Bo03005a
Fecha: 20120122
Título:
Original en audio: 4 min. 51 seg.
Como hemos explicado en otras ocasiones, para los domingos, nuestra madre la Iglesia ha preparado tres series de lecturas, se llaman Ciclos. El año 2011, por ejemplo, tuvimos el Ciclo A; el año 2012, Ciclo B; el 2013, Ciclo C; el 2014, volverá nuevamente el Ciclo A, y así sucesivamente.
Cada Ciclo tiene su Evangelista: EL Ciclo A va con Mateo, éste en el que nos encontramos, el Ciclo B va con Marcos, el Ciclo C va con San Lucas. Como el evangelio según San Marcos es notablemente más corto que los otros dos evangelios, porque Mateo tiene veintiocho capítulos, Lucas tiene veinticuatro capítulos, mientras que Marcos tiene sólo dieciséis.
Entonces esto significa que para el Ciclo B, el de San Marcos, aparecen también algunos pasajes del evangelio según San Juan, podemos decir que son pequeños ajustes, pero que lo básico de las lecturas está en lo que ya hemos dicho: CIcloa A San Mateo, Ciclo B San Marcos, Ciclo C San Lucas.
Bueno, estamos entonces, en domingo, feliz domingo, y en ese domingo el evangelio que aparece es el de San Marcos. ¿Qué atare nuestra atención en este comienzo del evangelio de Marcos? Estamos empezando el tiempo Ordinario prácticamente, es el tercer domingo, pero como hubo un domingo en el que oímos un texto de San Juan, entonces el evangelio de Marcos casi que está empezando. Y en todo caso, este es el texto en el que por primera vez aparecen las palabras de Jesús en el evangelio de Marcos, capítulo priemero, a partir del versículo catorce en adelante, ese es el texto que nos interesa hoy