K011004a
Fecha: 20010305
Título:
Original en audio: 13 min. 2 seg.
En este capítulo veinticinco de San Mateo se presenta el amor misericordioso al prójimo como el criterio fundamental, casi el único criterio para juzgar de la vida de las personas.
El texto hay que mirarlo en su contexto. Crisito está terminando su ministerio y dice estas palabras en Jerusalén. Es el término de su misión. Y estas palabras están dichas en primer lugar a sus discípulos, es decir, a aquellos que le han acompañado en ese recorrido hasta Judea. Y se trata en este momento de saber quiénes finalmente se quedan con Él y quiénes no.
Es un abuso,por consiguiente, extrapolar este texto y decir que basta con dar pan al hambriento, visitar al que está en la cárcel,o hacer estas obras de misericordia y que eso asegura puerta al cielo, independientemente por ejemplo de la fe que se tenga. Ese es un abuso.
Porque Cristo no dijo estas palabras refiriéndose a todo ser humano, sin orefiriéndose a la situación de esos discípulos, que finalmente tienen que preguntar quiénes son de Él y quiénes no son de Él.