Fundamentación Teológica de la Misión, 3 de 5
En esta tercera sesión vamos a mencionar algunos de lo principales obstáculos, o mejor digo, objeciones frente al quehacer misionero.
No debe extrañarnos que se hable de objeciones, reparos, barreras u obstáculos. En el mismo Evangelio encontramos que Cristo, de un modo muy realista, les dice a sus discípulos: "Los envío como ovejas en medio de lobos" San Mateo 10,16. También les anuncia que van a tener persecuciones; les dice que van a ser excluidos y juzgados, van a ser víctimas de un terrible engaño; "llegará el tiempo en el que aquel que os mate creerá que le está dando gloria a Dios" San Juan 16,2.
Esas palabras de Cristo no dejan lugar a duda; realmente, la misión implica un serio riesgo. Tenemos que preguntarnos por qué. Obsérvese una cosa, el "evangelio light" no tiene riesgos, es el Evangelio de verdad el que tiene riesgos. Antes de entrar en este elenco de objeciones, quisiera referirme a lo que es el "evangelio light", porque el "evangelio light" no sólo evita las persecuciones, no sólo evita la cruz, sino que también evita a Cristo. Entonces es interesante saber en qué consiste eso que llamamos "evangelio light".
El "evangelio light" es un mensaje esencialmente humanista que quiere persuadir a la gente de que acepte algunos valores que son parte del consenso universal. Por ejemplo, el respeto a la opinión de otras personas, o el cuidado del medio ambiente, o la búsqueda de decisiones a través de procesos democráticos.
En nuestro tiempo, esta clase de ideas tienen muy buena prensa, tienen muy buen recibo. Una persona que llegue a un lugar nuevo con un mensaje de: "Vamos a cuidar el medio ambiente, vamos a luchar por la ecología, vamos a rescatar especies en peligro de extinción", tiene buena acogida. Una persona que quiere propiciar ambientes y mesas de diálogo y de escucha de las opiniones de todos y que propone que las decisiones sean tomadas entre todos, por ejemplo, por medios de votación o de democracia, esa persona va a tener muy buen recibo, y así sucesivamente.
Eso que llamamos "evangelio light" no tiene peligro de persecución, en principio no lo tiene; claro, uno siempre puede decir: "El que propone valores democráticos está sujeto a persecución, desaparición, tortura, en un régimen tiránico o en un régimen despótico", eso también es verdad. Pero digamos, en la gran mayoría o en la parte más amplia de lo que llamamos la cultura de Occidente, ese no es el caso.
Si hubiera que sintetizar en qué consiste eso que estoy tratando de llamar "evangelio light", podríamos decir que Sartre, el filósofo, es su gran patrono. El lema fundamental del "evangelio light" es: "Primero va la existencia y luego va la esencia", o dicho de otra manera: "Lo que tú eliges ser, eso es lo que tú eres; lo que el mundo elige ser, eso es en lo que el mundo se convierte".
Es decir, el "evangelio light" deja al ser humano en manos de sus propias preferencias, de sus propias decisiones y de sus propios consensos. Y esa manera de pensar y esa manera de hablar por definición no entra en contraste con la opinión de la gente. Porque, si lo que yo le voy a transmitir a la gente es: "Póngamonos de acuerdo para hacer lo que todos queremos hacer", ¿cómo es posible que surja una persecución ahí, si todos estamos haciendo precisamente lo que queremos hacer?
Bueno, un problema que tiene el "evangelio light" desde el punto de vista de nuestra fe, es que tiene que disimular o tiene que redondear o incluso tiene que podar todas aquellas aristas que resulten incómodas para la mentalidad dominante. Por ejemplo, los Evangelios hablan de que Cristo hizo milagros, pero eso es incómodo, eso es incómodo porque yo no veo milagros todos los días, eso es incómodo porque yo no puedo repetir los milagros en el laboratorio, eso es incómodo porque no hay ninguna teoría científica que respalde eso.
Entonces la reacción de un misionero del "evangelio light" es: "Hombre, pues si no te gustan los milagros, tranquilo, quitemos los milagros, ya se acabó el problema, no hablemos de milagros, hablemos más bien de gestos que inspiran en la persona de Cristo, hablemos más bien de cómo la bondad de Cristo tiene una repercusión en la gente de su tiempo y marca un ejemplo que ciertamente es interesante. Entonces, como eso te fastidia, eso lo quitamos".
"Te fastidian las cosas sobrenaturales, te fastidia la Resurrección, te fastidia que se hable de demonios, consideras que eso pertenece a una mentalidad o a otro siglo, no hay ningún problema, recortamos eso. Mira, ese era un atavismo, ese era un prejuicio, esa era una deficiencia de conocimiento que tenía la gente en esa época; entonces no te preocupes, recortemos eso, no peleemos".
