O131002a
Fecha: 20020701
Título:
Original en audio: 12 min. 46 seg.
Indudablemente, nos golpea la dureza de la denuncia de Amós. Amós es conocido en la Sagrada Escritura como un adalid, un heraldo, un enamorado de la justicia. Y el valor de Amós para denunciar los pecados, nos muestra un rostro severo, adusto de Dios.
Nosotros, que estamos acostumbrados al lenguaje de la miseroicordia, nos sentimos casi golpeados cuando tenemos que leer en la Biblia esto: "A Israel no le perdonaré" (véase Amós ), o cuando dice que nadie va a huir, que nadie se puede escapar: "Yo os aplastaré en el suelo como un carro lleno de gavillas" (véase Amós ).
Exprtesiones tan duras como estas, han llevado a algunas personas a creer que en el Antiguo Testamento está el Dios justiciero, y en el Nuevo testamento está el Dios tierno, compasivo, misericordioso. Sin embargo, esta idea tan simplificada no es correcta.
Las expresiuones de ternura y de amor, de parte de Dios, abundan en el Antiguo Testamento; y las expresiones duras, radicales, casi intransigentes, están también en el Nuevo Testamento.