I014003a
Fecha:20110113
Título: ¿Estamos apovenchando el tiempo presente como una ocasion para abrirnos al actuar de Dios?
Original en audio: [4 min. 13 seg.]
En los años impares, durante los días entre semana del tiempo Ordinario, empezamos leyendo la Carta a los Hebreos.
¿Por qué tiene ese nombre esta carta? Pues se refiere indudablemente a una palabra de ánimo y de exhortación para algunos cristianos que se habían convertido desde el judaísmo, eran de raza hebrea; es posible, según los estudiosos, que algunos de ellos tuvieran incluso funciones de sacerdotes dentro del templo, o relacionadas con el Templo de Jerusalén.
Podemos imaginarnos entonces lo difícil que llegó a ser la vida para estas personas, porque su tiempo, sus ingresos económicos, sus amistades, sus relaciones interpersonales, su espiritualidad, todo estaba estrechamente relacionado con la religión judía.
Cuando ellos se han convertido a Jesucristo han tenido que experimentar burla, humillación, exclusión, pobreza seguramente, y todo esto es una carga que empieza a agobiar a ese grupo de cristianos que probablemente vivían en la Palestina del siglo primero.
Por eso el autor de la Carta a los Hebreos está tratando de dar una palabra de ánimo a ellos para que se den cuenta qué tesoros tan grandes han recibido, sobre todo, para que se den cuenta cómo ahora hay un nuevo sacerdocio.
La Carta a los Hebreos es el gran documento sobre el sacerdocio de Jesucristo, esto no ha aparecido hasta el momento en las lecturas de estos días, pero va a aparecer muy pronto: Jesucristo como Sumo y Eterno sacerdote.
Esta insistencia ya vemos que tiene una razón: estas personas, estas comunidades, a los que llamamos "los hebreos" en esa carta, estaban muy relacionados con el culto judío, entonces el sacerdocio de Leví, el Sacerdocio del Templo de Jerusalén era su vida.
Y por eso hay que insistir en el nuevo sacerdocio, y por eso hay que animarlos, y por eso el autor les dice en el texto de hoy, en el capítulo tercero de esta Carta a los Hebreos, por una parte, que respondan hoy al llamado de Dios, y por otra parte, que hoy aprendan a animarse los unos a los otros.
Le dice: "Animaos unos a otros, mientras dura este "hoy"" Carta a los Hebreos 3,13. Es decir, no perder el tiempo presente con nostalgias del pasado, sino el tiempo presente mirarlo como una ocasión para abrirse al actuar de Dios, para abrirse al poder de Dios y a la novedad de Dios.
Qué importante este mensaje, para descubrir cómo en nuestra vida, Jesucristo es siempre la novedad; Jesús va siempre unos pasos adelante de nosotros, quizás cambiando nuestros planes, pero es su bondad, es su sabiduría la que nos está guiando, y Él lo demuestra sobre todo con su poder sanador, según aparece ene el evangelio de hoy, en ese precioso texto, la sanación del leproso.
Fíjate cómo, en ese capítulo primero de San Marcos, ya a aparece este Cristo que se acerca y que toca nuestra dolencia, que toca nuestra enfermedad para sanarnos.