"Olvidémonos de todos esos seres fantasiosos que hay que meterlos en el armario, como ya hay tanta gente que salió del armario, el armario quedó desocupados, es bueno meter en el armario los ángeles, los demonios, lo sobrenatural, porque esa cosas engendran tensión, engendran incredulidad".
En el aspecto moral sucede lo mismo. Jesús dice: "Lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre" San Marcos 10,9. "-Sí, eso dice Jesús, pero Jesús no puede querer que yo lleve una vida infeliz, entonces ése no puede ser Jesús; Jesús tiene que querer algo distinto; como conclusión, entonces en la práctica se permite el divorcio". "-Pues la Biblia dice otras cosa". "-Pues sí, pero eso hay que saberlo entender".
Y normalmente, las interpretaciones bíblicas morales, dentro de ese enfoque que llamamos "evangelio light", las interpretaciones bíblicas se toman todas desde una lámpara que se pone muy alta y esa lámpara es el amor; por supuesto, un amor entendido de un modo muy especial, de un modo muy particular, un amor que excluye del Evangelio la primera palabra que Cristo dijo en el Evangelio: "Convertíos" San Marcos 1,15, es un amor sin conversión.
Cuando se levantan bien alto esa lámpara del amor sin conversión, del amor que no reclama conversión, se pone esa lámpara bien alta, entonces a la luz de esa lámpara todo lo demás se ajusta: que hay que permitir el divorcio, pues usted permite el divorcio; que hay que permitir el aborto, pues se permite el aborto.
Dice la Palabra de Dios: "Ni los afeminados, ni los homosexuales entrarán en el Reino de Dios" 1 Corintios 6,9. "-Sí, pero es que eso pertenece a los prejuicios culturales de ese tiempo. A la luz del amor, que es lo único que realmente importa, nosotros no tenemos que preocuparnos del comportamiento de la gente en su vida privada, eso no tiene que interesarnos, lo único que tiene que interesarnos es la primacía de ese mandamiento fundamental".
El "evangelio light" lo podemos resumir en estos tres puntos: primero, lo que ya dijimos de Sartre: "Tu vida es lo que tú decidas, ser, y la vida de la humanidad es lo que la humanidad decida ser cuando todos estamos de acuerdo". Es decir, ahí hay supresión del pecado original, ahí hay supresión de las consecuencias del pecado, ahí hay una cantidad de negaciones de lo que nosotros consideramos y sabemos que es nuestra fe .
Segundo punto del "evangelio light", levantar muy alto una lámpara que es la lámpara del amor sin conversión, y desde el amor si conversión, suavizar todo lo que tenga que ver con exigencias morales; es decir, realmente, no interesa lo que diga la Palabra, interesa que tú seas buena persona. Y tercer punto, todo aquello que sea sujeto de discusión o que genere incomodidad, pues se quita del Evangelio o se silencia.
Bueno, ese evangelio tiene una cierta popularidad, pero es una aventura suicida, porque realmente la proclamación de ese evangelio lo que está diciendo es que..., a ver cómo me puedo explicar: al pronunciarse el "evangelio light" lo que está diciendo es que el Evangelio mismo no se necesita.
Porque para ser buena persona, para descubrir que uno tiene que ser civilizado y tratar a los demás como uno quiere que lo traten, o para llevar procesos democráticos, no se necesita de Cristo, ni de su Cruz, ni de su Sangre; no se necesita de la historia de la Iglesia, ni de la vida de los santos, no se necesitan los sacramentos, ni los mandamientos, no se necesita, y más bien estorba una jerarquía, no se necesita una Biblia, Dd hecho, porque en ese gran consenso, en esa mesa de diálogo transnacional en la que todos podemos estar de acuerdo, pues no es necesario nada de esto.
Lo que quiero decir es que la evangelización, hecha según el modelo del "evangelio light", es una evangelización suicida, porque es una evangelización que está diciendo: "Mire, vengo aquí a evangelizarles contándoles que el Evangelio no se necesita".
Es muy comprensible de dónde sale esta corriente; el "evangelio light" no sale de la nada, el "evangelio light" nace de una reacción a unos modelos de Iglesia desgastados y fastidiosos; modelos de Iglesia desgastados es, por ejemplo, creer que con la sola fuerza de la memoria y la catequesis tú tienes a la gente convertida; una tendencia fastidiosa y desgastada es creer que la sola sacramentalización ya garantiza una cultura cristiana.
Un modelo desgastado, y especialmente fastidioso, es la arrogancia clerical, en que detrás de un hábito o detrás de un clergyman, se considera un ser humano de otra sustancia, o con otros privilegios, o con otra dignidad, y reclama ese tipo de trato, y está perpetuamente separándose en la sociedad, por ejemplo, de los criterios de la justicia.
