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Fecha: 20120421
Título:
Original en audio: 5 min. 1 seg.
Uno de los aspectos fascinantes del evangelio según San Juan es lo que podemos llamar su "estilo sacramental". ¿Qué es un sacramento? El Catecismo nos enseña que un sacramento es una realidad física que, instituida por Cristo, comunica la gracia y también la significa. Esa realidad física puede ser por ejemplo el agua. El agua con la que se bautiza a un niño es agua de verdad, no es agua inventada, no es agua ficticia, es agua que moja; muchas veces, si el agua está muy fría, el niño llora; es agua que si se ha tomado del lugar apropiado, la podemos beber y calma la sed, es agua real.
Pero al mismo tiempo, el Bautismo va más allá de la realidad de ese compuesto químico que llamamos agua; el Bautismo realiza algo que va más allá de lo que hace cualquier otra agua. Entonces, el Bautismo se apoya en una realidad, la realidad del agua, algo que es tangible, incluso, pero lleva esa realidad más allá.
Podemos decir que así es el evangelio de Juan. Los cuatro Evangelistas cuentan la multiplicación de los panes, pero Juan no solamente cuenta el hecho sino también el significado. Lo mismo que en los sacramentos, el Evangelista Juan quiere que nosotros recibamos la verdad del hecho; la verdad del hecho en este caso, por ejemplo, es que los panes, pues en ese milagro maravillosos y hermosísimo de Cristo, se han multiplicado y se pudo alimentar a una multitud con ellos.