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De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 19980407

Título:¿Te pareca aburrida la Semana Santa?

Original en audio: 11 min. 2 seg.




Queridos amigos:

Sabemos que "Evangelio" significa “Buena Noticia”, pero cuando se encuentran noticias tan trágicas, tan tristes como las que presenta el Evangelio de hoy, es decir, la traición del Señor, Cristo traicionado por uno de sus discípulos, abandonado de los demás, uno se puede preguntar dónde está el aspecto alegre o el aspecto de beuna noticia en un texto como este.


Yo me acuerdo de haber escuchado una vez a una persona, específicamente a un fraile, que en un acto profundo de sinceridad, él decía que él le tenía cierta pereza a la Semana Santa por que le parecía un tiempo como triste, un tiempo como lúgubre.


Tal vez si pensamos en la navidad hay algo de animación tal vez, como de color, hay niños, hay regalos, hay gozo; en cambio el la Semana Santa todo parece como circunspecto, como triste, como lúgubre parece como un luto largo y eso da un aspecto como de tristeza.


Hay quien dice: Bueno, la tristeza durará hasta el sábado por que ya el domingo viene la pascua, viene la resurrección del Señor y con la resurrección del Señor nos vamos a alegrar todos.


Estoy de acuerdo, es un principio de respuesta, pero entonces quiere decir que toda esta semana es una semana lúgubre, es una semana triste y en ese sentido, se podría decir, me disculpan los oídos delicados, se podría decir: Una semana aburrida, y yo creo que muchas personas si lo han pensado así y por eso buscan sitios o maneras de no aburrirse, por que les parece que es una semana aburrida.


O sea que esta pregunta que nos hemos hecho, si este texto es o no una buena noticia, tiene muchas implicaciones para nuestra manera de comprender este tiempo de Semana Santa.


Yo me quedé pensando cuando escuché aquél fraile que decía que la Semana Santa era triste, era aburrida, era lúgubre, alguien podría decir ¡no, una actitud superficial que queda muy mal en un religioso!, sí, podemos hacer juicios de esos pero hagamos el intento de buscar una respuesta un poco más profunda.


Busquemos teológicamente cuál es el sentido de buena noticia que puede darse en un texto como este: Capítulo 13 del Evangelio según San Juan, este texto empieza con una mala noticia, os aseguro que uno de vosotros me va a entregar y termina con otra mala noticia, le dice Jesús a Pedro: ¿Darás tú vida por mí? qué vida ni que vida, os aseguro que no cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces: Traición de uno y negación de otro, dónde está la buena noticia aquí? Pues si la hay.


Pues yo me alegro de compartir con ustedes ese aspecto de buena noticia, no sólo para el Evangelio del día de hoy sino también para que podamos vivir, no con superficialidad, pero sí me atrevo a decir, con gozo, nos atrevamos a vivir con gozo esta Semana Santa.


Trato de Explicarme, resulta que Jesús está reunido con sus discípulos y entre ellos hay un sentimiento profundo de solidaridad. Cuando Jesús dice como una bomba esta frase: “Os aseguro que alguno de vosotros me va a entregar”, se miran perplejos, hay un sentimiento de equipo entre ellos, ellos sienten que están como unidos, que están unidos alrededor del Maestro.


Bien, vamos a irnos mentalmente a otra escena, el jardín, el Huerto de los Olivos, ahí la situación es completamente distinta, ahí Jesús está solo, lo que yo quiero decir es esto: que mientras estaban el la última cena, el traidor está solo y los demás, los apóstoles estaban alrededor de Jesús, ahí Judas Iscariote, el traidor era minoría, está solo.


Cuando nos vamos al huerto de los olivos el que está solo es Jesucristo, es Jesús y los que son mayoría son los del partido del traidor, es decir, aquellos de la policía del templo que han venido con espadas y palos a agarrar al Señor.


Aquí hay una enseñanza profunda y hermosa. Mira: si Jesús hubiera dicho públicamente, abiertamente, no lo que dijo uno de vosotros me va a entregar, sino hubiera dicho ya que estamos en esta confianza quiero decirles un detallito, que aquí hay un soplón, un espía, un sapo que es judas ¡agárrenlo!


