Smam017a
Fecha: 20020101
Título:
Original en audio: 7 min.59 seg.
El día primero de enero está lleno de motivos de reflexión y de celebración. Hagamos un rápido inventario de todo lo que hay por celebrar.
Litúrgicamente es la fiesta de María, Madre de Dios, que en cierto sentido es la fiesta madre y la que le da sentido a todas las otras fiestas de la Virgen. Por otro lado, es un momento de reflexión personal y comunitaria porque un cambio de año nos lleva siempre a hacer un balance, a ser humildes, a reconocer nuestros errores y también a mirar hacia adelante, a hacer propósitos, entregar el año que comienza a Dios.
Por otra parte, es la Jornada Mundial por la Paz. Desde hace muchos años, los Papas ofrecen al mundo par el primero de enero siempre un mensaje invocando el don supremo de la paz.En La Navidad los ángeles anunciaron la paz,pero es un regalo esquivo, podríamos decir, para una humanidad rebelde, una humanidad que se opone de muchas maneras al designio de Dios.
Y otro tema al que quisiera dedicarle alguna reflexión hoy, es el hermosísimo tema de la bendición. Esa lectura del libro de los Números contien una de las más hermosas bendiciones de toda la Biblia, una bendición que nuestros hermanos franciscanos han hecho famosa, porque siempre con estas palabras del libro de los Números realizan las bendiciones.
Y qué hermoso verdaderamente invocar la bendición de Dios