SANCTUS: el producto

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar

Tiempo real en audio: 23 min. 48 seg.

Fecha: 20080412

Más información sobre SANCTUS


Transcripción:

Este retiro quiere responder de algún modo, a esas tres preguntas: la pregunta por la propuesta, la pregunta por el producto y la pregunta por el fruto.

Queremos responder a esas preguntas desde la óptica, desde la perspectiva de Dios; observemos que cuando se habla de “producto” o de “fruto”, hablamos de algo externo que nace de nosotros y que de alguna manera es lo que queremos ofrecerle a la Iglesia, y también es nuestra carta de presentación ante la sociedad.

Vamos a dar un ejemplo, si uno mira las Hermanas del Buen Consejo, o si uno mira a las Hermanas de Santa Catalina de Siena, ellas tienen unos productos, también podemos hablar de un portafolio de servicios; están ofreciendo algo a la sociedad y algo a la Iglesia, por ejemplo frente a la sociedad ellas tienen un colegio, tienen muchos colegios o dirigen hospitales, o tienen ancianatos.

Sí, uno habla con las hermanas comunicadoras fundadas por el padre Lutens, el producto de ellas está a la vista, tienen unos programas, ofrecen para la televisión, para canales de televisión católica, sobre todo EWTN, ofrecen videos.

Finalmente la evangelización o trabajo de los grupos, cuaja en una determinada propuesta, en algo específico. En la Iglesia no todos hacemos todas las cosas, las hermanas comunicadoras, no tienen orfanatos, las hermanas de los ancianos desamparados, no tienen colegios; es decir uno tiene que encontrar un rostro, uno tiene que encontrar la carta de presentación ante la sociedad y cuál es la oferta, que también es ofrenda que nosotros le hacemos a la Iglesia.

Es una pregunta, que ha estado pendiente, es una pregunta que nos ha estado rondando, durante todos estos años y es una pregunta que tenemos que conectar, con otros temas que hemos tratado en otros retiros. En el anterior retiro (agosto 2007) hablábamos de “Comunidad en torno a la Cruz”, ésa es una línea que es muy importante, la línea de la espiritualidad, comunidad y apostolado; ese es como el lenguaje interno, ese es el lenguaje que usamos para nosotros.

Pero hay que encontrar también el lenguaje externo, y el lenguaje externo, es que la espiritualidad se convierte en unos estatutos, en la comunidad se convierte en unas determinadas actividades, en una agenda, en unos ritmos, y el apostolado se convierte en un producto; en algo que nosostros le ofrecemos a la Iglesia.

Las características de ése producto, son múltiples, hay muchas cosas que necesitamos que tenga ese producto. Y en la primera parte, el objetivo de éste retiro, es mirar cuáles son las características; por ejemplo, para nosotros queremos algo que sea concorde con la enseñanza de Jesús, que sea concorde con la enseñanza de la Iglesia, entonces ésa es una condición, nosotros no vamos a ofrecer nada que sea contrario a lo que quiere la Iglesia, no vamos a ser desobedientes en ningún sentido, no queremos serlo.

Esa es una característica, pero son muchas, porque hay condiciones internas y hay condiciones externas: condiciones internas se refieren a las capacidades de uno, y se refieren a la alegría que uno siente, y se refieren a la capacidad de comunicación entre nosotros; esas son características internas.

Uno no puede dedicarse a la comunicación si uno no tiene una voz que más o menos pueda servir para eso; uno no puede dedicarse a la educación sí siente pereza por el estudio, una persona que sienta que el estudio es una carga, nunca va a encontrar alegría, y sí uno no encuentra alegría en lo que está haciendo lo deja de hacer tarde o temprano, así de sencillo...Entonces se necesita algo que uno sepa hacer, que uno pueda hacer, que a uno le guste hacer y que uno pueda conectar con otras personas haciéndolo, esas son las características internas.

