Diferencia entre revisiones de «Pablo 20 siglos después - 13»

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Entonces, ahí es donde digo que está pendiente ese punto que dibujábamos en este tablero en algunas de las sesiones anteriores.  
 
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¿Cómo estar en los movimientos ecológicos y a la vez que quede claro que no estamos? O sea, estamos pero no estamos, porque sí tenemos que estar,porque laecología nos concierne a todos, y noostros hablamos de defensa y cuidado de la Creación, y todo aquello.
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¿Cómo estar en los movimientos ecológicos y a la vez que quede claro que no estamos? O sea, estamos pero no estamos, porque sí tenemos que estar, porque la ecología nos concierne a todos, y nosotros hablamos de defensa y cuidado de la Creación, y todo aquello.
  
 
Pero resulta que esos mismos ecologistas, en una gran proporción, por lo menos en Irlanda, tienen dentro de su agenda inmediata la legalización de la marihuana. Pues uno se pregunta qué tiene que ver la legalización de la marihuana con la ecología, pero eso es así: los grupos pacifistas, los grupos hippies, los grupos ecologistas y la legalización de la marihuana, ¡eso todo va junto!
 
Pero resulta que esos mismos ecologistas, en una gran proporción, por lo menos en Irlanda, tienen dentro de su agenda inmediata la legalización de la marihuana. Pues uno se pregunta qué tiene que ver la legalización de la marihuana con la ecología, pero eso es así: los grupos pacifistas, los grupos hippies, los grupos ecologistas y la legalización de la marihuana, ¡eso todo va junto!
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¿y entonces qué hacemos para apoyar la ecología, pero que al mismo tiempo se vea que no estamos apoyando la legalización de drogas psicotrópicas? ¿Ahí qué hacemos? Pues ese es el punto, ¿ahí qué hacemos? Porque resulta que Jesús no hace esa clase de alianzas estratégicas, y si lo miramos bien, Jesús hubiera podido hacerlas.
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Jesús hubiera podido hacer alianza, por ejemplo, con los zelotes, hasta cierto punto, porque qué es eso de que los paganos gobiernen sobre los judíos; o hubiera podido hacer alianza, aunque parezca extraño, con los fariseos, porque en el fondo los fariseos lo que estaban diciendo es: "Nosotros hemos incumplido la Alianza, y tenemos que arrepentirnos y cumplir la Alianza".
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Luego, lo que pasa, es que los fariseos se perdían en las minucias, pero la intención de fondo no era mala, no era perversa. Ellos querían volver a la fidelidad  de la Alianza.
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Jesús hubiera podido empezar a hacer alianzas, siguiendo es mentalidad de: "Bueno, hagamos una serie de coalisiones, y ya cuando estemos en el poder, miramos qué le toca a cada uno".
  
  

Revisión del 18:47 2 ago 2009

Fecha: 20090207

Título

Original en audio: 44 min. 56 seg.


                       CONTINUARÁ LA TRANSCRIPCIÓN...

Estamos hablando de errores, no en el sentido de cosas que condenamos, sino en ese sentido de los teólogos medievales, es decir, señalando una postura.

Cuando Santo Tomás habla de escribir contra los gentiles no es que esté disgustado con ellos, o que los considere sus enemigos, o que se considere superior a ellos, sino es una manera de fijar su propia postura frente a otra, de manera que sea posible un diálogo fecundo.

Ese es también el interés aquí. Mucho de lo que comentamos, o prácticamente todo lo que comentamos en estas predicaciones puede ser objeto de discusión, y en parte de ello se trataría.

Esta colección de "errores" (entre comillas), también nos ayuda a diferenciar lo que son fallas en el contenido y fallas en el énfasis. Las fallas en el contenido serían las herejías, y aquí no estamos hablando de herejías, aquí estamos hablando de fallas de énfasis, es decir, qué sucede cuando ponemos demasiado nuestra esperanza en algo.

Como el caso del que pone su esperanza en lo que la Iglesia era en otra época, pues está haciendo un énfasis en el aspecto de la tradición, pero tanto se queda en eso, que de pronto se cierra a lo que Jesús llamaba "los signos de los tiempos" [[Category: ]].

Entonces, por favor, téngase en cuenta que aquí hablamos sobre todo de ese aspecto del énfasis, dónde hacer énfasis.

