Cuaresma 2012, 3 de 3, Comunidad
Nuestra tercera y última predicación en este retiro de Cuaresma tiene que ver con el aspecto comunitario, comunidad.
En muchas partes de los Estados Unidos y también en otros países se utiliza lo que se llama el sistema de Car Full, es decir, Card Full es un sistema según el cual, si varias personas van en un automóvil, tienen derecho a utilizar un carril que es un poco mas rápido, es algo que seguramente ustedes conocen.
Es decir, la idea es: si van más, tienen derecho a ir mejor; en cambio, el que va solito, en su carro, solito, no puede utilizar ese carril rápido, porque si lo utiliza, puede ser multado y la multa puede doler bastante, bastante, así es como lo educan a uno en este país: multas, y bueno, así tienen que ser tal vez las cosas.
Entonces, ahí hay una enseñanza, fíjate: Si voy con otros, voy mejor; si voy con otros, voy más seguro; si voy con otros, voy más rápido. Claro que, muchos de los que van solos en sus automóviles, van también por necesidad, porque su trabajo está en ese sitio y tienen que movilizarse así, no lo estoy criticando de ninguna manera, sólo estoy tomando un pequeño ejemplo, una pequeña imagen de esa manera de transportarse.
Observa que este día tuvo tres partes en la predicación: primero hablamos del motor, luego hablamos de la dirección, que es el discernimiento, y ahora estamos hablando de la compañía, porque uno en el automóvil o en el carro va junto con otras personas, esa es la comunidad.
Hay una santa, a la que le debo mucho, que se llama Catalina de Siena. Esta fue una seglar consagrada a Dios. Era una mujer completamente dedicada al Señor, pero ella pertenecía a un movimiento que era distinto de las comunidades religiosas que hoy conocemos. Las hermanas viven, como sabemos, en comunidad, viven en sus conventos; en el caso de Catalina, eran mujeres consagradas, que viven o vivían cada una en su respectivo lugar, por ejemplo, en la casa de su familia, así vivió Santa Catalina de Siena.
Otra santa que siguió este camino de ser una seglar consagrada o una laica consagrada fue Santa Rosa de Lima, y hay algunos otros ejemplos de personas así.
Bueno, Catalina de Siena vivió en el siglo XIV, y Catalina de Siena dice algo muy hermoso refiriéndose a la comunidad. Dice que ir en comunidad es como ir en un barco, mientras que ir sin comunidad es como nadar uno solo. Y, por supuesto, si tengo que recorrer una gran distancia en el agua, es muy difícil hacerlo solo.
Hay personas que tienen la capacidad de nadar kilómetros y kilómetros, gente que tiene un estado físico asombroso, y lo logran; pero la mayoría de nosotros, aunque tengamos cuerpo de cachalote, no alcanzamos a nadar esas grandes distancias, tenemos esos problemas, entonces, ¿qué nos toca? Nos toca en barco.
Ese ejemplo nos da Santa Catalina: el que va en barco, va mejor; el que no tiene comunidad, va solo. Y sabemos lo que le puede pasar al que va solo atravesando todas esas aguas: se expone a demasiados peligros. ¿A quién va a a atacar el tiburón? Pues no va a a ataca al barco grande sólido, no tiene nada que hacer contra el barco, el tiburón va a atacar al que va solo.
Una de las labores que más fuerzas le toma al demonio es precisamente aislarnos; la soledad es la madrina de la tristeza, y la tristeza es lo que más le facilita la tarea al demonio. Hay una frase que dice, y me parece impresionante: "Al demonio le gustan las almas tristes, -oiga eso-, al demonio le gustan las almas tristes porque son su juguete".
Hay que tener mucho cuidado con la tristeza, hermanos, mucho cuidado. Una persona triste está al borde de caer en un abismo, con absoluta seguridad. Y el abismo consiste en que el demonio se acerca donde la persona triste y le propone alegría, La persona melancólica, la persona depresiva, la persona triste, la persona frustrada, la persona resentida, la persona vengativa, ese tipo de personas están listas,listas para el demonio: "¡Esto ya está hecho!"