Si falta alguna de éstas características el producto se cae, si falta por ejemplo la comunicación con otras personas, entonces uno podrá ser lo que se llama un “francotirador”, un francotirador es la persona que está sola con una obra, nosotros los Dominicos tuvimos lo que se llamaba los Terciarios Dominicos –hoy esa expresión no se utiliza, propiamente-, me acuerdo que uno de esos Terciarios, se decidió a hacer un apostolado, y se decidió a hacer una especie de revista, mejor dicho un informativo, pues eran unas ocho hojas, y él sacaba eso mensualmente; ya después cuando fue envejeciendo y se fue cansando, entonces sacaba cuatro hojas como de tamaño carta.

Así fue sacando, y cuando él murió, se acabo el informativo, y ahí quedó la obra; es decir el destino de los “francotiradores”, es morir como faraones. Sí uno no puede conectar con otras personas, si uno no puede enamorar a otras personas de lo que uno está haciendo, el destino es ser un faraón, y que lo entierren con toda su obra.

Y lo mismo si faltan las otras características, recordemos cuales son las otras características internas del producto: que uno lo sepa hacer, que lo pueda hacer, que le guste, que le encuentre agrado y que pueda conectar con otros, y que lo pueda difundir; esas son características internas.

Luego están las características externas, que tampoco son fáciles, porque en ellas necesitamos: fidelidad a la Iglesia, necesitamos la delegación o mandato de la misma Iglesia; es decir, sí, a nosotros finalmente no nos encargan, si no hay alguien que nos diga: “Ustedes tienen mi encargo, mi bendición o mi permiso”, o como se quiera decir, no existe, no existe como obra católica...existirá como obra protestante, pero como obra católica no existe.

Entonces necesitamos estar de acuerdo con el Magisterio de la Iglesia, necesitamos el mandato, o permiso o delegación de la Iglesia, y necesitamos algo que es muy importante y que vive el Evangelio: una respuesta a los signos de los tiempos, si nosotros hemos encontrado un modo nuevo de cultivar zanahorias, eso en el tiempo de los Monjes Benedictinos, pues fue maravilloso, porque eso ayudó a la evangelización; los monasterios eran sitios donde la gente se capacitaba en términos agrícolas, y entonces la gente iba al monasterio y aprendía muchas cosas, y junto con las zanahorias, aprendían salmos, y recibían sacramentos y recibían predicación, es decir las zanahorias fueron un instrumento poderoso de evangelización.

Pero hoy por hoy, sí yo obtengo un nuevo modo de cultivar zanahoria, y recorro las calles de Bogotá o de Ibagué, muy probablemente no va a servir; entonces, todo producto tiene que responder a una necesidad, tiene que responder a algo, es decir, la gente tiene que sentir que al recibir el producto, se le resuelve un problema, se le alivia un dolor, aprende algo o cambia algo que la misma persona estima como positivo.

No necesariamente tienen que ser cosas, la obra de los “Foyer de Charite”, ofrece un producto que es :”Nosotros le prometemos conversión”, y uno va a encontrar que muchas personas experimentan conversión y quedan felices con eso.

Entonces nosotros tenemos que preguntarnos cuál es el producto que ofrecemos a otras personas, si no hay una respuesta a los signos de los tiempos, entonces no va a funcionar, porque las personas lo miran a uno más o menos como una “anécdota”, uno es un personaje curioso; y la Iglesia también tiene ese tipo de personas que hacen cosas curiosas.

Por ejemplo en Tunja ha habido una comunidad religiosa, que se llaman: “Los Esclavos del Reino”, algo han crecido –hasta donde yo entiendo muy poco-, son fanáticos en el mejor sentido de la palabra de la música religiosa, tipo el gregoriano, música polifónica; y cantan muy bien. Pero ¿cuántas personas están interesadas y tiene la capacidad y el gusto de aprender canto polifónico? ¿ y a cuántas personas, eso les representa una diferencia tan radical en la vida, como para decir ¡esto es lo que yo estaba esperando¡?.

Entonces la gente los mira con cariño, con afecto, pero los mira como una anécdota, es decir, son personajes pintorescos. En Chiquinquirá hay una señora, parece que un poco mal de la cabeza, que tiene la idea de vestirse de blanco como una renovación de su bautismo, entonces parece como una novia eterna, entonces es un personaje pintoresco; Chiquinquirá está lleno de gente pintoresca, hay otro que se viste de policía...pero todo eso no pasa de ser “anécdota”.

