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Es una sensación tan impresionante, sentir el cruce de miradas, es el lenguaje del amor. Se entiende muy bien en el caso de la pareja, pero no sólo en el caso de la pareja. Sucede siempre que encontramos amor, también con los amigos, también con papá y mamá. Ese cruce de miradas, es el momento de la visita. | Es una sensación tan impresionante, sentir el cruce de miradas, es el lenguaje del amor. Se entiende muy bien en el caso de la pareja, pero no sólo en el caso de la pareja. Sucede siempre que encontramos amor, también con los amigos, también con papá y mamá. Ese cruce de miradas, es el momento de la visita. | ||
| − | Esta se proteje detrás de la ventana, y el otro se asoma detrás de la reja; detrás de la ventana ella mira, detrás de la reja él mira, y en un momento se encuentran esas miradas. Ese es el momento en el que encuentro alguien que quiere venir a mí, no para utilizarme, no para destruirme, no para humillarme, no para juzgarme, sino éste es otro que trae el siguiente lenguaje: " Yo no he venido para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve" [[:Category: | + | Esta se proteje detrás de la ventana, y el otro se asoma detrás de la reja; detrás de la ventana ella mira, detrás de la reja él mira, y en un momento se encuentran esas miradas. Ese es el momento en el que encuentro alguien que quiere venir a mí, no para utilizarme, no para destruirme, no para humillarme, no para juzgarme, sino éste es otro que trae el siguiente lenguaje: " Yo no he venido para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve" [[:Category:Juan 012_047|San Juan 12,47]]. |
Con ese lenguaje | Con ese lenguaje | ||
Revisión del 15:31 27 nov 2009
Fecha: 20041221
Título:
Original en audio: 31 min. 14 seg.
CONTINUARÁ LA TRANSCRIPCIÓN...
Podemos tomar, como hilo que une las dos lecturas de hoy, a la alegría. Es tan bella, tan poética la expresión de la alegría en ese texto del Cantar de los Cantares, es una invitación a gozarse porque está cerca, porque se aproxima el amado.
Y se muestran los distintos aspectos o los distintos sabores de la alegría de esperar al que ya está cerca.
La alegría no es de un solo sabor, hay alegrías de varios sabores, hay alegía de varios colores también.
Saber que ya viene,pero que no ha llegado, crea una deliciosa expectativa, ese es un sabor de alegría; saber que llama, escuchar su voz, es otro aspecto de la alegría; ver lo que pide, y encontrar la manera de complacerle, es otro modo de alegría; saber que podemos agradarlea, saber que somos de su agrado, es otro aspecto de la alegría.
Todos estos aspectos o sabores o colores de la alegría tienen que ver con el amor, que ha sido como nuestro tema central de reflexión hoy.
La alegría acontece precisamente porque el amado viene. "Mi amado, -así le llama-, es una gacela, es como un cervatillo" Cantar de los Cantares 2,8.
Descubrir los sabores de la alegría es por eso descubrir la potencia, la fuerza del amor. Y así termina el Cantar de los Cantares: "El que quisiera comprar el amor, con todas las riquezas de su casa, se haría despreciable" Cantar de los Cantares 8,7.
Hay que descubrir las dimensiones, colores y sabores de la alegría, para descubrir la potencia del amor.
Nosotros somos unos soñadores, yo los miro con un cariño que no se pueden imaginar, porque el Espíritu de Dios les ha puesto el anhelo de la santidad, que parece como la locura de las locuras en este mundo, y sin embargo, esa especie de locura encuentra su fuerza en la medida en que experimentamos amor.
Las señales de amor que vamos recibiendo nos hacen creer que esa locura es posible. Es muy importante entonces darle atención a estos aspectos de la alegría.
El Cantar de los Cantares los decribe como una relación entre una mujer y un hombre; nosotros valoramos esa poesía, pero también queremos aplicarlo a nuestra manera de ser amados y de amar a Dios.
Saber que Él viene, hay que sentir ese gozo, Él viene. Jesús dijo una vez a los discípulos: "Dichosos vuestros ojos porque ven, vuestros oídos porque oyen"San Lucas 10,24, y dijo: "Porque muchos profetas y reyes quisieron ver lo que veis, y oír lo que oís, no lo vieron y no lo oyeron". San Lucas 10,24.
Sentir la alegría de Jesús que viene, viene, Él viene, de una manera nueva. Es interesante ver que en el Apocalipsis Jesús se llama a sí mimo "el que viene" Category: Apocalipsis , Él es el Adviento, y mientras estemos en esta tierra somos predicadores de un Cristo que es Adviento; Él es el Adviento.
¿Qué significa alegrarnos de que Cristo viene? Pues que viene nuestro auxilio, que viene nuestro alimento, que viene nuestra luz; Él vendrá y me rescatará.