El quinto error precisamente está o sucede cuando se disparan condenas o anatemas contra todos, a veces en un tono doctrinal, a veces en un tono moral. Son esas condenaciones globales sobre lo pervertido que está el mundo o lo equivocado que está el resto de la humanidad.

Estoy seguro que esa no es una enfermedad que se esté padeciendo aquí, sino lo menciono porque sucede. A veces se toma una actitud así como de gueto, como de protección, y la menera de protegerse uno a veces es considerarse mejor que el resto de la humanidad, por ejemplo, los no cristianos, o por ejemplo, los no católicos, o a veces los que no siguen una determinada tendencia dentro de la Iglesia.

Llega el momento en el que incluso dentro de la Iglesia se presentan esas especies casi de sectas: el que no entre por la línea neocatecumenal, o el que no entre por la línea carismática, o el que no entre por tal o cual línea, entonces está completamente equivocado.

Debemos siempre saber que esas actitudes así vigorosas, rigoristas, terminan es creando más divisiones y creando más malestar. Mucho mejor es reconocer los dones que cada movimiento o que cada comunidad tiene, pero sabiendo que ninguna es la representación perfecta y completa de la Iglesia.

La Iglesia incluye, se alimenta, se embellece con todos estos movimientos, pero ninguno de ellos agota todo lo que la Iglesia es.

Y esto, pues, impone un deber bastante arduo para el pastor, por ejemplo, para un párroco, porque ¿qué hace un párroco cuando le llega gente de distintas corrientes o de distintos movimientos? Es a veces difícil.

En concreto, conozco más de un caso de párrocos que ven que llegan los neocatecumenales y es difícil, porque estos amigos, con todas las bondades que tienen, el vigor de evangelización, tienen muchas cualidades, pero aveces quieren que el párroco tiene que hacer esto y esto y esto otro.

Y si luego los otros del otro movimiento también quieren que el párroco también sea otra cosa, pues el párroco prácticamente tiene que tener un síndrome de múltiple personalidad para poder esponder a todos.

Es un poco complicado, a veces es un poco complicado.

El documento "Pastores Dabo Bovis", de Juan Pablo II, dice que la solución para estas distintas peticiones o exigencias de los varios movimientos apostólicos actuales, está en lo que se llama la caridad pastoral.

El pastor ha de buscar en cada movimiento cómo se vive, cómo se practica ahí el Evangelio, cómo acontece el milagro de la caridad en cada movimiento y tratar de alentar eso, pero no significa que necesariamente tenga que matricularse por completo en cada uno de ellos.

La actitud de disparar anatemas es casi normal, de pronto todos caemos en eso una vez u otra, condenamos una cosa u otra.

Cuando yo estaba en mis años de formación para el sacerdocio, estaba en todo su furor la Teologíá de la Liberación, y cuando había reuniones, por ejemplo, de la CRC, la Conferencia de Religiosos de Colombia, casi que tú esperabas que en la puerta te recibieran con la pregunta: "Bueno, tú eres de la Iglesia piramidal, o de la Iglesia de base?" Como si esas cosas se pudieran resolver así, como si uno pudiera meter a las personas en casillas así de fácil.

Esto de los anatemas o de las condenaciones no esúnicamente que el Papa o el Obispo, sino nosotros mismos nos volvemos así, cuando nos cerramos a la posibilidad de encontrar una verdad en el hermano o en la experiencia que tiene.

Hay muchos modos de explicar y de justificar las estrategias defensivas, lo que yo no veo y, sobre todo, no veo en el Nuevo Testamento, es una Iglesia a la defensiva. Es muy distinto recibir el tesoro de la fe o el depósito de la fe, como ya lo llama San Pablo en sus cartas pastorales, eso es una cosa; y estar a la defensiva es otra cosa.

Lo que encontramos es una Iglesia que defiende su fe, no una Iglesi miedosa y en actitud defensiva. Hay que distinguir esa dos cosas: una cosa es defender la fe, y otra cosa es defenderse uno desde el miedo, desde el pánico.

Ahora, ¿y cuál es el miedo? ¿De dónde proviene ese miedo? Pues, aquí comento en estos apuntes: ¿Cómo identificar qué parte es celo por la pureza del Evangelio y qué parte es físico miedo? Lo objetivo del miedo no está en la manera como se caracteriza el error, sino el afán de caracterizar la verdad.

