Smam028a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 20120101

Título:

Original en audio: 4 min. 16 seg.


¿Qué te puedo desear en este día? Un año lleno de la protección y la bendición de Dios. Que la abundancia de su gracia, que la dulce compañía de sus ángeles y santos custodie cada día y cada hora de este nuevo año.

Sabemos bien que es como un libro con páginas en blanco y que cada día hemos de escribir una de esas páginas. Que Dios te dé la inspiración y que la tinta sea el amor, de modo que todo lo que hagas esté señalado por el amor de Dios y por el afán, por el dulce afán de buscar su gloria.

¿Cómo ilumina nuestra Iglesia Católica el comienzo de año? A través de la Palabra, "la Palabra es lámpara para nuestros pasos" Salmo 119,105, así se cumple verdaderamente con la fiesta litúrgica que tenemos el primero de enero. Para sorpresa mía, son muchos los católicos que no saben exactamente cuál es la fiesta que tenemos el primero de enero. Hay una fiesta litúrgica: celebramos a María como Madre de Dios; María, Madre de Cristo, que es Dios.

Y fíjate la hermosa proporción que hay entre el veinticinco de diciembre y el primero de enero, por algo, estas dos fechas marcan el principio y el final de la Octava de Navidad.el veinticinco de diciembre celebramos a Jesús, el Hijo de María; el primero de enero nos alegramos con María, la Madre de Jesús. No se puede separar al Niño de la Madre.

Pues bien, lo que encontramos en esta fiesta de María, Madre de Cristo Dios, es en realidad el corazón de todo lo que nuestra Iglesia Católica cree y celebra con respecto a la Virgen María. En cierto sentido, esta fiesta del primero de enero es la más importante de todas, porque todo aquello que María es en la vida de Cristo y todo aquello que María es en la vida del cristiano, todo depende de ese misterio que celebramos el primero de enero, y ese misterio es que Dios la eligió y Ella respondió con obediencia de amor a ese llamado.

Dios la eligió para una misión absolutamente única:para ser la Madre de su Hijo eterno. Fue Ella, fue María el comienzo de la nueva creación; fue María el alba del día de Cristo; fue María también, y es María, el modelo perfecto de lo que significa preparar un lugar para el Señor, y también permitirle realizar en plenitud su obra.