Esto que ha sucedido en varios países, -claro que sé que es un fenómeno muy complejo y hay unos elementos psicológicos y legales a tener en cuenta-, pero por decir algo, eso que ha sucedido en muchos países, que los abusos cometidos por el clero contra menores, esos abusos han tenido como única respuesta de parte de la jerarquía el trasladar al responsable a otra parroquia o a otro lugar para que siga haciendo lo mismo, eso causa una herida brutal, brutal, en la gente.
Porque la sensación de que alguien puede escapar a la justicia simplemente porque es clérigo, es exactamente lo que produce la sensación de: "Tu clericatura no importa, lo que tú eres no importa; tú te sometes como cualquiera, tú haces la fila como cualquiera, y tú estás en las mismas instancias que cualquiera".
Es decir, por supuesto que yo, como muchísimos otros, yo no puedo estar de acuerdo con el "evangelio light" porque es la negación del Evangelio, yo no puedo creer en eso, pero eso no significa que uno no pueda comprender de dónde viene eso: de la arrogancia, del autoritarismo, del clericalismo, de los continuos privilegios, de esa manera de hablar como que "yo, porque sé teología, sé todo y lo domino todo", de ese modo de ser surge como reacción este evangelio, que lo que lo que quiere es proclamar una especie de humildad y quiere enfatizar el aspecto horizontal.
Podemos decir, según la antigua y muy repetida metáfora de la cruz, ¿no? El travesaño, o el palo horizontal, y el palo vertical. Si un modelo de Iglesia demasiado verticalista, jerárquico, piramidal, impositivo, arrogante, es como el énfasis en este palo vertical, pues como reacción hay otros que dicen: "Quitémosle toda la importancia a eso y quedémonos únicamente con el travesaño o palo horizontal.
Es decir, nos vamos de un extremo al otro. "Si tú querías que tu poder y tu dignidad y que todos tus privilegios tuvieran un origen celestial, y que de allá del cielo te recibiéramos toda esa autoridad, y que vinieras imponerte en todo: en la vida social, en la vida afectiva, en la vida sexual, en la ciencia, en las letras; si tú pretendías eso, pues olvídate, aquí todo va a funcionar así: en el modelo horizontal.
Y el modelo horizontal es: que si tú quieres seguir creyendo en lo que tú quieres seguir creyendo, es problema tuyo, pero tú no se los vas a imponer a nadie. Así que cállate, misionero. Nos fastidia tu voz, nos fastidia que pretendas imponer ese modelo vertical, celestial, jerárquico, arrogante, despótico; nos fastidia tu voz".
Es muy importante comprender que el "evangelio light" es una reacción dentro de la Iglesia, tratando de limpiar el rostro de la Iglesia; por supuesto, es una opción que, una vez más lo digo, yo no puedo compartir, yo no creo que esa sea la solución. Por supuesto que la solución, desde mi punto de vista, y no soy el único que piensa así, la solución está más bien en que la Iglesia entre en procesos serios de conversión. Cristo no nos llamó a la arrogancia, Cristo nos llamó a la humildad; Cristo no nos llamó a la tiranía, Cristo nos llamó al servicio.
Somos nosotros, y especialmente los religiosos y los clérigos, somos nosotros los que hemos hecho fastidioso el tema de Evangelio, los que hemos hecho fastidioso el tema de la catequesis, el tema de la evangelización. Somos nosotros, no es culpa del Evangelio, es nuestro pecado. Entonces la solución no es cambiar el Evangelio, la solución es cambiar nosotros, para seguir ofreciendo, no imponiendo, sino ofreciendo con humildad, pero también con perseverancia, con generosidad, el Evangelio, el Evangelio completo.
Bueno, esa era la primera parte: la aclaración de por qué hay persecución y la aclaración también de ese fenómeno tan extendido hoy: es el fenómeno del "evangelio light". Esto se manifiesta no sólo en grandes culturas sino incluso en cosas tan sencillas, tan cercanas y tan personalizadas como es una confesión.
Cuántas veces a mí me ha sucedido, -y pregúntele a otros padres y verán que es lo mismo-, que hay personas que se confiesan y dicen: "-Padre, yo vengo a confesarme". "-¿Cuándo se confesó la última vez?" "Hace tres días, pero no quedé tranquilo". "-¿Por qué no quedaste tranquilo?" "-Porque yo le dije al padre y el padre me dijo que eso no era pecado".
Es decir que esta realidad de lo que estoy llamando "evangelio light", se ha extendido mucho en la Iglesia, y el daño que se causa y la confusión que se causa es muy grande, porque es evidente que, al predicar de esa manera, suprimiendo pecados, suprimiendo conversión y suprimiendo exigencias morales, al predicar de esa manera, no solamente se está produciendo una división dentro de la Iglesia, sino que se está dando alas a un modo de comprensión del Evangelio que finalmente está negando la verdad que sí podía transformar esas vidas. Ahí hay un tema serio.
