digan: "¿A sí? Pues no, ¿lo que usted quiere es eso? Pues no".

Cuando uno intenta hacerle un rebaño a Cristo, y uno dice: "Primero este y luego este, y luego, a ver, primero se va a convertir mi hermano, luego va a seguir mi papá, y luego va a ser mi mamá, y luego va a ser mi tío, y luego va a pasar con mi hijo, luego mis sobrinos, y luego vamos a hacer, y ahí va a estar mi familia, y...."

Y no. Usted puede tener los mejores deseos del mundo, pero ¿quién le dice que usted es el instrumento para esas personas? ¿quién? Usted limítese a ofrecer con una generosidad sin límites, con una convicción total, con una alegría sincera; usted limítese a ofrecer, teniendo la certeza que tuvo Pablo: "Aquí hay gente que le pertence a Cristo".

Este tema va todavía más adelante, es el tema de las amistades. Resulta que un muchacho tenía su respectiva novia a la que amaba intensamente, le parecía una niña tan bella, tan deelicada, tan dulce, le encontraba todas las cualidades.

Este muchacho se convirtió a Jesucristo, y el muchacho quería,obviamente, que la novia también se convirtiera a Jesucristo, que llegara a un amor sincero con Jesucristo. Eso a veces funciona, pero a veces no funciona; a veces sí sale, pero a veces no sale, y uno tiene que tener conciencia de eso.

No porque haya una relación de noviazgo, una relación de amistad, o una relación de parentesco, la gente va ir detrás de donde tú llegaste, muchas veces no sucede así.

Hay que estar dispuestos a que nosotros cuando damos un paso hacia Jesús, muchas veces no nos van a acompañar los amigos, hubiera sido delicioso que nos acompañaran; y no nos va a compañar los parientes, o los papás, o los hermanos, que hubiera sido espectacular que nos acompañaran.

Hay que estar dispuestos a eso, porque una cosa son los lazos del Espíritu Santo y otra cosa son los lazos de la carne y de la sangre. Y uno no puede esperar ganarlas todas, como se dice. Uno no puede esperr: "Tan bonito, ahora tengo a Dios, y tengo los mismos amigos que tenía, y tengo el mismo estilo que llevaba, y tengo la misma familia que quería". Eso no sucede.

Hermanos míos, nosotros no le podemos decir a Dios en qué orden tiene que convertir la gente, y nosotros no le podemos decir a Dios a través de qué instrumento tiene que convertir la gente.

Tenemos que estaa dispuestos a que muchas veces la gente no se va a convertir en el orden en que nosotros quisiéramos, y algunas veces eso va a significar, incluso, la ruptura de amistades muy hermosas y de cariños muy tiernos.

La misión del evangelizador no es la misión de un Supermán, un ser potente y sobrenatural que dice: "Yo voy a transformar a esta gente para que se vuelva a Jesús".

Un evangelizador es un ser mucho más humilde que dice: "Aquí hay gente a la que Cristo ya la ha tocado; aquí hay gente a la que Cristo quiere convertir en este encuentro; aquí hay gente para la que ya llegó la hora, para otra gente llegará dentro de diez años, o dentro de veinte años, o dentro de treinta años, pero aquí hay gente para la que ya sonó la hora, y para esa gente predico yo"

Caundo un evangelizador predica así predica tranquilo, cuando un evangelizador predica así predica feliz, porque sabe que no puede fallar. Si yo me pongo con esas: "Tengo que yo tengo que convencer a ese señor, tengo que convencer a esa niña, imposible que mi amiga, imposible que..., imposible, tengo que convencerlo", uno muchas veces vive lo que vivió Pablo: ¡frustración!

Pero cuando uno dice: "Serán los que Dios quiera, serán como Dios quiera y serán cuando Dios quiera, serán los que el Padre haya llamado", entonces uno sabe que uno no puede llamar, y a uno se le acaba la tiranía de los números, y se le acaban las angustias, y uno va feliz.

Yo estoy completamente seguro de que este congreso es un éxito, estoy seguro, estoy convencido de eso, no tengo la menor duda, esto es un éxito, y estoy seguro y estoy convencido, porque yo ya me pasé a la metodología de San Pablo, ya me pasé a esa metodologóa, yo no sé si va a ser esta señora, si va a ser ese caballero, si va a ser el niño de más allá, si va a ser la señorita de allá, yo no sé quién va a ser.

Pero yo sé que la Palabra de Dios es viva y eficaz y no volverá a Dios sin dar fruto, ¿quién? eso nolo tengo que resolver yo, y eso es delicioso, eso es maravilloso.

Porque ¿saben lo que he hecho yo en este día? Ustedes dirán: "Usted ha estado predicando", pues más o menos, no es exactamente la respuesta. ¿Saben qué he hecho yo durante este día? Yo he estado meditando la Palabra de Dios en voz alta, eso es lo que yo he hecho.

Yo he pasado este día en un retiro espiritual con los textos bíblicos que les he expuesto, ¿cómo puedo yo fallar, cómo puede ser un día perido si el primero que lo ha predicado es mi corazón que necesitaba un retiro espiritual? ¿Cómo puedo fallar? ¿Y cómo puedo fallar si existe la promesa del Señor de la eficacia de su Palabra? ¿Cómo piedo fallar?