O223001a
Fecha: 19980902
Título:
Original en audio: 4 min. 1 seg.
¡Qué hermosa se nos presenta hoy la misión de Jesucristo en este evangelio!
Este pasaje resume lo que es la actividad del Señor. Lo mismo que aprendió Santo Domingo de Él, también noosotros podemos aprenderlo: es el día para el prójimo y la noche para Dios; un mismo amor que le lleva a orar por el pueblo y a predicar al pueblo.
En este pasaje están las sanaciones, los exorcismos, las predicaciones, la itinerancia; podríamos decir que es como un pequeño manual de lo que nosotros somos por vocación.
Recibamos a Cristo Misionero, Él es el Misionero del Padre, el gran Enviado del Padre; recibámosle también nosotros, que Él llegue a nuestras vidas, aparte de nosotros lo que no sea suyo, sane lo que se encuentre enfermo, y nos ponga también a nosotros en camino para anunciar la Buena Noticia.
Otro aspecto que llama la atención de este evangelio, es la soberana libertad de Jesucristo. Es libre para amar, da a sus hermanos, pero no es retenido ni por el cariño, ni por la insistencia de ellos, porque hay otro amor más grande que le llama.
Ese anhelo de comunicar la Noticia a otras personas, tambié ese fuego llega a nosotros con la gracia del Espíritu Santo. Yo pienso que una de las eñales de buena salud espiritual es esa preocupación, ese interé por los que todavía no creen, por los que todavía no son de los nuestros, lo mismo que encontramos en Nuestro Padre Santo domingo.