Cuando se asume y cuando se abraza el Evangelio en toda su extensión, entonces sí vienen las persecuciones. Aquí presento las cinco objeciones típicas. Esto no lo va a experimentar normalmente el que predica el "evangelio light", pero quien quiera predicar el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo con todas sus consecuencias, se va a encontrar con esto.
No es tampoco que yo mismo pueda decir o pueda presentarme como único o de los pocos embajadores del verdadero Evangelio, no se trata de eso, pero sí tenemos que tener claro que definitivamente estos son los ataques que recibe la predicación del Evangelio de Jesús desde los primeros tiempos. Sin embargo, esta lista está enfocada más a lo que encontramos hoy en día.
Primero, predicar la fe es irracional, es contrario entonces a la razón y lleva al fundamentalismo. Si uno quiere ser razonable tiene que procurar evitar esos cuentos de la fe y de la religión. El gran predicador de este mensaje, vivo, es el británico Richard Dawkins, que quizás ustedes me lo habrán oído mencionar el alguna otra ocasión.
Richard Dawkins es el que tiene una obra que se llama "El Engaño de Dios", "The God Delution", su formación inicial es como biólogo, y según él, la predicación de la fe y la continuidad de la fe, es la continuidad de una mentira que se opone frontalmente a la mentalidad científica y, por consiguiente, cuanto más pronto nos deshagamos, cuanto más pronto arranquemos esa planta ponzoñosa que es la fe y que es la religión, cuanto más pronto salgamos de eso, mejor.
Un autor que también es importante conocer en esta misma línea, murió hace poco, murió en diciembre del años pasado, también británico, yo creo que no es casualidad que ambos sean británicos, es Christopher Hitchens. Richard Dawkins se presenta como un científico, aunque muchos científicos hoy desprecian el estilo de Dawkins, dicen que más bien hace quedar mal a la ciencia, porque él mismo cae en un fundamentalismo cientificista, en su modo de atacar cada vez con más virulencia la religión.
Hitchens no se presenta como un científico, se presenta como un retórico; la habilidad histriónica, la habilidad para el debate de Christopher Hitchens fue alabada hasta el momento mismo de su muerte, su especialidad es hacer quedar en ridículo a la religión, mostrar las contradicciones internas.
Estos personajes y otros más, pues están básicamente presentando la teoría, la postura de que la religión es un daño para la humanidad, porque es racional y lleva al fundamentalismo y el fundamentalismo lleva a la violencia. La religión es la principal causa de violencia en el mundo. La obra más conocida de Christopher Hitchens es "Dios no es Grande". Ustedes saben que uno de los lemas más frecuentes de alabanza a Dios en el mundo musulmán es: "Alá is Great", pues el título de este hombre es: "God is not Great", "Dios no es grande".
Y básicamente es una colección de testimonios de todo el daño cultura, todo el daño social que causa la religión y cómo destruye la mente de la gente. O sea que el tema es serio.
Segundo, mucha gente habla de la religión y de la predicación de la fe como un tema antidemocrático. Se supone que la democracia para funcionar, -o así lo plantean los defensores de esta postura-, la democracia tiene como punto de partida la igualdad de los sujetos, y tiene como punto de partida la soberanía que reside en esos sujetos: en el demos, en el pueblo. Por supuesto, quienes creen que la verdad y la soberanía residen fundamentalmente en el sujeto, tiene que desconfiar de todo lo que sea una revelación.
El misionero, llámese profeta, apóstol, pastor, sacerdote, el misionero se presenta como alguien distinto: "Vengo a hablarles de parte de Dios. Lo que Dios me ha dicho a mí no te lo ha dicho a ti". La gente que tiene una fuerte, fuerte, formación democrática de inmediato siente alergia a ese lenguaje: "Es decir, lo que tú me estás diciendo es que tú eres distinto de mí, que tú tienes un conocimiento que yo no tengo, y que además a ti te habla un Dios que no me habla a mí".
"Entonces se supone que si tú eres el cura, si tú eres el obispo, si tú eres el Papa, entonces tu palabra tiene unos privilegios o tiene una proximidad con la verdad que yo no puedo alcanzar, pues no estoy de acuerdo, no estoy de acuerdo".
Se supone que, desde este ángulo, la religión es, no sólo contraria a la democracia, sino contraria a la convivencia misma. Y por eso, cuanto más religiosa sea una persona, más peligrosa es esa persona; cuanto más convencida de la fe sea una persona, más dañino es que esa persona pueda moverse libremente dentro de las instituciones de una sociedad, porque es contraria al fundamento de la sociedad.
"Nuestra sociedad es una sociedad democrática, y tú vienes a decir que hay una verdad que te ha llegado, viene así, del cielo; yo no creo en verdades bajadas del cielo, yo creo en lo que se ha definido en una votación, en una Cámara, en un Senado, en un Congreso de diputados elegidos por la gente. Eso fue lo que la gente eligió, y la gente eligió eso y la gente decide eso".
