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Fecha: 20120203
Título:
Original en audio: 4 min. 36 seg.
Uno de los libros que, siendo inspirados por Dios, han sido rechazados en la Biblia delos protestantes, es el libro Eclesiástico. Ciertamente, da tristeza decirlo, pero la Biblia de los protestantes es una Biblia incompleta; ellos no tienen, por ejemplo, el libro Eclesiástico que acabo de mencionar, tampoco tiene los libros Primero y Segundo de los Macabeos, son libros que ellos no tienen; hay partes del libro de Ester y partes del libro de Daniel que ellos tampoco tienen.
Es decir, son varias partes de la Biblia que ellos desconocen. Por ejemplo, si tú miras en Internet, hay muchas posibilidades de leer la Biblia, de bajar la Biblia en audio, o de bajar un archivo que puedes leer después en tu teléfono celular, o lo puedes leer en una agenda digital, o en un computador.
Pero esas Biblias, en su gran mayoría, son Biblias protestantes, esto quiere decir que son Biblias mutiladas, incompletas, en fin, da dolor eso, también es un desafío para nosotros como católicos, desafío que implica conocer y amar más la Biblia; conocer y hacer conocer, amar y hacer amar más la Biblia.
El libro Eclesiástico es una verdadera joya, tiene una cantidad de sugerencias, de recomendaciones, de consejos, podemos decir que es un libro que enfoca el plan de Dios y la obediencia a la voluntad de Dios desde el ángulo humilde, pero tan necesario, de la vida cotidiana. Por lo menos esto vale para la primera parte de ese libro; porque luego, en un cierto momento, el libro empieza a hacer un recuento de los grandes personajes de la historia del pueblo de Dios.
Cosa que no cambia del todo el aire de familia que ya he mencionado. Porque cuando hay niños en la casa no solamente les enseñamos las cosas prácticas, como que tiene que hacer sus deberes escolares, o tienen que ayudar a limpiar las cosas, o tienen que mantener su cuarto ordenado, no solamente les enseñamos esas cosas. Cuando hay niños en la casa también les contamos de los abuelos, de los bisabuelos, de las tradiciones y las fiestas, de los grandes héroes, de las narraciones, y en alguna ocasión, hasta de las leyendas. Todo eso forma parte de ese acervo, de ese tesoro que nosotros recibimos de nuestros mayores.
Así, pues, el libro Eclesiástico es uno de esos que inspira profundamente un gran sentido de familia. Y lo menciono porque el texto de la primera lectura de hoy se parece mucho a esa evocación que tal vez tú le hayas oído a una persona en tu casa, como cuando el abuelo se pone a recordar sus viejos tiempos y te deleita con sus historias; así también, el libro Eclesiástico nos ayuda a recordar a esos grandes personajes del pasado.
Hoy, por ejemplo, trae un hermoso elogio del rey David, y eso hace que uno aprenda a sentir la Biblia como la propia casa, eso hace que uno aprenda a mirar a estos personajes no simplemente como historias que quedaron en el pasado, sino como verdaderos mensajes que Dios escribió en la historia de la humanidad, porque cada uno de ellos, especialmente hombres como David, nos ayudan a descubrir hasta dónde llega la misericordia, el poder, la sabiduría de Dios, pero en lo concreto, en vidas reales, tan reales y concretas como las nuestras.
Que esta obra nos ayude a profundizar en las riquezas del alma de David y en nuestro sentido de pertenencia a la gran familia de creyentes.