Es decir, cuando uno defiende la pureza de la fe, uno intenta estar seguro de qué es lo que definitivamente no nos pertenece. Si alguen dice: "Mira, es que no son tres personas en la Trinidad, sino que tenemos una cuaternidad", como a mí me pasó: una vez una señora me escribió y me dijo: "Estoy segura que el Papa declarará que la Virgen es la cuarta persona de la divinidad".

Pues ahí uno tiene que tener la defensa de la fe, la defensa ahí implicala identificación de algo que es incompatible. Pero una cosa es reconocer el error y otra cosa es creerse dueño de la verdad, son dos cosas distintas.

Entonces, la actitud de defensa de la fe es el reconocimiento del error, mientras que la actitud defensiva es creer que ya tenemos todo resuelto, que ya tenemos todo explicado.

En estas mismas hojas, para los que tengan así un poco de interés en la cuestión teológica, ahí hago alguna reflexión sobre el tema de los dogmas. Esto es basado en buena parte en Schillebeek y otros autores relativamente recientes, es una análisis sobre esta frase que dije hace un momento: una cosa es identificar y otra cosa es creer que ya tenemos la verdad, son dos cosas diferentes.

Y si se logra hacer esa diferencia, como dice Lonergan, esa "diferenciación de conciencia", uno gana muchísimo.

Entonces, ahora no vamos a entrar en esas hojas; pero están ahí por si a alguien le puede interesar ese tema sobre los dogmas.

Pasemos más bien a nuestro siguiente error, el número seis, que de nuevo es un error de énfasis. La apologética es necesaria, la defensa de la fe es necesaria, la presentación de argumentos es algo inherente a la Iglesia, es algo que ya existe desde el Nuevo Testamento y que aparece, especialmente con claridad en el siglo II. Dos representantes típicos son: San Justino, por su puesto, y San Ireneo.

Son dos representantes de esa clarificación de la fe, clarificación y defensa de la fe en términos de apologética. Pero el eror está en creer que la evangelización va a suceder solamente a base de apologética.

Podemos decir que la apologética es como un garrote para apartar las fieras, los lobos que quieren comerse al rebaño; y sí se necesita garrote, se necesita un garrote, pero a base de garrote no se va tampoco demasiado lejos. Alguna vez hay que utilizar apologética y argumentación, pero no se va muy lejos.

Y es muy interesante porque San Pablo, que es el que nos está sirviendo como de acompañamiento en estas reflexiones, sin duda discutió con muchísima gente, muchos, paganos, y judíos, y con otros apóstoles, y con cristianos, con todo el mundo.

Pero al llegar al final de su vida escribe esto en Primera Timoteo, capítulo uno, versículos del tres al cuatro: "Como ya te rogué, al irme a la región de Macedonia, quédate en Éfeso para ordenar a ciertas personas, que no enseñen ideas falsas ni presten atención a cuentos y cuestiones interminables acerca de los antepasados" 1 Timoteo 3,4.

"Estas cosas llevan solamente a la discusión y no ayudan a conocer el designio de Dios que se vive en la fe" 1 Timoteo 1,4. esta es la versión de "Dios Habla Hoy", para ese texto, los versículos deltres al cuatro.

y luego en los versículos tres al al cinco del capítulo seis, entonces tenemos esto: "Si alguno enseña una doctrina diferente y no se conforma a las sanas palabras, las de Nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido y nada entiende, sino que tiene un interés morboso en discusiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas y constantes rencillas entre hombre de mente depravada, que están privados de la verdad, que suponen que la verdad es un medio de ganancia" 1 Timoteo 3,5.

Bueno, esas palabras, y todavía hay otros textos, Pablo nos advierte sobre el riesgo de tomar la discusión como un fin y no como un medio. Una buena discusión debería ser la manera de encontar la verdad.

Pero el problema de las discusiones es, que para entrar en una discusión y encontrar la verdad, se necesitan unas características emocionales y espirituales que no son frecuentes; se necesita un desoe eso, muy puro de poner la verdad por encima de uno, y en la práctica todos tenemos nuestro egoasi,y en una discusión casi que lo que estámás en juego es "quién gana aquí".

El problema de las discusiones es ese, que en una discusión, en el acto mismo de discutir, ya casi que obligo a mi oponente a que se aferre a su propia opinión, porque ya eso se vuelve una cuestión de amor propio. Perder una discusión es quedar mal, perder una discusión, pues creo yo que es como perder la cara, es quedar en ridículo, sobre todo cuando la discusión es con otra persona.