Por supuesto, si esto se lleva a sus últimas consecuencias, pues eso tiene implicaciones serias haya o no haya religión. Porque cuando esto se toma con esa intensidad lo que uno está diciendo es que la verdad se define por votación, y lo que uno está diciendo es que lo bueno se define por votación, y eso, ciertamente, se puede cuestionar, pero por el momento estamos presentando solamente las objeciones.
Tercera objeción, las dos grandes son estas dos, la uno y la dos, y de ellas en cierto modo se derivan las otras. La tercera objeción es que la religión es una imposición. Le hacemos esta pregunta a la persona que tiene una fe: "-¿Lo que tú crees es verdad o es mentira?" "-Pues lo que yo creo es verdad", tiene que decir una persona si es creyente.
"-¿Y lo que tú crees es verdad sólo para ti o debe ser verdad para todos? Por ejemplo, que Dios existe, ¿eso vale únicamente para ti o vale para todos? Si la persona tiene fe, su respuesta es: "-Dios existe independientemente de que yo lo diga o no lo diga; Dios existe independientemente de que tú lo creas o no lo creas".
"-O sea que tu verdad de que Dios existe, esa verdad tuya, ¿la tengo que aceptar yo, así la evidencia que yo tome de de la razón, o de la ciencia, o de la historia, me esté diciendo lo contrario? ¿O sea que tu verdad tiene que imponerse sobre la mía?"
"Pero no sólo eso, como tus obispos todo el tiempo están hablando, porque no paran, y están hablando de todo, están hablando de la paz, y de la guerra, y de la ciencia, y de la genética, y están hablando de la política, y de la justicia, y de los abortos, y de la sexualidad, como no paran, entonces se supone que la voz de esos jefes tuyos, en los que tú crees, se supone que esa voz tiene que tener un impacto en la sociedad.
¿Y por qué ellos e saltan los canales de la democracia, y por qué ellos pretenden que su voz sí se escuche? ¿Por qué pretenden imponer lo suyo? En algunas ocasiones esta objeción se ha descrito o se ha planteado de un modo bastante agresivo. En algunas marchas del movimiento Pro-Choice, ustedes saben que en estos países, singularmente en Estadios Unidos, hay gente que se llama "Pro-Life", entonces los otros no van a escoger el nombre "Pro- Abortion", ¿no? El nombre que ellos tienen es: "Pro-Choice", "nosotros estamos a favor de que la mujer pueda elegir".
Hay marchas pro-vida, pro-life, pero también hay marchas pro-choice, y en algunas de esas marchas la gente más feminista y la gente más radical en esa tendencia utiliza lemas muy fuertes, uno de los más fuertes que yo haya visto últimamente es: "Quita tu Rosario de mi vientre. No metas tu religión con mis decisiones,"No impongas".
"Se acabó el sacro imperio romano-germánico, las cortes y las monarquías se acabaron hace mucho rato, quedan únicamente para la foto y quedan únicamente para algunos banquetes, mientras logramos terminar deshacernos de esos señores. No pretendas imponer tu verdad. El hecho de que tú seas sacerdote, el hecho de que tú seas obispo no significa nada, mejor dicho, lo único que significa es que tienes un récord lamentable y vergonzoso de abuso, de hipocresía, de incoherencia y de tiranía, eso es lo único que significa".
Este es el tipo de mentalidad que está detrás de lo que se llama el "laicismo". ¿Que es el laicismo? Laicismo que vemos avanzar sobre todo en un país como España, yo creo que es de los que de un modo más claro muestra esto, cosa que no me extraña, porque como hemos dicho en otras oportunidades, España se caracteriza por ser intensa: si se trata de ser santos, pues ya tienes esa pléyade, ¿no?: Santa Teresa, Santo Domingo, San Juan de la Cruz, San Francisco javier, San Francisco de Borja, San Ignacio de Loyola, muchos santos y grandes santos; si es a hacer santos, ¡con todo!
Pero si es a blasfemar, si es a destruir la Iglesia, entonces a ver cómo hacemos una ceremonia para desbautizarnos, y eso tiene que ser con gran júbilo, y con gran fiesta, y con gran prensa: "¡Que hemos apostatado, ¿eh? Que hemos apostatado, tiene que verse que sí hemos apostatado!" Entonces no me extraña que sea España el país donde eso se nota más, eso es lo que se llama la "mentalidad laicista". El laicismo se alimenta de esto.
El laicismo hace también está presente en Latinoamérica, pero de un modos ciertamente más asumible, de un modo más pequeño, pero está. Cada una de estas objeciones usted las puede encontrar en distintas personas. Le doy algunos ejemplos: sobre la fe y la irracionalidad y esto, usted tiene el famosos científico, neurólogo, Rodolfo Llinás. Él no pierde visita a Colombia en que no haga una mención de cómo lafe católica nos mantiene en la Edad Media y cómo es una causa severa y continua de atraso. Él no pierde oportunidad para dejar de decir ese evangelio .
