V19d002a
Fecha: 19971219
Título: Los Nazoreos y Juan Bautista
Original en audio: 2 min. 17 seg.
Entre los israelitas había una gente consagrada que se llamaban lo nazoreos, casi suenan como a nazarenos.
Los nazoreos eran gente que tenía estas características: estaba consagrada al Señor, no podía tomar ningún licor y no se cortaban el cabello.
Sansón, el que fue famoso por su fuerza, fue un nazoreo; y el nacimiento de Juan Bautista que fue anunciado por el Arcángel Gabriel al papá de Juan Bautista, es decir Zacarías, también tiene las mismas características, no debía tomar vino ni licor.
Yo quiero decir solo una palabrita sobre este detalle que es bonito.
¿Por qué estos nazoreos no tomaban vino? No es por que ellos creyeran que el trago fuera malo, no, porque incluso hay un salmo que dice: El vino alegra el corazón del hombre, así como el aceite da lustre a su rostro" Salmo 104,15.
La Escritura condena la ebriedad, el exceso de alcohol, pero la Escritura no prohíbe el exceso de alcohol. Sin embargo a esta gente, a los nazoreos, sí les prohibía, no debían tomar licor y la razón es muy sencilla y nos la da el Evangelio: lo que sucede es que las personas que se han tomado unos traguitos, normalmente dicen cosas que antes no decían, es decir, ese licor como que les inspira algunas cosas y entonces aparecen algunas verdades, por ejemplo.
Entonces la idea era que los nazoreos no tomaran vino porque ellos querían embriagarse, pero de otro vino, de otro licor. Ese otro vino, esa otra ebriedad es la del Espíritu Santo.
De lo que se trataba era que cuando un nazoreo hablaba, fueran casi como unos profetas. Cuando un nazoreo hablaba, no hablaba porque se hubiera tomado unos cuantos tragos, sino porque estaba lleno del Espíritu de Dios.
Y esto hace Juan Bautista, lleno del Espíritu Santo, hablará con fuerza, dirá las verdades al pueblo, las verdades que sólo dicen los borrachos, los niños o los locos; dirá las verdades al pueblo y conducirá a toda la gente a que vaya al encuentro del Señor. Esta fue la misión hermosa de Juan el Bautista.