I261003a
Fecha: 20110926
Título: Las etapas del proceso de nuestro encuentro con Jesus
Original en audio: [4 min. 47 seg.]
Hay peleas que cuando pasa el tiempo uno las recuerda y no sabe si sentir risa o pesar. Eso suele suceder en las familias y en las parejas. Cuántas veces, al recordar las discusiones de antiguo, la gente dice: "Pero sí sería qur valía la pena discutir por eso? El tiempo, el paso del tiempo nos da una perspectiva nueva sobre las cosas.
Así también sucede en el evangelio de hoy, está tomado del capítulo noveno de San Lucas, y encontramos que los discípulos discutían por una cosa que da pena decirla: estaban discutiendo quién era el más importante. Imagínate esa discusión, imagínate cómo serían esos argumentos, tal vez Pedro diría que él era muy importante porque él había sido jefe de pescadores; tal vez Judas Iscariote diría que él era muy, muy importante porque él era el que controlaba el dinero y sin dinero nada se hace; tal vez Juan diría que é era el más importante porque él representaba el futuro, porque era el más joven de todos.
Tal vez Mateo diría que él era el más importante porque él era el que mejor conocía cómo funcionaba el Imperio Romano, el imperio opresor que se opone al reino de Dios.
Seguramente cada uno tenía alguna cosa que decir, pero repito, pasa el tiempo y uno recuerda esas discusiones y en parte se sonríe y en parte se avergüenza. Pero fíjate que eso también tiene una explicación: cuando los seres humanos no tenemos para discutir ni dinero,-y los discípulos de Jesús no tenían gran dinero, ni tampoco el poder, porque en ese momento no había un poder para repartir, entonces lo que atrae más nuestra atención es: "Bueno, ¿quién es el más importante?" Es decir, cuando desaparece el tener, entonces la atención se centra en el ser.
O sea que hay un aspecto positivo en esta clase de discusión, y es que esa discusión muestra que ya Jesús había conseguido que ellos dieran un gran paso, que ya no discutieran tanto desde fuera, sino que cada uno pensara en su valor en sí mismo, en lo que es cada uno.
No sé si me explico, la idea central es que cuando nosotros nos encontramos con Jesús lo primero que descubrimos es el valor tan relativo que tienen las cosas externas, podemos decir, las cosas terrenales, mundanales; pero luego viene ese otro paso, esa pregunta: "¿Y entonces quién soy yo? ¿Y entonces cuál es el valor de mi vida? ¿Entonces qué es lo que yo estoy haciendo? ¿Entonces para quién soy valioso?" Esa clase de preguntas ya demuestran que se ha pasado como a una segunda etapa.
Pero la segunda etapa no es la definitiva, tiene que venir todavía una tercera etapa en la que uno se descubra completamente puesto en las manos de Dios, y uno descubra que lo que uno es y lo que es valioso en uno es precisamente lo que Dios está construyendo; por ejemplo cuando el Apóstol Pablo llega a decir: "He trabajado más que los demás; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo" 1 Corintios 15,10. indicando así que efectivamente es la obra de Dios la que cuenta.
Entonces de este evangelio podemos sacar estas tres etapas: primero, uno está muy centrado en las cosas de afuera: la moda,los aparatos, la vivienda, la cuenta bancaria, esa es una primera etapa; Jesús nos saca de esa etapa y nos lleva a otra, la pregunta por nosotros mismos: "¿Cuál es mi valor? Finalmente, ¿qué es lo que yo estoy haciendo? ¿Cuál es el sentido de mis esfuerzos?" Y luego la última etapa: Es valioso lo que Dios construye en mí, y por eso, a Él el honor y la gloria.