Si se trata de lo antidemocrático, pues usted mire buena parte de la prensa que tenemos; creo que toda la prensa que tenemos es prácticamente toda en esa dirección, a veces con mayor intensidad que otra, pero va mucho en esa línea. Por decir algo, estos de la familia Caballero: usted no va a encontrar nunca un artículo que presente a la Iglesia en una luz positiva dentro de estos Caballero. Por ejemplo, Antonio Caballero, que escribe en la revistas "Semana", ese el el estilo, ¿no?
Sobre lo del positivo, eso es totalmente cierto. En las discusiones, si ustedes entran a los portales de noticias, siempre que se discute un tema moral, aparece algo de religión, la respuesta es virulenta, es: "Dejen de imponernos esa moral". Y este es el ambiente que poco a poco se va extendiendo en mucho sitios.
Esta es también la agenda de un presidente como Obama; por supuesto, pues, con mucha pulcritud, con mucha sonrisa, pero el presidente Barack Obama va en esta línea absolutamente, completamente en esa línea; de dientes para afuera, una o dos cosas, "que sí, que soy cristiano, "evangelio light", pero después usted mira la agenda, las decisiones, y todo va por esa línea.
Esta última legislación: las empresas tiene que proveer de posibilidades de anticoncepción, incluyendo abortifacientes y no sé si incluso abortos, a sus empleadas. "-Oiga, pero es que nosotros somos un hospital católico, ¿cómo vamos nosotros a propiciar eso?" "-Pues, si usted está en este país, usted cumple las leyes de este país. Lo que usted sea, lo que usted piense, se queda para usted".
En este momento, en estos días, en los Estados Unidos, hay una serie de marchas convocadas por los obispos, cosa que es bastante extraña, eso no lo ve uno mucho en otros países, marchas convocadas por los obispos, ellos las llama "rallys", son convocatorias, son manifestaciones, son marchas convocadas para protestar, porque lo que dicen los obispos es: "Se está ofendiendo la libertad religiosa", -que es una de las libertades más queridas por la cultura norteamericana-, "y se está ofendiendo la libertad religiosa porque me estás obligando obrar en contra de mi conciencia".
Me parece muy noble la pelea que están dando los obispos; le deseo mucho éxito a esas marchas de los católicos, pero eso es para que se vea que est e el ambiente, que esto está sucediendo, esta no es una posibilidad teórica que estamos planteando.
Luego viene otro tipo de objeción que es que la religión, la fe, pertenecen al mundo de lo ilusorio, pertenecen al mundo de lo mítico, pertenecen al mundo de lo irreal. Uno de los que más popularizó este argumento fue le mismo Dawkins, del que ya hemos hablado antes. Dice Dawkins en uno de sus artículos y luego esa metáfora la repitió muchas veces: "Si usted quiere creer en el "Flying Spaghuetti Monster", si usted quiere creer en el spaguetti "Epagueti Monstruo Volador", es es su problema.
Por supuesto, al comparar a Dios como un "Fliying Spaghetti Monster", ¿qué es lo que se está diciendo?: "Mira, sí, papito, tómate tu pastilla; estásibien, si eso te hace feliz, si arrodillarte delante de un yeso y repetir unas palabras, si eso te sosiega, si eso te tranquiliza, y eso te mantine a raya las convulsiones, hazlo. Es decir, es tu mundo imaginario".
De niños, muchos teníamos un amigo invisible, el amigo imaginario. Mucho niño que no tiene con quién jugar se imagina que tiene un amigo. "Entonces, yo entiendo perfectamente, creciste, pero esa parte de ti no creció; está bien, sigue con tu amigo imaginario. -¿cómo es que lo llamas?" "-María". "-Está bien quédate con tu María, no hay ningún problema".
"Pero recuerda que ese amigo imaginario está en tu habitación, está en tu sacristía, ¿sí? Acuérdate. Devuélvete a tu sacristía, devuélvete a tu habitación y allá tú haces, ¿tú cómo es que llamas eso? Liturgias, tú allá haces tus liturgias, sí, y te vistes de distintas cosas, haces procesiones, enciendes todas tlas velas, echas harto incienso, harto incienso, y luego sales a la calle y cumples la ley. Es una ilusión que tú tienes; por supuesto, sería mejor que salieras de esa ilusión, pero está en tu libertad, si tú decides eso, es problema tuyo".
En el ámbito hispanohablante, un personaje que favoreció mucho esta visión de la religión fue Fernando Savater, que es un gran escritor, entre otras cosas. Ese señor escribe muy delicioso, es que a uno se le van las páginas; y en muchas cosas, hay que reconocer, un hombre muy sensato; pero, en su modo de plantear las cosas lo que él está diciendo es eso.
