O124001a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 20020227

Título:

Original en audio: 11 min. 52 seg.


Vamos llegando al final del discurso más famoso de Jesucristo tal vez, el Sermón de la Montaña o el Sermón del Monte. Este discurso ocupa en el evangelio de San Mateo los capítulos cinco, seis y siete. Y llevamos unos días escuchando, casi completo, ese discurso del Señor.

Discurso que empieza con las bienaventuranzas y que termina con las palabras que hemos oído hoy: Cristo Jesús invita a todos, apremia a todos a hacer la voluntad de Dios: "No todo el que me dice "Señor, Señor", entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo" (véase san Mateo 7,21).

Parece claro lo que dice Cristo que hay que cumplir la voluntad de Él, la voluntad del Padre Celestial, pero la cosa se complica un poco cuando uno mira el ejemplo que Él pone ahí: "Aquel día muchos dirán: "¿No hemos profetizado en tu nombre, y en tu nombre echado demonios, y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros?" (véase san Mateo 7,22).

Observemos que esas son obras buenas. Profetizar en el nombre de Cristo, expulsar denomnios en el nombre de Cristo, esas son obras buenas, y dice ahí: "Hemos hecho muchos milagros" (véase San Mateo 7,22), y Jesús dice que eso no basta. Es una cosa que a uno lo pone a pensar.

Miremos qué es lo que nos ha dicho el Señor, que: "No basta con decir, "Señor, Señor", sino que hay que hacer la voluntad del Padre Celestial" (véase san Mateo 7,21. Pero luego resulta que nos da como ejemplo gente que ha hecho milagros, gente que ha expulsado demonios, gente que ha profetizado en el Nombre de Cristo, y esos los descalifica: "Nunca os he conocido. Alejáos de mí malvados" (véase San Mateo 7,23). ¿Eso qué indica? Quie no basta con profetizar, que no basta con echar demonios y que no basta con hacer milagros.

Una vez me decía una señora que conducía un taxi: "Usted es de la religión Católica, pero yo me salí de esa religión, yo me salí de esa religión y me pasé a un grupo, una Iglesia Pentecostal",-creo que se llama la Oración Fuerte al Espíritu Santo-. Y dice: "Yo me pasé ahí porque Dios está donde se ve el poder de Dios, y allá yo sí vi milagros. En esa Iglesi Católica no se ven milagros, allá sí se ven los milagros. Yo vi milagros, y Dios está donde estna los milagros, y eso me convenció y allá me pasé".

Pero fíjate lo que Cristo nos dice: que hay que hacer su voluntad, y que hacer la voluntad de Él no es una cosa tan obvia, como decir expulsar demonios, profetrizar en su nombre o hacer milagros. Muchos dirán: "Hemos hecho en tu nombre muchos milagros" (véase San Mateo 7,22); yo les declararé: "Nunca os he conocido" (véase San Mateo 7,23). ¿Por qué no bastan esas obras?