Entonces uno tiene que preguntarse sí uno quiere ser una “anécdota o sí uno quiere marcar una diferencia, porque nosotros no estamos evidentemente en un apostolado, para ser “anécdota” ...”ay te acuerdas...ah sí claro los que se reunirán allá, hasta buenas personas eran...y se habrán ido como un globito para el cielo”.Nuestro problema no es irnos como “un globito para el cielo”, sino ayudar a subir muchas cosas en el mundo y llevar muchas almas al corazón de Jesús.

Entonces fíjense que está el tema de los signos de los tiempos, a qué necesidad estamos respondiendo; otra condición externa son los recursos, digamos que le vamos a hacer competencia a las comunicadoras, por ejemplo: “Lo nuestros es producir videos para canales internacionales”, pues hay que comenzar por una inversión de unos cuantos millones de dólares, porque no va a necesitar cualquier tipo de estudio, no va a necesitar cualquier tipo de cámara, no va a necesitar cualquier tipo de satélite, es decir eso vale millones. Obviamente si usted lo hace bien y tiene los contactos, recupera esos millones y gana muchos más millones, es un buen negocio producir buen material auidovisual.

Pero sí uno no tiene los recursos, ¿y los recursos externos qué son? El dinero, los préstamos, los contactos, sí usted no los tiene, no funciona. Entonces es una condición externa también: los recursos.

Otra condición externa es la renovación en las vocaciones, hay una capacidad de atractivo, no sólo que la gente –obsérvese-, no es solo que la gente reciba un bien, sino que la gente quiera también producir ése bien, si no hay nuevas vocaciones; como decíamos en un encuentro en la “Legión de María”, en Irlanda, la alternativa es: “Vocaciones o muerte”.

Lo mismo que decíamos de una persona, vale de un grupo, nos enterraran a todos con el himno de Sanctus, y quedamos entre anécdotas y personajes pintorescos, y así se acabó todo. Entonces uno no empieza estas cosas para acabarlas, uno empieza esto porque quiere que sea un servicio, para que tenga vida, por eso el texto que gobierna este retiro, es Juan 15, el tema de la vid: “ Y yo he venido para que tengan vida y para que den un fruto que permanezca”, dice Jesús, el texto para meditar en este retiro es fundamentalmente Juan capítulo 15. Estar unidos a Cristo y dar fruto en Cristo.

Bueno esa es la introducción, es una introducción muy corta queremos referirnos a cuál es la propuesta de Sanctus, cuál es el producto de Sanctus y cuáles son los frutos de Sanctus. De algún modo muchas personas nos han puesto en esta ruta, les doy tres ejemplos cuando se fue a hablar con Monseñor Flavio, esta pregunta por los frutos fue inmediata, sobre todo en la parte social, es decir no es solamente que aquí estamos en un crecimiento, sino ustedes a ¿quién ayudan? ¿Qué cambian ustedes en la situación?.

En el fondo las preguntas, con Monseñor iban por ése lado, esa es una señal que nos pudo Dios, luego otra señal que nos puso Dios es lo que está sucediendo en torno a la fundación en Miami; resulta que desde el principio ellos, será por la cultura norteamericana a la que todos ellos ya van conociendo, porque todos ellos son inmigrantes, es eso.

Finalmente Estados Unidos es el país que es más marketing en todo en mundo, entonces hay mucha gente que tiene propuestas, y sí tu vas a la Florida, pues allá están todos los grupos de oración, todos los movimientos, todos los retiros, todo lo de todo.

Entonces la pregunta es inmediata:” ¿Y ustedes qué?”, nosotros hacemos retiros, nosotros publicamos o nosotros tenemos un colegio, nosotros queremos tener una institución; entonces yo creo que eso es otra señal que el Señor nos ha dado.

Y el otro punto es lo que tiene que ver con lo que algunos llaman la escalabilidad, es decir, las cosas tienen que ser escalables, tienen que poder crecer y es verdad que hay una obra muy bonita en Bogotá, la obra de la vigilia en Radio María, , pero cómo hacemos que eso sea escalable, porque es que durante mucho tiempo en Bogotá y por eso hubo aquella crisis, es que practicmante no se quería que hubiera nueva gente, porque ya con los que tenemos para el programa y los que sirvan para el programa, y ya eso es.