Hay gente que le facilita las cosas al demonio, ¿por qué digo que se las facilita? Mire, las facilita porque resulta que cuando tú te dejas arrastrar por ese sentimiento, por esa frustración, por esa amargura, desesperación; cuando está así que ni sabes ni qué te pasa, ni dónde te duele; cuando ni siquiera te aguantas a ti mismo, ahí estás listo, porque eso es lo que necesita el demonio para decir sus mentiras.
Acuérdate lo que dijimos en la predicación pasada: el demonio es el que es mentiroso desde el principio; el demonio es el príncipe de la mentira; el demonio no puede funcionar sin mentiras. Y la razón también la explicamos: Si el demonio se mostrara como es, y si el demonio mostrara sus verdaderas propuestas como son, nadie se las compraba.
"¿-Quieres ser odiado por toda la eternidad?" "-No". ¿Quién va a deciir que sí? "¡No, no, no, yo no quiero eso!" ¡Dios me libre! ¡Señor, misericordia!" Ya se salvó, ¿ve? Entonces, al demonio no le sirve eso, por eso el demonio tiene que ser mentiroso, y es el que es mentiroso desde el principio. Una de las cosas que hace el demonio es dividir. Fíjate que la oración principal de Jesús es la oración de la unidad; en cambio el demonio es dividir, dividir y dividir.
Un lema que tenían los generales romanos es: "Divide et vinces", "divide y vencerás" Claro, si hay que pelear con una persona ¿qué hay que hacer? Dividirla: un brazo por acá, la pierna por acá, ya ahí no hace daño. Dividir a los enemigos. Dividir, eso es lo que hace el demonio con nosotros. Al dividirnos, nos aísla; al aislarnos, caemos en la tristeza, en la desesperación, en la desesperanza.
Por eso nuestra salvación, y esto lo dice muy claramente la Carta a los Hebreos en el capítulo noveno, "nuestras salvación está en la comunidad". Nada más peligroso para un cristiano que separarse de la comunidad. Nada más peligroso, hermanos, porque el que se separa de la comunidad es como la oveja que se aparta del rebaño: demasiado fácil será esa presa para el lobo feroz.
El demonio quiere aislarnos, y quiere entristecernos, y quiere que seamos amargados. Cuando uno es amargado, resentido, triste, frustrado, solo hace falta que el demonio haga esta pequeña operación, y ya uno cae, porque llega el demonio a proponer un poquito de alegría. Después de que uno está triste semanas enteras, después de que uno está frustrado meses enteros, después de que uno está amargado, hay gente así amargada, en una amargura terrible, nunca, nunca llegan a tomar leche, yo ya expliqué por qué: porque si e toman un vaso de leche les llega kumis al estómago.
So amargos, amargos, amargos como su suerte, y una persona amarga, resentid, frustrada, esa persona, cuando llega el demonio le pone por delante un poquito de alegría: "Mira, mira, mira, asía hacen con los bebés, ¿ustedes han visto a los bebés cómo los distraen con cualquier cosa? Está el niño llorando: "Mira, mira, mira", y el niño ni entiende qué le están mostrando, y se queda mirando, y ya, ya se le olvidó por qué estaba llorando. Eso es lo que el demonio hace con nosotros, entonces nos muestra así, distracciones; y el demonio quiere mantenernos así, distraídos y atontados.
la persona que está triste, la persona que está frustrada, la persona que está amargada es candidato ideal para el demonio, porque inmediatamente el demonio le propone cualquier alegría, y lo agarra: "Te propongo que te bebas este vaso de hermoso y muy fino vodka, y con este vaso desaparecerán tus tus tristezas, -desaparecerá también tu hígado-, pero por ahora te lo puedes tomar".
Una persona feliz, una persona sólidamente convencida del amor de Dios, una persona gozosa, es una persona indestructible para el demonio, por eso es muy importante la felicidad, muy importante; hay que cultivar el don de la felicidad, hay que cultivar el buen humor, en el mejor sentido de la palabra; hay que cultivar la alegría, el agradecimiento, la sonrisa, la alabanza, el elogio; hay que cultivar ese lenguaje cariñoso, por ejemplo dentro de la familia, eso hay que cultivarlo.
