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Fecha: 20110905

Título: Cristo no solo santifica el sabado y es Senor del sabado, sino que El es nuestro sabado, El es nuestro descanso

Original en audio: [4 min. 29 seg.]


Hemos explicado en otro momento por qué era tan importante la institución del sábado para los judíos; no se trataba simplemente de tener unas horas de descanso, el sábado era un día sagrado, un día destinado al encuentro con Dios, un día para liberarse de la carga del trabajo y así descubrir mejor la propia dignidad, y sobre todo, entrar en una comunión más profunda y gozosa con el Dios creador y liberador.

Como era tan clara esta procedencia divina de la ley del sábado, es hasta cierto punto explicable que los enemigos de Jesús buscaran en ese aspecto de la ley cómo era que podía fallar Cristo. Quizás el razonamiento que ellos hacían era este: puesto que el sábado es clarísimamente una institución de Dios, y puesto que este hombre no respeta lo que Dios ha instituido, este hombre, este Jesús no viene de Dios.

Y por eso hay un buen número de escenas en los Evangelios, en que se presenta esa controversia sobre el sábado, por ejemplo el día de hoy, capítulo sexto del evangelio según San Lucas. Nos dice el Evangelista: "Estaban al acecho para ver si curaba en sábado" San Lucas 6,7. Es interesante que el razonamiento de estos enemigos de Cristo, especialmente de los fariseos y de los escribas, partía de la base de que una curación es un trabajo, y si ese es un trabajo, entonces es una desobediencia a la ley del sábado.

Pero parecían no darse cuenta de que una curación no es el oficio, no es el trabajo de un curandero; quien dice que la curación es un trabajo, está diciendo que Cristo tiene el trabajo de curar; pero Cristo parece que no ira el acto de curar, no lo mira como un trabajo, más bien, lo mira precisamente como una expresión de la cercanía a morosa y del poder liberador de Dios, que es exactamente lo que se celebra en el sábado.

Es decir, si para estos fariseos Cristo estaba rompiendo el sábado porque estaba supuestamente trabajando, pues lo que está diciendo cristo con su actitud es que el sábado es el día de la alianza y por eso es el día par experimentar el poder liberador de Dios, para experimentar de manera peculiar su misericordia, para experimentar de modo más intenso su alegría, la alegría que Dios trae a nuestras vidas.

Y cuando uno descubre que eso es una curación, entonces descubre por qué las curaciones que hace Cristo son señales de la llegada del Reino, y entonces uno descubre por qué, como dice hermosísimamente en Papa Bendicto, "Cristo es nuestro sábado". Porque si la gran señal de la alianza, si el lugar de la liberación y si el templo de la alegría santa era el sábado para los judíos, pues eso es lo que nosotros encontramos en Cristo.

Cristo no sólo santifica el sábado y es Señor del sábado, sino que Él es nuestro sábado, Él es nuestro descanso, Él es el término, el lugar donde se celebra la bendita y nueva alianza.