¿ Cuál es el producto que sí necesita nuevas personas, el producto que sí pueda incluir nuevas vocaciones, cuál es el producto? es decir, por distintos lados el Señor nos ha mostrado en Miami, en Bogotá, en Ibagué, el Señor nos ha mostrado que sí no tenemos un producto que cumpla estas condiciones interiores y exteriores, vamos a terminar siendo una “anécdota”, qué es una cosa bonita, pues la gente tiene su álbum de fotos, pero creo que nosotros no queremos solo tener un álbum de fotos, nosotros no queremos unas anécdotas, nosotros hemos sentido, así seamos poquitos, así hayamos cometido errores, seamos pecadores; nosotros hemos sentido que ésta es una corriente dentro de la Iglesia, es una corriente que está llamada a crecer.

Ese es el propósito del retiro, según todo eso, ¿qué es lo que vamos ha hacer?. Y aquí vienen tres preguntas y con esto termino esta reflexión, las tres preguntas son:¿Va a haber un producto que caracterice a Sanctus en todas partes?, ¿Un producto que esté en todas las comunidades?, ¿Un producto estrella?.

Esta mañana me mando un mensaje de texto Piera, ella está en Venezuela, y ella está difundiendo la idea de Sanctus, allá en Venezuela, y que probablemente en la ciudad de Valencia o en la ciudad de Tinaquillo, en una de esas dos ciudades, quieren empezar una comunidad de Sanctus, eso aún no esta claro ni con que personas ni como.

Entonces ese esel asunto, no llega gente pero sí crecen comunidades...entonces la primera pregunta es esa: ¿Vamos a tener un producto estrella?, podemos decir por ejemplo a la gente de Miami, ustedes adopten esto,así hagan otras cosas. Segunda pregunta: ¿Cómo se articula el producto de una comunidad, con las inquietudes de evangelización o los apostolados personales?; eso es otro problema que hay que resolver, porque entonces van resultando cosas en todas partes.

Como hay muchas necesidades en la Iglesia, entonces apenas ven la oportunidad de una persona, para cualquier oficio, y resulta que cada persona de una comunidad se va comprometiendo en otras cosas, después resulta que no podemos asistir a las reuniones de Sanctus, no podemos preparar las reuniones, entonces terminamos no creciendo, porque la casa que uno no habita no la calienta, las casas hay que habitarlas para calentarlas.

Entonces ahí hay, un problema que tenemos, claro que eso es algo que no sé como llamarlo, pues uno habla con la persona y le dice que no va a las reuniones, y dice que si que va siempre que puede. Esas discusiones muestran un nivel de inmadurez, y una falta de abordar esta pregunta,entonces tenemos que resolver esta pregunta.

Y lo tercero: ¿cuáles son las estrategias básicas de promoción vocacional?, estrategias básicas que necesitamos. Yo creo que necesitamos establecer un camino para la gente que llegue, sabiendo una cosa, que usualmente- y es te es el problema-, les gusta el producto, pero no les gusta lo que cuesta producir el producto.

Entonces la gente ve una vigilia bien organizada y dice: yo quisiera ayudar...pero tienes que venir a estas reuniones...ah yo no quiero reuniones yo solo quiero la vigilia; y ése es un problema, porque es como una persona que dijera:” Yo quiero manzanas, pero no el árbol de manzanas, es que a mí me gustan las manzanas”, ese no es el problema. Si usted quiere tener manzanas de esta calidad, necesita todo este árbol.

Cuando uno mira el tamañan del árbol y el tamaño de la manzana, uno dice:” No es que yo quiero solo una manzanita”, ¡no¡ es que se necesita todo el árbol; y ese es un punto complicado, entonces tenemos que abordar esas preguntas.


Resumen

Tema central del retiro, el producto; hay condiciones internas que señalamos como cuatro, condiciones externas, que son cinco, y luego entrar en esto, las tres preguntas. Ese es nuestro retiro, vamos a tener momento de oración, pero también de mucho trabajo y tenemos que ser concretos en esto, porque en este caso se trata de responder a una situación que es concreta y que de alguna manera va a marcar el futuro de la comunidad, en camino de movimiento.