A mí no se me olvida una comparación que utiliza Fernando Savater refiriéndose a este tema de lo ilusorio. Dice él: "Mira, hay gente que es fanática de las carreras de caballos", entonces para él ir a Misa, o ir a una procesión, o ir a ver al Papa, produce en la gente una descarga de endorfinas, o sea, el Papa es fuente de una descarga de endorfinas, tú te sientes bien, tú te para allá y aplaudes al Papa.
El otro se para en una carrera de caballos y dice: "¡Bravo, que gane la Pepa, que gane la Pepa!"; pero, terminada la carrera de caballos, tú te devuelves, tomas el transporte público y ya tú no vas a estar gritando, ¿cierto? Ya tú no le gritas más a la Pepa; tú simplemente, te subes a tu metro, te subes al tren y vas calladito".
"A tu lado va otro que cree en el rock satánico; a tu lado va otro que cree que el Tarot va a salvar al mundo, y junto a todos vosotros estoy yo, que no creo en ninguna de esas cosas, y todos vamos tranquilos en el metro. Tú quédate con tu ilusión, tú quédate con tu fantasía, eso a ti te sirve, eso te ayuda a mantener tu mundo armado. Papito, tranquilo, sigue con tu mundo armado, tú, ten tu mundo organizado. Pero jamás pretendas que mis hijos escuchen tus barbaridades.
"Yo no quiero a mis hijos creyendo en el "flying Spaghuetti Monster", yo no quiero a mis hijos aplaudiendo al Papa,yo no quiero a mis hijos postrados delante de una galleta diciendo que ese es el cuerpo de Cristo, yo no quiero a mis hijos en esas. Tú no pretendas que salga a pasear lo que tu llamas tu "Santísmo", que salga a pasear por las calles, y que todo el mundo tiene que respetarte lo tuyo, tú no pretenda eso.
Tú, mete tus ceremonias y tus liturgias, con todo el incienso que quieras, mételo allá en tu cuarto, y allá tú sueñas que tú eres emperador, que tú eres Napoleón, siéntete Napoleón y di todas las cosas que quieras; pero tú en la calle y en el ámbito social te portas como todos".
Eso se llama pluralismo laicista, ese es el laicismo y es es el estilo que se impone, o ha querido imponerse, especialmente durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, quiso imponerse con todo vigor, esa es la filosofía del socialismo de izquierda; y en el fondo esas son las propuestas de lo que se llama el "libre pensamiento", desde sus orígenes en el siglo IXX.
La última objeción es muy parecida a la cuarta: lo que tú pretendes con la religión se puede lograr por otros medios. Yo les voy a pedir atención en este último punto. Cuando uno piensa, óigame esta frase: cuando uno piensa que la religión sirve únicamente para mejorar la vida sobre esta tierra, ya uno cayó en esto, porque para mejorar la vida en esta tierra hay otros muchos recursos.
No vamos a decir que la vida que llevaban en tiempos de Solón o en tiempos de Demócrito, allá en Grecia, o en tiempos de Cicerón, o en tiempos de la pax augusta, allá en el emperador este por tiempos de Cristo, no vamos a decir que esa gente no sabía qué era convivencia, no vamos a decir eso. Es decir, -yo quiero que esto quede muy claro-, si el objetivo de la religión, si el objetivo de la misión es únicamente que la gente se porte bien, si ese es el único objetivo, para eso no se necesita la religión.
Acuérdate las tres expresiones que utilizamos: el Evangelio como buena nueva, como paradoja y como consumación. Ciertamente, al recibir el Evangelio como buena nueva, nosotros estamos diciendo que tuiene un impacto en la vida de la gente; la Primera Carta de Juan lo dice de una manera abierta y clara: "El que dice que está con Él, tiene que andar de continuo como Él anduvo" 1 Juan 2,6.
O sea que está claro que el Evangelio tiene que tener una repercusión en el comportamiento y en la vida; pero la religión, nuestra religión, no se limita a una transformación de la vida para favorecer la convivencia; la religión, nuestra religión, no se limita a eso. Nuestra religión tiene que ver con algo que va más allá, y eso que va más allá, esa consumación de la historia es la que se enuncia en términos escatológicos con la palabra "cielo".
Es decir, no puede haber verdadera predicación si la predicación no apunta finalmente hacia esa realidad última, hacia esa realidad trascendente.
Pero en la medida en que la Iglesia ha reducido la evangelización a la transmisión de unos valores,- yo no digo que esté mal transmitir valores, ni más faltaba-, pero en la medida en que se quiere presentar la fe únicamente como el fomento de unos valores de convivencia, pues las consecuencias ya ustedes saben cuáles son. Si la religión es la transmisión de los valores, no necesito la religión, porque eso valores precisamente son valiosos, su mismo nombre lo indica.
