I224005a

De Wiki de FrayNelson
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El Evangelio de hoy está tomado de San Lucas capítulo cinco donde hay una frase que el Papa Juan Pablo II hizo famosa, San Juan Pablo, citaba esa frase por la versión en latín “Duc in altum” (Rema mar adentro).

Duc in altum (Rema mar adentro) creemos que Juan Pablo II tenía una buena razón para citar esta frase en latín, en primer lugar porque el latín sigue siendo la lengua oficial de la iglesia Católica, por supuesto que los documentos, los discursos, las predicaciones, las cartas, las encíclicas, todo está traducido a muchos idiomas, pero las versiones oficiales de manera ordinaria son las versiones en latín. Sin embargo no se cree que sea solamente un asunto de versión oficial, no creemos que esa fuera la razón principal por la que el Papa Juan Pablo II utilizará esa expresión.

Duc, no es simplemente remar, Duc viene de la misma raíz de Ducere, que es la que produce el verbo “conducir”; el que conduce que significa “ir adelante. Efectivamente Pedro era jefe de pescadores, Pedro está en su propio terreno en aquella barca y lo que le está diciendo Cristo, no es simplemente que el reme, si no que el guie, que el lleve, esa es una traducción mejor, lleva la barca, guía.

In altum, es el mar adentro, tiene que ver con la altura. ¿Por qué tiene que ver con la altura, si estamos hablando de una superficie de agua? Porque lo mismo que para escalar una montaña se requiere de un esfuerzo, también para llegar a esos lugares que son los más difíciles del lago se requiere un esfuerzo, entonces la invitación que Cristo le hace a Pedro, es que guíe, lidera, conduzca, pero también le está diciendo que no se contente con lo sencillo y lo simple le dice que de lo mejor de él.

Entonces es un mensaje muy fuerte que el Papa Juan Pablo II quiso que fuera lema para nuestra Santa Iglesia, no para un año ni un siglo, si no para todo un milenio, precisamente en su Carta Tertio Millennio Adveniente este gran Papa habla de cómo es necesario que la Iglesia, siguiendo la voz de Pedro y también asumiendo en cierto sentido, la misión de Pedro, tenga el coraje, el valor de decir: “vamos a entrar y asumir nuestra tarea y responsabilidad y avanzar aunque cueste trabajo, avanzar liderando, lo propio del creyente está ahí”.

Cada uno de nosotros tiene que hacerse ese planteamiento, en donde estemos, en la universidad, en tu trabajo, con tus amigos, en tu barrio, en tu ciudad estás llamado a ser líder, el que conduce, el que guía, ¿por qué? Porque estás llamado a mostrar el camino a Jesucristo, porque somos sal de la tierra, luz del mundo para conducir y guiar, a marcar la ruta, tenemos dentro de nosotros vida nueva a un Jesús que está vivo y que te ama, ese Jesús que vive en ti y que te guía a ti, quiere también a través de ti conducir y llevar plenitud también a nuestros hermanos a nuestro prójimo, más allá del esfuerzo de las dificultades.