Entonces, la discusión no suele ser un mecanismo apropiado para la propagación del Evangelio.

Recordemos aquí las palabras de Santo Tomás cuando habla sobre la razón y su uso en materias de fe. Lo quenos dice Santo Tomás es que larazón debe servir para quitar los malos entendidos que pueda poner el adversario.

Pero la razón no la define Santo Tomás, no la describe como un arma ofensiva, sino como una manera de neutralizar al otro: "Si tú me atacas con esto, permíteme que te explique, mira, no es como tú crees". Es evidente que el papel de la razón es ese: neutralizar el ataque de la otra persona, punto. La fe no viene de la discusión.

Entonces, ¿hay momentos en los que hay que utilizar la apologética? Sí, sí hay que utilizarla. Pero es muy interesante elcontraste entre un San justino, un San Ignacio, o un San Ireneo, que son plenamente ortodoxos, y un Tertuliano, por ejemplo, que empezó ortodoxo pero que luego se desvió y acabó en esta secta, en el Montanismo.

Resulta que si uno lee los textos apologéticos de Tertuliano, el hombre tenía un placer en lanzarse a atacar. Para él, la razón, la solidez del Cristianismo era tan grande, que él se sentía autorizado para atacar a los demás, para atacar a los que no creían.

Entonces, por ejemplo, en ese mundo pagano, se burla agriamente, con ironía del culto a los Emperadores y todas esas cosas, pero es eso, como el que ha encontrado una lanza de buena factura, "y con esto me lanzo yo a destruir al enemigo".

Mientras que uno ve a Justino, a Ignacio, o a Ireneo, y la actitud es muy diversa, aunque Ireneo tiene sus pasajes bastante fuertes; pero aún ahí, la intención siempre es: "Mira, espérate, vamos a clarificar esto; lo que tú estás diciendo, así no es".

Ese es el objetivo de la razón , ese es el objetivo de la argumentación: mostrar que si nuestra postura es atacada, esa objeción o ese ataque no tiene sentido, hasta ahí.

Se necesita mucho dominio de sí mismo para detenerse ahí, porque todos tenemos un pequeño Tertuliano adentro, y es verdad que existe el placer de hacer quedar mal a la otra persona, de rebatirla, de vencerla, es algo que está muy dentro de nuestra raza. Pero la recomendación de Pablo y la recomendación de Tomás de Aquino, yo creo que tienen que pesar bastante aquí, y esa recomendación es: "No utilices eso".

Entonces,¿cómo es la dinámica de la propagación de la fe en un ambiente hostil? Según Santo Tomás, y lo que nos dice San Pedro en su Primera Carta, capítulo tres, y lo que nos dice San Pablo, la dinámica es esta.

Estamos en un ambiente hostil de mayoría pagana, o de mayoría agnóstica, o lo que sea, entonces, ¿ahí qué? Los ataques que nos lancen hay que neutralizarlos con razones claras y con información suficiente. Ese es el primer paso. O sea, uno en ese sentido no se queda callado. esclarece la verdad de los hechos, pero sin irse al ataque de la otra persona.

Número dos: hay una coherencia de vida, que es lo que San Pedro llama el "ser capaces de dar razón de nuestra esperanza" 1 Pedro 3,15.

Y número tres: estamos atentos a nuestro veradero ataque, y nuestro verdadero ataque no es la razón de la otra persona, sino las fracturas, las debilidades, allí donde el otro se siente sin piso, allí donde está en necesidad, es allí donde una caridad oportuna y una audacia evangélica sabe llegar a prestar un servicio de amor y a quitar todo vestigio de prejuicio para que brille la luz del Evangelio nuestro.

Entonces fíjate el procedimiento que aparece aquí para la evangelización: ante las calumnias y ataques, se presentan razones sin contratacar; luego, se lleva una vida honesta y religiosa, como decía San Pablo, se lleva una vida coherente, se lleva una vida que da un testimonio creíble, y estamos listos para dar razón de nuestra esperanza.

Y mientras eso, estamos orando y esperano la ocasión en que la cultura en la que nos movemos, o la gente que tenemos cerca, tiene su momento de fractura. Esa fractura puede ser un desconcierto que la persona pasa, o puede ser una quiebra económca, o puede ser una enfermedad, opuede ser lo que sea.