Hay una cosa tan bonita en el texto de la samaritana; la samaritana tenía una vida muy complicada, una vida muy triste; pero ella tenía un pedacito de Adviento en su corazón. Fíjate lo que ella le dice a Jesús: "Sí, pues no sabemos si hay que adorar en este monte o hay que adorar en Jerusalén; sabemos que cuando Él venga nos lo aclarará todo" San Juan 4,25.Esa es una frase que también nosotros podemos decir.
Hoy hemos hablado de ignorancia, hemos hablado de dudas, hemos hablado de miedos, de resentimientos; todo eso es lo que hoy le presentamos al Señor y le decimos: "Cuando tú vengas, Jesús, todo se va a aclarar".
O como les pasó a los discípulos allá en la Última Cena, ustedes se acuerdan, que entonces le dicen: "Ahora sí nos hablas claramente, ahora sí te entendemos" [[:Category: ]], cuando ya Jesús estaba en las últimas palabras, como en su testamento. "Ahora sí te entendemos" [[:Category: ]].
Jesús viene, las dudas se van a disipar;Jesúsviene, los odios se van a a acabar; Jesús puede sanara mi resentimiento, Jesús puede sanar mi indecisión, Jesús puede vencer sobre mi pecado; Jesús viene, hay que alegrarse de eso, de que Él viene.
La samaritana tenía un pedacito de Adviento en el corazón. La parate que a mí más me gusta de ese pasaje tan tierno es cuando ella precisamente le dice eso a jesús: "Cuando venga el Mesías" San Juan 4,25, y le dice Jesús: "Soy yo" San Juan 4,26.
El Adviento se le volvió todo, se le volvió presencia, se le volvió Navidad ahí."Soy yo" San Juan 4,26.
Si ella no hubiera tenido hambre, no se hubiera alegrado del alimento; si ella no hubiera tenido anhelo, no se hubiera alegrado del encuentro. Tener hambre es buen síntoma y es ya un motivo de alegría.
"Feliz el que tiene hambre" San Lucas 6,21;San Mateo 5,6, nos dice Jesús, ¿no? "Ese será saciado" San Lucas 6,21; San Mateo 5,6.
Ojo, feliz hoy el que tiene hambre, aunque sólo mañana será saciado; hay que saber alegrarse ya del hambre, hay que saber alegrarse del Adviento. Hay que saber alegrarse, por ejemplo, cuando uno siente arrepentimiento del pecado. Cuando sentimos arrepentimiento del pecado ya tenemos de alguna manera a Jesús en nosotros.
¿Quién nos puede conceder detestar al pecado si no es Dios? Ese es un sabor de la alegría y hay que disfrutarlo, hay que tener un pedacito de Adviento en nosotros y decir como la samaritana: "Cuando Jesús venga todo quedará claro". Luego, saber que el Amado llega, que llama, oír la voz de Jesús.
Recordemos que algunos discípulos de Juan fueron a preguntarle al Señor: "¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?" San Mateo 11,3; San Lucas 7,19.
La amada de esta lectura estácomo metida en su casa, que además es una casa que tiene reja, o quie tiene verja, "se ha parado detrás de mi tapia, atisba por las ventanas, observa por las rejas" Cantar de los Cantares 2,9.
Esta es una casa tapiada y enrejada, como somos nosotros, que también estamos asustados por la gente que nos ha decepcionado, estamos asustados por la gente que nos ha confundido , por la gente que nos ha traicionado; tenemos muchos miedos, muchos sustos, y por eso tenemos rejas y tapias, y por eso a uno le cuesta trabajo abrir el corazón y llegar a confiar en alguien
Y uno se puede imaginar ese juego de miradas, ¿no? Dice la amada: "Mirad, se ha parado detrás de mi tapia" Cantar de los Cantares 2,9. No es difícil imaginarse a esta joven que quiere ser amada pero que no quiere ser lastimada, como es el alma humana, ¿no? Quiere recibir amor y no quiere volver a recibir dolor o traición.
Entonces ella se asoma por su ventanita y ve que él se asoma por la reja, ese cruce de miradas es otra alegría, ese cruce de miradas, por ejemplo, sucede en la capilla cuando uno a veces viene al sagrario y uno mira y tiene, por un instante, la sensación de que Él lo estámirando a uno.
Es una sensación tan impresionante, sentir el cruce de miradas, es el lenguaje del amor. Se entiende muy bien en el caso de la pareja, pero no sólo en el caso de la pareja. Sucede siempre que encontramos amor, también con los amigos, también con papá y mamá. Ese cruce de miradas, es el momento de la visita.
Esta se proteje detrás de la ventana, y el otro se asoma detrás de la reja; detrás de la ventana ella mira, detrás de la reja él mira, y en un momento se encuentran esas miradas. Ese es el momento en el que encuentro alguien que quiere venir a mí, no para utilizarme, no para destruirme, no para humillarme, no para juzgarme, sino éste es otro que trae el siguiente lenguaje: " Yo no he venido para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve" San Juan 12,47.
Con ese lenguaje