A veces se nos olvida, incluso, parece que fuera sólo urbanidad; no es sólo urbanidad, es una manera de hacer la vida mucho más amable y de crear un espíritu que a todos nos hace mucho bien.
Bueno, resumamos lo que tenemos: nosotros empezamos con la comparación del car-full, empezamos diciendo: se llega más rápido, se llega más seguro y se llega mejor en compañía, ese el el mensaje que nos da el car-full. Cada vez que ustedes estén en una autopista, avancen por la autopista solos en sus vehículos, y vena cómo pasan los del car-full, usted dice: "Lo que me dijeron en el retiro, ahí está, eso fue lo que me dijeron en el retiro", ¿ve?
Y dijimos que cuando uno se aísla se vuelve presa fácil, y cuando uno se aísla se entristece fácilmente, y la persona que se entristece y que se deprime busca algún consuelo, algún aliciente, algún estímulo. Por eso hay tantas personas metidas en sus pantallas; hoy vivimos así, metidos en la pantalla: salimos de la pantalla del celular, para la pantalla del computador, para la pantalla del televisor, vivimos viendo pantallas, pantallas y más pantallas, ¿dónde estará la realidad? Cuando llega la realidad, resulta que la realidades cruda. Vivimos en un mundo como de ficción.
Mis hermanos queridos, mis hermanos muy amados: somos llamados a vivir en comunidad; fuimos creados para ser comunidad; la Iglesia se fortalece en la comunidad. ¿Qué es comunidad? Comunidad es la iglesia doméstica que llamaba Pablo VI, es decir la familia; comunidad es el grupo de oración que se reúne en una parroquia; comunidad es esta hermosura, esta comunidad hispana, vea,hoy le han dado aplausos a todo el mundo pero ha faltado que ustedes se den un aplauso a ustedes mismos, porque ustedes son la expresión de la fe en la hermosa lengua castellana.
¿Qué es aprender a ser comunidad? Eso es lo que vamos a comentar ahora, porque ya sabemos que el demonio quiere dividirnos. La estrategia del demonio es muy sencilla, la estrategia del demonio es: la estrategia del abejorro, la estrategia del cucarrón, la estrategia del mosquito. Usted sabe que un mosquito logra muchas cosas. ¿Cuánto pesará un mosquito? Vamos a suponer que un mosquito gordo, ¿cuánto pesará un mosquito por gordo que sea? Hay países donde existen problemas de obesidad, entonces vamos a pensar en un mosquito obeso, ¿cuánto pesará? No sabemos. Yo pienso que menos de un gram.
El mosquito pesa muy poquito, ¿cierto? como se ve que somos ignorantes aquí en términos de mosquitos, vamos a suponer que un mosquito pesa un décimo de un gramo, significa que si una persona pesa cien kilos, que aquí hay varios que pesan cien kilos, un kilo quiere decir un kilogramo, son mil gramos, entonces, cien kilos son, según la aritmética vieja, cien mil gramos. Cien mil gramos, y cada gramo pesa lo de diez mosquitos, significa que usted pesa un millón de mosquitos, es es el peso suyo, un millón de mosquitos.
Claro que hay gente que quiere disminuir ese peso drásticamente, que por no lastimar el planeta, que no sé qué, bueno, un millón de mosquito, significa que el mosquito pesa la millonésima parte de lo que yo peso, el bendito mosquitos capaz de dañarme una noche, fíjese el poder de un mosquito: es capaz de hacerme levantar, los mosquitos son así; pero yo tenía un tío que nunca mataba un mosquito, ¿por qué? Porque él decía: "Mire, si ya me picó, ya tiene la sangre de la familia.
¿Por qué el mosquito, que pesa una millonésima parte de lo que yo peso, logra tanto? Porque el mosquito cansa y cansa y cansa, el mosquito logra ese tono preciso: "Zzzzzzzzzzzzz", el tono el mosquito tiene ese poder, eso es lo que el demonio hace con uno: el demonio se mete por el oído; el órgano que más trabaja el demonio, yo no sé si es el oído o es la vista, a veces creo que es el oído porque es como si estuviera repitiendo un mismo mensaje: "¿Te das cuenta lo que te hizo tu cuñada? ¿Sí viste lo que te hizo tu cuñada? ¿Sí estuviste atenta a lo que te hizo tu cuñada?" Tu cuñada, cuñada, acuérdate, cuñada es como una cuña que se metió ahí, una cuña en la familia.