Entonces, por favor, tengan cuidado. En su tarea apostólica, en su tarea evangelizadora, tengan cuidado, no va y sea que ustedes presenten la fe únicamente como el fomento de valores, y eso ha sucedido mucho en nuestros colegios y en la universidad. Es decir, se presenta a la evangelización como "educar con valores". ¿Cuál es el problema de eso? No es que eso esté mal, eso está muy bien, pero se queda muy corto.
Por eso el Papa ha venido insistiendo en que la evangelización tenemos que empezar por leerla desde otra categoría, no desde la categoría "transmisión de conocimiento", aunque eso es válido y es necesario; no desde la categoría "educación" solamente, aunque eso es necesario y es válido, sino desde la categoría "encuentro", la evangelización es encuentro: encuentro con la persona viva de Jesucristo.
Si tú reduces la evangelización a: "Seamos buenos, seamos justos, seamos sinceros, seamos solidarios, seamos buenas personas", lo que tú estás diciendo en el fondo es suicida nuevamente, lo que tú estás diciendo es: "Vengo a contarles un Evangelio que es tan bueno, que ustedes ni siquiera necesitan del Evangelio; vengo a presentarle una religión que es tan suave, que usted ni siquiera necesita creer en ella; le traigo una religión tan buena, tan buena, pero es que es tan buena esta religión, que usted ni siquiera necesita creer en ella".
Bueno, ustedes se dan cuenta que esto va disminuyendo en intensidad, todo va conectado, las objeciones fundamentales son la uno, la dos y la tres, la cuatro y la cinco son más bien objeciones que tiene que ver con el manejo práctico de la gente creyente en un mundo pluralista, en un mundo agnóstico, en un mundo laicista.
Estas objeciones yo sé que no se dan con toda su intensidad en todo el tiempo. En la misma España, de la que hemos hablado y que todos conocemos con más o menos cercanía, en la misma España, no es que el ambiente sea a todas horas y por todas las personas y en todos los lugares de este molde o de este etilo, no, pero yo creo que cuando uno está a las puertas de iniciar un ministerio, o cuando uno en todo caso tiene la vida comprometida con un servicio al Evangelio, uno tiene que saber esto.
Y sobre todo, uno tiene que saber que detrás de cada una de estas objeciones evidentemente hay fuerzas oscuras, si lo quieres plantear de alguna manera, pues es válido decir que quien está detrás de todo esto es el diablo, que no quiere que se propague el Evangelio, eso es también es cierto.
Pero en términos de causas segundas y más próximas a nosotros, fíjate que detrás de todo esto también hay muchos errores de parte nuestra; muchas actitudes, que por ignorancia, que por cobardía, que por petulancia, por orgullo, han favorecido que se hable mal del Nombre de Dios.
Lo que quiero decir con otras palabras es que si la Iglesia pudiera presentar, desde luego debiera presentar, si la Iglesia pudiera presentar con más frecuencia, con más vigor, con más nitidez el rostro de Jesús, el rostro de Jesucristo pobre, humilde, casto, siervo, verdadero, generoso, revelador del Padre, estas objeciones caerían.
O dicho de otro modo, la gran respuesta a estas objeciones es la verdad de Cristo en nuestras vidas; la gran respuesta a estas objeciones es que sea el miso Cristo el que salga a través de nuestros ojos, de nuestras actitudes, de nuestras palabras; por supuesto, esto significa una profunda comunión con Cristo.
Pero en otro sentido, y con esto terminamos, estas objeciones también reclaman de nosotros una respuesta, una respuesta articulada. Entonces es aquí en donde viene la tarea para ustedes, porque también hay que dar tarea, ¿no? Entonces tarea, trabajo: vas a escribir una pequeña respuesta pero que tú consideres suficiente, una respuesta breve pero razonada a cada uno de estos elementos.
Repito: la verdadera respuesta o el principio de la respuesta es la profunda comunión e identificación con Cristo, que es quien realmente vence a estas objeciones, esa es la verdadera respuesta. Pero también es importante que nosotros tengamos claridad mental sobre de dónde surgen y también como se responden.
Para nuestra siguiente sesión, les pido el favor de tener por escrito, eso significa que lo que se va a hacer aquí es leer tu respuesta, no es leerla y que tú con otra parte de manoteo termines de explicar, sino que tu respuesta debe estar tan bien redactada, que con leerla, aparezca qué es lo que tú quieres decir.
La idea es que, de las respuestas de ustedes aquí, de una articulación de esas respuestas de ustedes, vamos a sacar un pequeño documento que se puede llamar, -el nombre lo discutimos- que se puede llamar algo así como: "Respuesta al laicismo", o algo así parecido, que nos quede como testimonio de este trabajo conjunto y de esto que hemos podido ir avanzando, pero eso será después.
Por ahora, para la siguiente sesión, cada uno, por favor, con un párrafo que responda suficientemente a estas cinco objeciones.