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Fecha: 20101220

Título: Le pondrás por nombre Jesús

Original en audio: 4 min. 11 seg.


Los días finales de Adviento tienen un poco el aspecto y el color de una cuenta regresiva; quizás algunos recordamos aquellos lanzamientos de naves espaciales en las cuales hay un gran tablero que va desplegando el número de minutos y de segundos antes del lanzamiento y todos podemos seguir con emoción cuando faltan: 5,4,3,2,1 segundo y luego arranca esa nave hacia los cielos.

La Navidad es parecida, solo que en la Navidad, la cuenta regresiva no es para ir de la tierra al cielo sino para recibir a aquel que viene de los cielos, a Cristo Nuestro Señor. Por eso el 20 de diciembre es parte de esa última semana en cuenta regresiva que tiene nuestra Iglesia católica para que nuestros corazones estén listos para recibir a este maravilloso embajador de la misericordia divina: Jesucristo es el enviado del Padre, Jesucristo viene con poder pero sobretodo viene con la sabiduría y la compasión necesaria para abrir nuestras almas al misterio de la salvación.

Hay una promesa hermosa que Dios hace con respecto al antiguo rey David. Dice Dios: “este es el que abre y nadie puede cerrar, este es el que cierra y nadie puede abrir “ Esas palabras que se aplican a David, se aplican y mucho mejor al verdadero David, al hijo de David pero señor de David también, que es nuestro Señor Jesucristo.

Jesús es aquel que abre y nadie puede cerrar, si Jesús llega a nosotros, entonces nuestros corazones abiertos por Él permanecerán como canales a los que puede visitar la gracia de Dios, es decir, canales que pueden recibir ese poder del Espíritu y digo canales porque no es únicamente para que recibamos el amor divino sino para que lo entreguemos también a nuestros hermanos, es decir, Jesús es el que transforma la historia humana, Jesús es el que le da un giro total a nuestra vida, Jesús es el que introduce ese elemento fundamental, ese cambio esencial que necesitábamos para que nuestra vida adquiera su pleno sabor y su pleno sentido.

Eso es lo que significa de hecho la palabra Jesús y así lo encontramos en el Evangelio de hoy que es el texto hermosísimo de la Anunciación. En el capítulo 1 del Evangelio según San Lucas, en la Anunciación, el arcángel Gabriel que dice a la Santísima Virgen que este niño que va a nacer de las entrañas de ella es Jesús. “LE PONDRÁS POR NOMBRE JESÚS” La palabra Jesús en español viene del hebreo JESHUA que quiere decir: el Señor salva.

Este que viene a nosotros es el que nos rescata, es el que nos salva; nos salva de qué? Nos salva de una vida sin sentido, nos salva de la prisión de nuestro egoísmo, nos salva de la impotencia ante la injusticia, nos salva de la desesperanza. Este Jesús es el salvador, El trae la salvación en su nombre pero la trae también en su palabra, la trae en su preciosa sangre que va a derramar por nosotros, la trae en su corazón.

Que esta Navidad sea diferente porque es la Navidad en que vamos a abrirnos a la salvación que Dios nos da en su Hijo Jesucristo.