Y el mosquito le va repitiendo y le va repitiendo: "La cuñada, la cuñada, la cuñada", ¿ve? Eso hace un daño tremendo, crea unos resentimientos horribles, así fue como nacieron los chistes de las suegras, de ahí nacieron. Por eso le preguntaban a un señor, se le había muerto la suegra: "Bueno, ¿qué hacemos, la incineramos o la enterramos?" Y él dice: "Las dos cosas, no corramos riesgos", los chistes de las suegras nacieron así.
Mire, el demonio es eso: el demonio es a recordarle a uno las cosas feas de los demás, a repetirle lo que a uno le hicieron, a fomentar el resentimiento; pero no sólo eso, también tiene ese mismo poder para recordar la tentación. Entra el jefe, un señor casado, entra a su oficina, resulta que la secretaria, que cree que tiene que vestirse de manera elegante pero confunde la elegancia con mostrar muchos kilómetros cuadrados, la secretaria tiene una falda que más o menos llegan no sé hasta dónde, nunca me he puesto a averiguar hasta dónde llegan, una falta que iene en el muslo una abertura-
Y entonces entra el hombre a su oficina y en ese momento una visión, una visión es un muslo sin várices, que asciende y asciende y asciende, sin saberse hasta dónde, dicen los ecuatorianos: "¡A saber!", oiga, a saber hasta dónde sube eso. Y el hombre se sienta a trabajar: "Bueno, a ver, ¿qué tenemos para hoy? Para hoy tenemos muslo..., ah, no verdad que..." No logra concentrarse, ¿por qué? Porque está el mosquito que le dice: "¿Pero hasta dónde subiría?" ¿Ve? el mosquito trabajándole el oído: "¿Hasta dónde subiría?"
Entonces el tipo sale: "Buenos días, Rosalba, ¿yo ya la había saludado a usted? ¿Sí la había saludado? Ah, bueno, Rosalba, muy bien, perfecto, Rosalba". La tentación funciona como el mosquito, está ahí. Con la Eucaristía, -el demonio, acuérdese, que no respeta nada, el demonio ataca todo, todo lo que sea de Dios, todo lo ataca; para el demonio no existe nada sagrado, nada, todo lo ataca-.
La persona empieza a tener una duda sobre la Eucaristía, el demonio, apenas ve una grieta, por ahí intenta. Se parece a una de estas inundaciones, y Dios nos libre, Dios nos guarde siempre: cuando hay una grieta, por ahí el agua tratando de meterse; así es el demonio, por cualquier grieta que vea. De ahí, dicho sea entre paréntesis, el poder inmenso que tiene el Credo. Si ustedes quieren fortalecer su vida de fe, pocas cosas tan eficaces y tan hermosas como la frecuente recitación del Credo.
Porque el Credo es como poner, renovar, levantar de nuevo una muralla que no le deja una sola grieta, ni una sola grieta al enemigo. Porque sonde él te vea medio dudoso de la Eucaristía, por ahí empieza: "¿Sí será verdad? Es un cuento de esos clérigos que buscan sus privilegios, y fíjate todo lo que cobran por esas Misas, y a saber a dónde va la plata de esas Misas". Y dele y dele y torture el oído. Donde tú le des un espacio a la duda, por ahí se mete el enemigo.
Pero hoy estamos tratando sobre todo las divisiones en la comunidad. El enemigo intenta crear prejuicios. Al enemigo no le gusta esto que estamos haciendo aquí. En la animación que hizo al principio nuestra hermana Carolina Herrera preguntaba de dónde las naciones, entonces apareció un amigo de Puerto Rico, varios de Cuba, de Guatemala, de Colombia, ¡y que viva México! ¡México lindo y querido! ¡Eso sí, bien presente México! Al enemigo no le gusta eso, naciones distintas celebrando a Jesús, pueblos y razas distintas alabando al Hijo de Dios, eso no le gusta.
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