Estamos atentos a ese momento, y en ese momento, entonces, la caridad se hace solícita y cercana, y ahí viene Romanos 10,10: "La fe entra por el oído".

Cuando yo encuentro una persona, que en mi desconcierto, o en mi soledad, o en el absurdo que me está tragando, se hace compañero de camino, y es un cristiano, eso significa mucho para mí; y si esa persona, en el momento apropiado dice expresamente de su amor y de su encuentro con Cristo, hombre, ese Cristo se convierte en una persona interesantísima para mí.

¡Se convierte en una persona que yo quiero conocer también! A ver quién ese ese Cristo que obra así, quién es el que te hace obrar así, por qué tú me tratas de esa manera; ya se trate, repito, de una enfermedad, o ya se trate de una cuestión existencial, o de una cuestión cultural, ahí nos toca estar atentos. ¡Esta es la dinámica de la evangelización!

Es decir, nos defendemos con una coraza de muy buenas razones, bien presentadas y justas, dentro del terreno de lo objetivo y lo verdadero, hasta donde conocemos. Esa es la defensa, la defensa es de razones; pero el ataque, es un ataque y un asedio de amor, por ponerlo en esos términos. Es el ataque de la caridad que busca su oportunidad para llegar a la otra persona.

Entonces hay una asimetría:cuando nos atacan, nos defendemos desde elplano de lajusticia y la verdad; cuando avanzamos, avanzamos en el plano de la caridad y la misericordia.Tiene que haber ese desnivel. Cuando se da ese desnivel, se hace posible elavance de la evangelización.

Lo de Santo Tomás, lo pongo aquí también en los apuntes, y al final digo: "Una Iglesia empeñada en evangelizar, no puede fiarse mucho de la potencia de sus razones, porque el problema de las personas no está en las razones".

La persona que dice que la Iglesia es estúpida insistiendo que no se puede usar preservativo, esa persona no está aceptando razones, no está buscando la verdad; esa persona quiere justificar el uso del preservativo esta noche. Ese es su problema. Su situacione es: quiere seguir utilizando lo suyo. Le conviene, le sirve. Ya San Agustín decía: "Sólo niega a Dios aquél a quien no le conviene que Dios exista"


Entonces, la pelea moral de la Iglesia, por ejemplo, o la pelea de la gente con la historia de la Iglesia, no es que la gente esté buscando la verdad, no la están buscando, no les interesa, eso no es lo que les interesa; lo que les interesa es seguir el tipo de vida que llevan. Entonces uno tiene que saber eso.

Al ser atacados, sería iluso pensar, que abase de llenar, por ejemplo, un tablero con muchas reflexiones profundas, la persona va a decir: "Oye, pues sí, yo lo que ncesito es autodominio". No, la persona ese salto no lo va a dar.

Pero lo que nosotros sí podemos hacer es plantear aquellas cifras, aquellos datos, aquellos elementos que puedan mostrar, desde el terreno de lo objetivo: "Oye, date cuenta, que lo que tú estás acusando, realmente no correponde a la realidad. Esto que tú dices no correponde a la realidad".

Entonces, si las personas nos encuentran sensatos, y nos encuentran tranquilos, y encuentran que nuestras razones son sólidas y que no contraatacamos, los dardos incendiarios caen. Y ya ahí, esperamos a que llegue el momento apropiado para poder avanzar. La defensiva, con razones; el avance, desde el amor, desde la caridad.

Y nosotros seguimos avanzando también aquí porque hay mucho terreno todavía.

De nuevo, un error de énfasis. El diálogo interreligioso es importante y garantiza la convivencia en países donde somos minoría los cristianos. El díalogo interreligioso, por ejemplo, es fundamentalen estos países donde hay persecusión ahora mismo, Irak o en la India.

El movimiento ecuménico es importantísimo, es la vacuna a largo plazo en contra de todas estas guerras de religión que asolaron el suelo europeo por mucho tiempo. Las causas sociales compartidas, lo que hablábamos ayer de las ONGs y la justicia y la ecología, todo eso es importante.

Pero lo que yo señalo aquí como error, es creer que con eso solo ya estamos evangelizando. Ahí es donde creo yo que hay un error.

Una tendencia muy propia de la Izquierda política, ha sido la de fortalecer a los grupos más pequeños asociándolos entre sí. Gracias a este procedimiento, las minoría étnicas resultan haciendo bloque con los partidarios de la ecología,los colectivos homosexuales, los grupos en contra de la guerra, por dar un ejemplo.

