O024003a

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar

Fecha: 20120119

Título:

Original en audio: 4 min. 49 seg.


La historia del rey Saúl va tomando un aspecto realmente deprimente, podemos decir que es como una caída en cámara lenta. Se acostumbra, a veces, pasar por la televisión videos graciosos de personas que ha tenido caídas o resbalones, algunos de los cuales no son tan chistosos, pero de todas maneras ahí salen en la televisión.

Pues lo que sí no tiene nada de gracia es la caída en desgracia de este rey, el primero de los elegidos de Dios y también el primero en ser rechazado. Saúl, a medida que acumula desobediencias sobre su cabeza, acumula también desgracias sobre su vida y amarguras en su corazón.

Por favor, tomemos esa enseñanza: no se desobedece a Dios impunemente. La desobediencia como actitud de vida trae necesariamente desgracias y, sobre todo, esa amargura persistente, esa especie de continua depresión y resentimiento que haría de Saúl no solamente un desobediente a Dios, sino alguien detestable, incluso dentro de su propia familia.

Un hijo suyo, llamado Jonatán, fue gran amigo de David, a quien había sido elegido por Dios como su sucesor de Saúl. Observemos la situación de Jonatán: siendo hijo del rey era heredero, pero prefiriendo la amistad al trono, considera que su manera correcta de obrar es defender la vida de David, incluso si eso supone un peligro para su propia vida.

Este testimonio tan hermoso de amistad entre David y Jonatán ha sido, no sin razón, ha sido atacado. Y yo creo que es importante que sepamos por qué. El ataque consiste básicamente en presentar la amistad tan intensa, tan profunda entre estos dos hombres como si fuera un asunto homosexual.

Lo que a mí me dice esa interpretación, que no tiene base en la Escritura, es que hemos llegado a deformar tanto el concepto de amistad y el concepto de amor que creemos que la forma más alta de amor necesariamente tiene que estar llena de sexo. Es tanta la idolatría al sexo que se practica en nuestra época que para hablar de un amor intensísimo hay que hacer aparecer el sexo por alguna parte; no puede haber un amor sincero, generoso entre hombre y mujer si eso no termina en una cama; no puede haber una amistad sincera y profunda entre dos hombres si no son homosexuales.

Démonos cuenta que más que traer algo de luz, que no la trae, a esta parte de la Sagrada Escritura, esa acusación, esa calumnia que se oye con cierta frecuencia lo que sirve es para retratar la enfermedad de nuestro tiempo. Hay algunos que dicen que sí debía tratarse de algo homosexual porque uno de los dos habla del afecto que siente hacia su amigo y dice que es más dulce, que es más especial que el amor a la mujer.

Pero es que ¿cuál era el amor a la mujer que conocía un hombre como David que tuvo tantas mujeres? Por supuesto, entre una relación puramente erotizada y sexualizada y una verdadera amistad, gana la amistad, pero no gana por erótica, sino precisamenrte gana por superar el plano solamente erótico.

Dejemos que la hermosura de este testimonio nos enseñe a se mejores amigos y mejores a migas, y no creamos las tonterías que algunos andan diciendo para defender sus propias causas.