Si Jesús hubiera hecho eso, esta gente, estos discípulos que se sentían fuertes hubieran caído sobre judas, probablemente lo hubieran limitado, golpeado, maniatado y en ningún caso le hubieran permitido que hiciera lo que hizo.


Mi punto es que Jesús no traicionó a Jesús, Judas traicionó a Jesús, Jesús había establecido una relación con Judas, Él es el Maestro y Judas es el discípulo, hay una relación; Él es el Señor, Judas es uno de sus apóstoles. Jesús no traiciona a sus discípulos, Jesús es leal con sus amigos, Jesús es fiel con sus apóstoles, Jesús no denuncia a los suyos, ni si quiera en perjuicio propio, por que si le hubiera denunciado se hubiera salvado.


Pero no denuncia a sus amigos. Luego que la situación se invierte y es Jesús el que queda en minoría y es judas con los de la secta de los fariseos, de los herodianos y toda la demás gente, los que son mayoría.


Ya la situación es inversa y ahí caen sobre Jesús. De manera que lo que se nos está mostrando en este Evangelio y esta es una gran noticia y es una buena noticia y una fantástica noticia; es que Jesús tiene una calidad infinita de amigo, una capacidad infinita de lealtad y de fidelidad, una capacidad de defender a los suyos, de estar del lado de los suyos aunque Él mismo se le rompa el alma y le destrocen el cuerpo, ÉL defiende a los suyos.


Lo que nos encontramos amigos en este maravilloso Evangelio es la maravillosa, la incalculable, la exorbitante fidelidad de Jesús hasta dónde Jesús es amigo, hasta donde es maestro, hasta donde apoya incluso al que lo deja, eso nos lo enseña el Evangelio de hoy y esta es una gran noticia, una maravillosa noticia, este es un Evangelio con todas las letras por que nos está diciendo especialmente a nosotros que somos discípulos del Señor aunque tal vez le hayamos dejado, aunque tal vez le hayamos traicionado muchas veces. Nos está diciendo que Él permanece fiel, como hermosamente dijo San Pablo, si nosotros le abandonamos, si nosotros somos infieles, Él permanece fiel por que el no puede desmentirse.


Por consiguiente, calculemos a partir de aquí, midamos a partir de aquí, qué calidad de amigo es Jesús, calculemos qué calidad de Maestro tenemos, descubramos qué calidad de amor nos llama como Cristo nos llama, embriaguémonos de esa fidelidad, de esa amistad, que está por encima incluso de la traición.


Jesús habló discretamente al discípulo amado, le ofreció un pedazo de pan untado con salsa Judas como una señal que podía entender el discípulo amado, pero que nadie más podía entender por que eso es un gesto de urbanidad y cariño en las penas judías. Dar un pedazo de mi plato, un pedazo de pan a mi amigo es una manera suprema de comunión, una manera suprema de comunidad con el.


De manera que Jesús obró de tal modo que aunque mostró al discípulo amado que el sabía por dónde iba la traición, no denunció al traidor por que lo seguía tratando como amigo o como discípulo, por que sabía que había un pato entre ese Judas y El; y Jesús no iba a romper ese pacto. Si el pacto lo rompe Judas que lo rompa Judas, pero yo, yo no voy a romper el amor que le tengo a mi discípulo.


Esa es la calidad de amor que a uno le sirve, esa es la calidad de amor que a uno le salva.


Yo pienso por ejemplo en mis hermanos frailes, pienso en mi mismo como religioso y sacerdote y yo digo: Que consolador es para mí, que maravilloso es para mí saber que Éste es Mi Señor, saber que éste es mi hermano, mi amigo, saber que yo estoy, aunque me caiga, aunque tartamudee, auque cojee, yo estoy tras las huellas de este señor, me encanta, me fascina que Él sea mi señor y mi maestro por que yo se que el es fiel, entiende, sana, ayuda, persevera, ayuda, está de mi parte.


Esa es una gran noticia, es una noticia fantástica, nos podemos gozare en ella, comer del mismo pan que alimentó a los santos y aprender de ese pan y de ese amor a ser también nosotros más fieles.