El efecto esperado es, que lo que ninguno de ellos hubiera podido conseguir por sí solo, lo puedan conseguir sumando los votos de todos. El candidato que así resulte elegido, se supone que queda obligado a seguir escrupulosamente una agenda que vaya dando su parte a cada uno de los pequeños grupos que le dieron la victoria.

Pues esto clarísimo en España, pero no sólo ahí, en todas partes los gobiernos, en las democracias, se van volviendo gobiernos de coalisiones.

Y eso lo pongo como premisa para lo que sigue. A medida que la Iglesia Católica desaparece de la gran escena pública y se convierte en una minoría cultural y demográfica, no han faltado quienes aseguren que ha llegado la hora de empezar a hacer las alianzas políticas del caso. Esta es la mentalidad que subyace a creer que estamos evangelizando cuando hacemos causa con otro.

Según ellos, la Iglesia debería estar en laprimera líenea cuando se convoca al foro mundial social, o cuando se habla de catástrofes ecológicas. Algunos van más lejos, por ejemplo, estas feministas a ultranza de los Estados Unidos, y quieren que sea la Iglesia quien luche en primer lugar contra las discriminaciones que sufren los homosexuales.

Todo esto no carece de lógica, pues la Izquieda siempre tene el recurso de ver en Jesús a no que no se alió con le poder establecido, sino que se puso de parte de los exluídos de la sociedad judía de su tiempo; es decir, los publicanos, los samaritanos, las prostitutas, sabemos que incluso los niños estaban dentro de los discriminados de esa época.

Detrás de estas propuestas de tipo pragmático, hay una mentalidad esencialmente democrática y una pretensión esencialmente política.

La mentalidad se resume en esto: necesitamos ser mayoría porque en la Iglesia se hace lo que diga la mayoría; y la pretensión, que yo digo que es política, se resume en esto: una vez conquistado el poder, podemos hacer avanzar nuestras propias agendas.

Así puestas las cosas, es evidente que estamos con un enfoque esencialmente ageno, sino contrario a la Sagrada Escritura.

Es verdad que Cristo critica el abuso del poder, y en esto se parece a la Izquierda; pero Cristo no hace alianzas estratégicas, esto es muy importante, cristo no hace alianzas estratégicas para desbancar a los dominadores romanos o a la casta saducea.

Entonces, ahí es donde digo que está pendiente ese punto que dibujábamos en este tablero en algunas de las sesiones anteriores.

¿Cómo estar en los movimientos ecológicos y a la vez que quede claro que no estamos? O sea, estamos pero no estamos, porque sí tenemos que estar, porque la ecología nos concierne a todos, y nosotros hablamos de defensa y cuidado de la Creación, y todo aquello.

Pero resulta que esos mismos ecologistas, en una gran proporción, por lo menos en Irlanda, tienen dentro de su agenda inmediata la legalización de la marihuana. Pues uno se pregunta qué tiene que ver la legalización de la marihuana con la ecología, pero eso es así: los grupos pacifistas, los grupos hippies, los grupos ecologistas y la legalización de la marihuana, ¡eso todo va junto!

¿y entonces qué hacemos para apoyar la ecología, pero que al mismo tiempo se vea que no estamos apoyando la legalización de drogas psicotrópicas? ¿Ahí qué hacemos? Pues ese es el punto, ¿ahí qué hacemos? Porque resulta que Jesús no hace esa clase de alianzas estratégicas, y si lo miramos bien, Jesús hubiera podido hacerlas.

Jesús hubiera podido hacer alianza, por ejemplo, con los zelotes, hasta cierto punto, porque qué es eso de que los paganos gobiernen sobre los judíos; o hubiera podido hacer alianza, aunque parezca extraño, con los fariseos, porque en el fondo los fariseos lo que estaban diciendo es: "Nosotros hemos incumplido la Alianza, y tenemos que arrepentirnos y cumplir la Alianza".

Luego, lo que pasa, es que los fariseos se perdían en las minucias, pero la intención de fondo no era mala, no era perversa. Ellos querían volver a la fidelidad de la Alianza.

Jesús hubiera podido empezar a hacer alianzas, siguiendo es mentalidad de: "Bueno, hagamos una serie de coalisiones, y ya cuando estemos en el poder, miramos qué le toca a cada uno".